Se trata de un magnífico y tremendo filme político que habla todo el tiempo de lo que está ocurriendo justamente ahora.

 

Psic. Andrés Caro Berta

Miembro de la Asociación de Críticos de Cine del Uruguay / Fipresci

(Publicado en Diario Cambio)

 

 

Muchos colegas descreen de las películas de ciencia ficción. Las ubican dentro de una falsa categoría para niños y  adolescentes, lindando con las de animación. Sin embargo, tanto el comic como su traslado al cine aportan más críticas al sistema que otros filmes convencionales.

 

 

Tal es el caso de esta producción con un envase propagandístico de aventuras, que es todo menos eso. Se trata de un magnífico y tremendo filme político que poniendo a los protagonistas en un futuro cercano, habla todo el tiempo de lo que está ocurriendo justamente ahora.

 

 

Claramente, los guionistas, los hermanos Wachowski, responsables de Matrix, se valen de este comic de la DC creado por David Lloyd y Alan Moore para decir unas cuantas cosas, y el mensaje llega a ser realmente subversivo. A tal punto que incita a la violencia contra el Estado, promueve bombardear el Parlamento Inglés y alienta la rebelión contra los políticos corruptos. Todo esto condimentado con alusiones  muy actuales.

 

 

LA HISTORIA

 

La película comienza con la referencia a un revolucionario inglés, Guy Fawkes que existió realmente. Fue quien promovió un complot para volar el Parlamento Inglés y, junto con eso, matar al rey Jacobo I lo que terminaría con la persecución a  los católicos ingleses. Ante el fracaso de dicha acción, fue capturado Fawkes y varios compañeros más el 5 de noviembre de 1605 y  fueron ahorcados y descuartizados. Ese hombre que usaba una máscara quedó en la memoria pública desde entonces ya que se conmemora cada año, el Día de Guy Fawkes con fuegos artificiales y muñecos de trapo del revolucionario, los que son quemados por los niños.

 

 

Aquí, un hombre con la máscara de Guy busca venganza contra lo que le hicieron a él y a todo el pueblo inglés quienes gobiernan en un futuro cercano.

 

 

Luego de la referencia a ese hecho de 1605, aparece Evey, una joven empleada de un canal televisivo, hija de padres activistas políticos, muertos los dos por la represión quien es rescatada de ser violada, por el enmascarado quien la lleva a su guarida. A partir de allí ella será la interlocutora entre el espectador y "V", para que podamos  conocer la historia de este ser atormentado, lo que ocurrió desde que la guerra civil se adueñó de Estados Unidos y vayamos  descubriendo la corrupción política, nada distinta a la actual.

 

Hay mensajes muy claros. En un momento V dice un impactante concepto (luego de las torres gemelas): "Las personas no deben tener miedo de sus gobiernos. Los gobiernos deben temer la gente. Y eso se lograría explotando edificios. El edificio (que quemó al comienzo del filme) era un símbolo. Por eso lo destruí. Los símbolos le dan poder a la gente. Solo un símbolo no tiene significado, pero con suficientes personas, explotar un edificio puede cambiar el mundo" Otra, de una lesbiana en una carta: "Ser diferente se convirtió en peligroso"

 

 

Los castigos militares a los que es expuesto el protagonista son mostrados como los de la prisión iraquí, el capellán que fue contratado por el ejército para dar paz en las torturas es ahora obispo, y pedofílico, la represión popular da la impresión que son fragmentos de noticieros reales, la falsedad de las noticias dichas por periodistas comprados por el Poder (dice Evey "Me doy cuenta que la informativista miente porque pestanea demasiado"), el descreimiento de la gente, entre tantas otras señales sacadas de la realidad actual.

 

 

La película termina… No, no se pueden contar los finales, pero es un cierre impactante y con un claro mensaje a la gente de hoy… Uf, estos Wachowski se la juegan…, todo en un supuesto envase de aventura y ciencia ficción.

 

 

ACTORES, TÉCNICOS…

 

El guión es impecable. Redondo. En algún momento parece decaer con el agregado de una historia de una prisionera lesbiana pero inmediatamente toma sentido. La dirección de James Mctiege, asistente en Matrix tiene el justo ritmo. 

 

En cuanto a las actuaciones, todas son de  un rigor de cine inglés. Cuesta creer que es una producción norteamericana- alemana. El Señor Smith (Hugo Weaving) de la trilogía Matrix hace el dificilísimo desafío de permanecer detrás de la máscara todo el tiempo, y darle todos los matices que se requerían a ese rostro petreo, sólo usando la voz. Natalie Portman (¿se acuerdan de aquella niña de 12 años acompañando a Jean Reno en El perfecto Asesino, y luego en Guerra de Galaxias?) está impecable. Asume el riesgo de afearse con la rapadura de su pelo, y crece en intensidad en su personaje. Stephen Rea, muy buen actor asume con gran  economía de gestos el difícil papel de Inspector, en tanto John Hurt está muy bien en la piel del Primer Ministro. 

Los detalles técnicos también son responsables de la calidad del filme. Adrian Biddle asume con buen pie la dirección de la fotografía, en tanto Darío Marianelli acierta con la banda de sonido.

 

 

Véala. Pero asuma que es un filme eminentemente político y subversivo del orden actual.

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