Debo confesar que comencé a ver la película con cierto temor de un patrioterismo extremo del que nos tiene acostumbrado Hollywood.

 

Psic. Andrés Caro Berta

Miembro de la Asociación de Críticos de Cine del Uruguay / Fipresci

www.andrescaroberta.com

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Sin embargo, toda la primera parte me entusiasmó.

Parecía que los dardos iban para todos lados, en especial hacia la Sociedad norteamericana, la CIA, el sistema, los medios de comunicación que estupidizan. Hay dardos envenenados hacia Eminem (quien dice que sus letras se malentienden y que lo que ocurre es que él es verdaderamente gay), Matthew McConaughey del que se dispone de una fotografía comprometedora con una cabra, y así hasta con algunos políticos demócratas.

 

Pero ya sobre el final, LA ENTREVISTA adquiere su verdadero rostro.

¿Cuál? El de Estados Unidos guardián del Mundo, Alguacil de los Países Libres, con un discurso patriotero y patotero tan descarnado, que sentí hasta pena por ese dictador norcoreano que termina siendo muerto por los norteamericanos.

 

 

AY, USA

 

¿Qué cuento el final? Todas estas películas terminan así.

Los yanquis invaden un país, atacan su régimen, instalan o permiten que cambien sus autoridades por elementos amigos, y vuelven como héroes a su patria. Detrás dejan caos, destrucción, más corrupción… Pero ellos vuelven contentos, convencidos de una buena tarea completada.

 

Es la eterna cantarola del héroe norteamericano solitario que en este caso son dos, pero es como si fuera uno.

 

Es evidente que este es un producto para uso interno. Lo que no pueden ver los que realizan estos productos, es el odio que generan fuera de su país.

 

Yo no soy un individuo que disfrute de los regímenes autoritarios. Estoy en contra de las absurdas dictaduras, pero esto es una falta de respeto gratuita, y que no puede causar humor.

 

Porque además, en cada región que han querido imponen el modo de vida norteamericano, dejan un panorama peor y además, retornan sus muchachos, los soldados, destrozados.

 

Sin embargo, el discurso hacia el pueblo siempre es el mismo. Desde que el cine es cine, el héroe norteamericano es capaz de sacrificarse por lograr que otros países sean como ellos. Y eso genera, además, entrega de armas y dinero para alimentar a los opositores que, luego, se dan vuelta y atacan a los propios estadounidenses…

 

Pero no aprenden… Una y otra vez lo vuelven a hacer…

 

 

MATEN A KIM JONG-UN 

 

Aquí la idea es destruir el régimen norcoreano y asesinar impunemente a Kim Jong- Un (interpretado por Randall Park). Cosa que finalmente consiguen para gloria nacional… de Estados Unidos.

 

Claro, la película se la agarra con el país más aislado del mundo. Se burla y quiere aniquilar un régimen autoritario al que prácticamente nadie puede defender.

Entonces, inventa una historia que bien puede suceder donde el estúpido de James Franco, hace de un estúpido presentador sensacionalista que es admirado por el dictador norcoreano, quien lo invita a su país para que le haga una entrevista que saldrá por todo el mundo. Es acompañado por su productor, explícitamente judío, caracterizado por Seth Rogen, también director de la película y que queda en un lugar de respeto y sobriedad.

 

Ante tal suceso, la CIA se conecta con ellos para que asesinen al “amado lider” y así se dispara una serie de marchas y contramarchas con un veneno a aplicar que tiene su gracia por la ineptitud de ambos norteamericanos en lograr el objetivo.

 

Luego, Franco se hace amigo del coreano. Se cree todo lo que este le dice, mientras la encargada de propaganda del régimen usa al compañero de Franco para que la entrevista pactada se salga de su eje, y el pueblo coreano que la mira por televisión se de cuenta de que él es un hombre y no Dios. Que hace sus necesidades como todo el mundo, que es sensible, que…

 

Pero Franco sale a caminar una noche y descubre que el supermercado que vieron cuando llegaron tiene artículos de mentira, que todo es falso y se le va el amor por el dictador y arma una estrategia para que su entrevistado quede destrozado ante las cámaras.

 

COMO UN VIEJO CAPÍTULO DE MISIÓN IMPOSIBLE

 

Ahí la película se desmadra y parece un capítulo de la vieja “Misión Imposible” donde los malos son liquidados y los buenos (los norteamericanos) una vez más logran su objetivo. Derribar dictadores, poner gobiernos amigos y volver felices a su patria, dejando en llamas el lugar que pisaron.

 

En verdad, para los que estamos fuera de esta nación, se hacen odiosos… Muy odiosos… Se burlan de todo, de todos y como cowboys soplan el Colt luego de haber disparado sus balas… 

 

Odiosos, realmente odiosos… Creyéndose por encima de todos…

 

NO TODOS LOS NORTEAMERICANOS DEBEN PENSAR IGUAL

Es una pena porque estoy seguro que no todos los norteamericanos deben pensar igual, pero lo que se filma para consumo interno masivo es esto.

Y luego se distribuye creyendo que los demás espectadores del resto del mundo van a sentir igual, y agradecer al guardián del universo…

 

La realidad marca otra cosa, pero ellos no lo pueden ver… Esa mirada imperialista, que sólo observa su ombligo va generando más enemigos, cada vez más sedientos de la destrucción de ese país… y ellos no lo pueden ver… O no lo pueden creer…

 

Está dirigida por Evan Goldberg y Seth Roger y la protagonizan James Franco, Seth Rogen, Lizzy Caplan, Randall Park, Diana Bang, Timothy Simons, Reese Alexander, James Yi, Paul Bae, Geoff Gustafson, Anders Holm,Charles Rahi Chun, Eminem, Rob Lowe y Joseph Gordon-Levitt. 

 

 

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