MARAT – SADE EN EL VILARDEBÓ
Segunda temporada
Marzo 2009
De Peter Weiss
Adaptación: Raquel Lubartowski
Dirección: Andrés Caro Berta
Cátedra de Arte y Psicología Fac. de Psicología UdelaR
Cuaderno de Bitácora
Décimo quinta hoja – Segundo ensayo en el Vilardebó. Conversamos sobre necesidades de los focos de luz. Hay que llamar al técnico y pedir presupuesto. Lo mismo con el sonidista. Marcamos espacios aprovechando las dificultades que presenta el lugar. Estamos en la sala de espera de los consultorios externos. Hay que cuidar el mobiliario y las plantas. Hay bancos de cemento. Uno de ellos lo usamos como balcón de la casa de Marat y Simone. Ella, desde ahí ve las calles de París. Otro lo utilizaremos para cuando Sade es castigado por Corday. Simone disfruta de los latigazos a Sade, en otro, entre el público. Los integrantes del coro recibirán a los espectadores, trepados en algunos bancos. Hoy no hay energía en el elenco. Hay que remar…
Décimo sexta hoja – Vilardebó. Marco ejercicio de caldeamiento con música de Deep Forest. Me ubico en el lugar que quiera. Parado. Cierro los ojos. Voy dejando entrar la música en mí. Comienzo a caminar. Estoy en las calles de París, en 1793. Abro los ojos. Estoy entre la gente que camina como yo. Observo. Me conmueve ver tanta sangre, tanta mugre. La guillotina. El disfrute del pueblo. Dialogo con quienes se cruzan conmigo. Llego a la puerta de un teatro. Miro su fachada. Entro. Soy actor y espectador a la vez. Subo al escenario. Está por comenzar la función. Música. Trabajamos a partir de este momento la escena inicial, varias veces. El público entra acompañado por dos "locos". Les van ubicando en sus asientos. Los demás, observan entre la platea. Dialogan con los espectadores. El monje rojo avisa que empieza la función. Van hacia el escenario. La relatora marca tres veces en el piso. Están todos los actores como si se tratara de una fotografía. Quietos. Simone lee la carta que le dejó Corday. Esta se encuentra detrás de Marat, con el cuchillo entre sus manos, para matarlo. Marat escribe lo que Corday, a sus espaldas le dicta. Sade observa desde su lugar. Ante la orden de la relatora, se produce la acción. Simone leyendo intuye que detrás de ella su esposo está siendo asesinado. Ocurre eso. Corday huye. Llega al centro del escenario. Dos locos - policías la atrapan. Dos locas bordean la escena con una cinta de criminalidad. La relatora ordena que desenreden y los actores vuelvan a los camarines. Comienza su presentación. Ensayamos varias veces. Pasamos a la escena final. Se repite la acción del comienzo pero se continúa. Atrapan a Corday. La juzgan. La traen al borde del escenario. La rodean Simone a su izquierda, ambivalente frente a la asesina de su marido. Por un lado la odia, por otro lado le agradece que la liberó. La relatora, a la derecha, espera que Corday muera para que caiga en su regazo. Quiero la imagen de La Piedad. Apoyado en su espalda, Sade disfruta con el cuerpo de la asesina de Marat. Atrás, arriba de los bancos, el monje rojo, ahora verdugo levanta la mano – guillotina. Grita. Baja la hoja. Corday muere y cae en los brazos de la relatora. El pueblo brama de placer por la sangre. Todos quietos. Se apagan las luces. Fin. Lo repetimos varias veces.
Décimo séptima hoja – En Facultad. Ensayamos la escena de los latigazos a Sade. Conversamos sobre los zapatos de Simone, Corday y Relatora. Se han comunicado con Juan, el vestuarista. Falta resolver el vestuario, algunos del coro. Corremos la obra desde el comienzo.
