Si alguien, poco tiempo atrás hubiera imaginado el vuelco que se ha dado entre el cine y la televisión, lo habrían tildado de loco.
TELEVISIÓN DE CALIDAD
Es que la televisión siempre fue considerada (y con razón) la “caja boba”, plagada de series tontas, repetidas hasta el cansancio, programas para estupidizar a los televidentes, shows ridículos y no mucho más.
Por el contrario, el cine, denominado por algo el Séptimo Arte, se cuidó siempre de ofrecer películas de buen nivel (aunque existieran de las otras, claro), más allá si eran para multitudes o público selecto.
Pero desde hace un tiempo atrás, el deseo de conquistar más espectadores ante el alejamiento de estos de las salas cinematográficas jugó en contra de la pantalla grande.
EL CINE REPETITIVO Y ABURRIDO
¿Por qué? Porque se masificó la producción, se serializó (en su peor expresión) lo que vino de Hollywood, y se apuntó a grandes y costosísimas producciones, con cada vez más gasto en lo previo, en lo posterior y en publicidad, vaciando de contenido a dichos filmes.
Así, todo comenzó a repetirse. Los policiales siempre en lo mismo. El detective que está por jubilarse, pero una semana antes un psicópata tiene a alguien de su familia atrapado, o lo mató, o lo inculpa de algo cometido por este buen hombre, tiempo atrás.
Variante más, variante menos, todas las películas policiales terminaron (y están terminando en eso)
Adosando, además, al argumento repetitivo (con todo un metraje obvio y un final ya por todos imaginado) bombas, autos que explotan, sadismo, sadismo, sadismo, y donde finalmente los buenos y los malos comienzan a desdibujarse, aunque claro, los primeros siempre tienen el permiso de cometer atrocidades porque son la Ley.
Con las comedias pasó (y pasa algo parecido). Argumentos estúpidos para supuestos adolescentes o adultos que aún no se dieron cuenta que ya son de treinta y pico o más; argumentos escatológicos y vacíos en las historias.
Así podríamos continuar, salvando por cierto, algunos productos que son valorados por alejarse de todo este cine industrial.
CADA VEZ, MÁS PRODUCTOS DE CALIDAD EN LA TELEVISIÓN
Por el otro lado, comenzó unos años atrás una preocupación de productores, directores y actores por darle a la televisión un nivel en sus series nunca visto antes.
Así, aparecieron en el género policial excelentes seriales tanto para la televisión abierta como para el cable, que fueron enriqueciendo el gusto por verlas.
La lista es enorme y se nutre con ejemplos como CSI; El Mentalista, Brenda Johnson, detective; Monk; Mentes Criminales; Huesos (Bones), Dexter, Miénteme si puedes, más allá de otras categorías donde también se notan productos de gran calidad que si se vieran en un cine, tiempo atrás, nadie hubiera dudado en sacar la entrada para disfrutar de ellas.
Pero ahora, en este cambio dramático entre el cine y la televisión aparece un segundo escalón, donde la calidad comienza a volcarse hacia la vieja caja boba.
LAS NUEVAS PELÍCULAS DE MUCHAS HORAS, PARA TELEVISIÓN
Aparecen las series que tienen continuidad de sus capítulos y se transforman así en una gran película que se puede ver durante el año y que tiene seis o más horas en total.
Juego de tronos, Vikingos, True Detective; Beaking Bad; 24; La esposa perfecta son ejemplos donde el guión es respetado y es alimentado correctamente por excelentes actores y directores y una producción extremadamente cuidada.
En esta línea, más allá de lo que Hollywood produce, Inglaterra o si se quiere el Reino Unido aporta lo que les falta a los norteamericanos, la calidad por sobre todo.
Downton Abbey; Sherlock Holmes; The Office; Black Mirror…
HAPPY VALLEY
Dentro de ese panorama, la BBC produjo esta serie policial en el 2014, consistente en seis capítulos, que luego distribuyó en DVD.
Hay que verla, si uno gusta de este género.
Con una duración por capítulo de 57 minutos, va describiendo la vida de una sargento de la Scotland Yard en una región de Inglaterra justamente llamada así, irónicamente, Valle Feliz, por la abundante droga que circula por allí.
El personaje es presentado inmediatamente. Es una abuela que se hace cargo de su nieto, cuando la hija de esta muere en el parto, luego de haber sido violada por alguien que, luego de tantos años reaparece en el pueblo.
La presencia del niño no es bienvenida por parte de la familia, por ser el padre un delincuente psicópata; mientras la mujer vive con su hermana y ese niño problemático.
Este hombre que cometió esa violación, sale de la cárcel y se une a un traficante de cocaína en proporciones gigantescas, y que tiene conexiones en toda Europa.
A su vez, surge un secuestro que tendrá como protagonistas a estos dos individuos y otros y que será lo que va narrando la serie a través de intensos seis capítulos.
Realmente es imposible levantarse del sillón si uno tiene los seis en su casa.
Fue escrita por Sally Wainwright y dirigida por tres directores: Euros Lyn, la propia Sally Wainweight y Tim Fywell
La estupenda banda de sonido pertenece a Ben Foster, y el tema de apertura Trouble Town pertenece a la británica Jake Bugg.
La actriz Sarah Lancashire es Catalina Cawood, la sargento de policía
Siobhan Hinneran, la hermana de la protagonista, Clare Cartwright, en tanto Tommy Lee Royce, el que violó a la hija de Catalina y ahora anda suelto, es interpretado por James Norton.
Recomiendo solicitar en el video club esta serial británica, o bajarla de Internet. Se van a encontrar con un producto de gran calidad y una acción atrapante que no dejará que se levanten del sillón hasta terminar de verla.
