Película tramposa. Revestida de un discurso tercermundista dispara un concepto racista y reaccionario.
(Publicada en Diario CAMBIO)
Psic. Andrés Caro Berta
Miembro de la Asociación de Críticos de Cine del Uruguay/ Fipresci
EL MUNDO ES AJENO Y PELIGROSO… PARA LOS YANQUIS, CLARO
BABEL tiene toda la estética de una película tercermundista. No es casual para ello que su director sea un mexicano. Sin embargo, a medida que avanza el metraje uno puede ir descubriendo que el único país que no se muestra es Estados Unidos, y sí tres lugares distantes (Marruecos, México, Japón) los cuales presentan deterioros graves y amenazas para los rubios e inocentes norteamericanos, que salen de su comarca sin saber lo peligroso que es el mundo… para ellos.
Toda la paranoia yanqui está aquí, justificada, lo cual es doloroso porque quien hizo el filme es un vecino del sur.
PRIMEROS EXTRANJEROS TARADOS: LOS MARROQUÍES
Marruecos es un lugar árido, lleno de marroquíes y para peor pobres, muy pobres, analfabetos, buenos tipos pero extraños, inmersos en la miseria, donde los niños juegan con las ratas, el médico es un veterinario, no hay ni una ambulancia, el teléfono está lejísimo y además, como si fuera poco, es un país que puede estar infectado de terroristas sedientos de matar yanquis.
El pobre matrimonio norteamericano, que está intentando superar el hecho de haber perdido un bebé, está de paseo en ese lugar inhóspito, lejos de todo. La mujer le pregunta porqué están ahí, y él responde "para estar un poco solos" Ella no se convence. El agua del restorán no es confiable, la Coca Cola está caliente, la comida es un asco, hay arena por todos lados, piedras, gente harapienta… Ella, en el ómnibus que le recuerda los de su país, se recuesta al vidrio… y recibe un disparo de un rifle…
El estúpido marroquí que le disparó es un niño que jugaba al tiro al blanco con ese objeto que se movía en la carretera, compitiendo con su hermano, tan ganso como él.
SEGUNDOS EXTRANJEROS TARADOS: LOS MEXICANOS
La niñera mexicana, con 16 años de trabajo ilegal en USA quiere cruzar la frontera para ir a la fiesta de casamiento de su hijo, pero hay un problema. Los padres no están (están en Marruecos, rodeados de marroquíes miserables) y no sabe qué hacer con los dos rubiecitos americanitos. Entonces, alegremente decide llevárselos pa' México, mire, cruzando la frontera nomás, 'manito, ándale, ándale, pa no perderse la fiesta, y después regresarlos de madrugada a la casa de los patrones.
Pero a la vuelta, al querer entrar en Estados Unidos, los policías de la frontera no entienden mucho eso de sacar niños rubiecitos norteamericanitos sin documentos ni permisos de papá y mamá. Entonces, la estúpida niñera queda a la deriva del desierto, con los dos chiquilines, mientras quien los trajo en auto, un sobrino, a lo charro, ándale, cruza la frontera a lo macho y así le va.
Y la mujer los deja a los niñitos rubiecitos solitos debajo de un arbusto en el desierto y sale a buscar ayuda, y encuentra a la policía, y termina mal.
Todo por una estupidez de una subdesarrollada mente que creía que mírale, cómo pueden enojarse las autoridades por unas horitas de los yanquisitos fuera de su país, pa ver la fiesta de… Pues, mire… Que… Ándale…
Todavía, el papá, que está pasándola mal allá en Marruecos avisa a la Policía que está muy enojado pero… bueno, no va a poner cargos contra la mujer… Yanqui bueno, mire…
TERCERPS EXTRANJEROS TARADOS: LOS JAPONESES
Japón, se sabe es todo lo contrario de México y Marruecos. Allí no hay caminos de tierra, ni hambre, ni analfabetos, ni… No, allí hay muchos edificios futuristas; mucha construcción metálica, mucha música Dance, mucha droga, mucha juventud que no sabe qué hacer con su vida, y los adultos que no saben tampoco muy bien qué hacer con sus vidas y las de sus hijos. Entonces, en ese despipiole tecnológico que hay en la isla, la protagonista de la historia es… una sordomuda. Es decir, no le sirve de mucho todo estímulo sonoro que se le cruza por el camino. La nena quiere sexo. Y se enoja porque se burlan de ella por su defecto, y arrastra además un trauma por su madre muerta. El padre, cazador (¿?), se preocupa por ella pero está ausente. Entonces, ¿sabés una cosa? Todo los avances que tenés, japonés, no te sirven de nada, ¿sabés?
UN MUNDO PELIGROSO
Por supuesto que en la película pasan cosas que unen las tres historias y explican con demasiadas obviedades lo que el espectador ya sabe (Una: Los hijitos rubiecitos están en peligro por haber salido del país sin permiso. Aparentemente no se sabe aún de quienes son. Escena siguiente: El guía marroquí le pregunta a Brad Pitt si tiene hijos y éste, con la mujer media muerta, tirada en el piso esperando que venga la ambulancia, abre la billetera y le muestra a la pantalla la foto de dos hermosos rubiecitos yanquis, ¡que son ellos!)
UN MUNDO A CIVILIZAR
La película además justifica la acción civilizadora que realiza en el mundo inferior (aquel que está fuera de Estados Unidos), el gobierno de ese país porque realmente son todos pobres, muy pobres, (aunque tengan todos los lujos, como los japoneses) pero además, estúpidos.
FOTITO DE BUSH
Y sí, como al pasar, en la frontera se cuela en una de las casillas, una fotito de este presidente a punto de partir.
PELÍCULA RACISTA
Esta es una película tramposa. Porque revestida de un discurso tercer mundista, con una excelente fotografía que acentúa la miseria que va encontrando en el camino (hasta en la destrucción de la juventud japonesa), dispara un concepto racista y reaccionario.
Los únicos buenos e inteligentes son los dos pobres norteamericanos, sus dos inocentes rubiecitos, y los guardianes de la ley que pueden ser un poco agresivos, pero también, con gente tan rara que anda por ahí afuera, ¿cómo no justificar sus métodos?
