En el mes de marzo pasado, le escribimos a nuestro amigo corresponsal en Cuba, Luis Lacosta solicitándole información de cómo había repercutido en la isla, el estreno de la película Che, el argentino
Su respuesta no se hizo esperar
Nota publicada en diario Cambio
Nos decía: Amigo Andrés; ante todo te saludo y me agrada que pueda ayudarte en lo que me pides:
El filme "CHÉ" en Cuba se estrenó en el marco del XXX Festival del Nuevo Cine Latinoamericano que se celebró en diciembre del pasado año. En ese momento se proyectó en varios cines y la acogida fue fenomenal, todos salían hablando maravillas o sea que te puedo decir que todo el público que la vio quedo satisfecho en todos los aspectos. Claro debo decirte que el Festival puede convocar a un millón de espectadores y Cuba tiene cerca de 12 millones, te hago esta aclaración, pues no fue una proyección comercial, la cual no se ha realizado todavía en mi país. No se ha exhibido comercial todavía pues según hoy le preguntaba al director de la Cinemateca de Cuba el director del filme quiere presentar las 4 horas y ver que sucede, así que después podré contarte.
Respecto a lo que considero el poco público que pudo verla no le disgusto nada y parece que se ajustaba todo a la realidad, Benicio al cual conocí realizó un excelente trabajo y estuvo en mi país varias veces indagando, conversando con personas que lo conocieron o sea que creo que después de un gran estudio logró lo que se proponía.
Ojalá de algo te sirva lo que te estoy enviando.
Acá me tienes para lo que te haga falta.
Hasta pronto
Lacosta
Ahora hemos recibido nueva información sobre cómo es recibida esta película con un Benicio del Toro mimetizado excelentemente en la figura del Che.
Éste es el informe de Luis Lacosta, desde Cuba
El próximo día 7 de mayo se estrenará en todas las salas del país, la película Che, el argentino y justo una semana después, el día 14, su continuación, Che, el guerrillero, ambas del director norteamericano Steven Soderbergh.
Por este motivo, ICAIC DIGITAL se complace en reproducir parcialmente el interesante trabajo realizado por nuestro colega, Joel Del Río, sobre ambos filmes, en realidad uno solo.
Con la adarga al brazo y de vuelta al cine
Joel del Río
Justo un año después de provocar enorme revuelo en el Festival de Cannes, y de conquistar algunos de los principales galardones que rigen el mundo cinematográfico, llega a nuestras pantallas el filme norteamericano-franco-español titulado Che, que dirigió Steven Soderbergh (Tráfico, Erin Brockovich).
El filme retoma la biografía del trascendental personaje justo en el momento en que concluye Diarios de motocicleta, de Walter Salles y Gael García Bernal. El filme de Soderbergh y Del Toro cuenta desde la rebelión en Cuba, contra la dictadura de Fulgencio Batista, hasta las postrimerías de los años 60, previos a su muerte en Bolivia.
La extrema sencillez narrativa, y el empeño en la verosimilitud de los detalles históricos, se explica mediante la voluntad expresa del director y guionista por explicarle a un público desconocedor de la historia —como lo es la mayoría de los espectadores jóvenes norteamericanos— quién fue Che, de una manera sencilla y convincente.
“Solo puedo hacer las películas que yo quisiera ver —ha dicho Soderbergh con estas u otras palabras en infinidad de ruedas de prensa— no puedes hacer una película sobre el Che Guevara que tenga credibilidad a menos que sea en castellano. Espero que ese tipo de imperialismo cultural haya llegado a su fin y que ahora podamos rodar en idiomas locales”.
Aunque el hecho de estar filmada en español parecía impedir hasta cierto punto la distribución amplia en EE.UU., Che ha sido visto en decenas de países, incluida la amplia geografía norteamericana, con un éxito muy superior al que muchos esperaban.
Aparte de las muchas calidades de la obra, fomentan el atractivo para los espectadores la presencia de intérpretes bien conocidos de procedencia hispana y europea: la colombiana Catalina Sandino (Aleida March), el cubano Jorge Perugorría (Joaquín Acuña), el mexicano Demián Bichir (Fidel Castro), el brasileño Rodrigo Santoro (Raúl Castro), la alemana Franka Potente (Tania La Guerrillera), la británica Julia Ormond (Lisa Howard), el portugués Joaquim de Almeida (Barrientos), el argentino Gastón Pauls (Ciro Bustos) y un buen puñado de actores españoles, entre ellos Oscar Jaenada (Darío), Jordi Mollá (capitán Vargas), Eduard Fernández (René Barrientos) o Rubén Ochandiano (Rolando Morán).
El actor norteamericano Sean Penn, presidente del jurado en el festival de Cannes donde triunfó la película, aseguró en conferencia de prensa que una de las decisiones unánimes del jurado, sin fracturas de ningún tipo, fue la entrega del Premio de actuación masculina a Benicio del Toro, quien dedicó el premio, en la gala de clausura, “al hombre mismo, al Che Guevara”, y posteriormente indicó que “todos los galardones de este proyecto pertenecen al Che”. Iguales propósitos de respeto y homenaje reiteró cuando se presentó la película en el más reciente festival de La Habana, adonde llegó Benicio acompañado por otros intérpretes del filme.
Según ha trascendido en numerosos medios de prensa, Del Toro fue el auténtico motor de la doble biografía sobre el argentino universal, pues desde que Soderbergh lo dirigió en Traffic (2001) intentó convencerlo para que fuera primero productor, y luego director de este proyecto.
Las dos partes que integran la película, El argentino y Guerrilla fueron rodadas en español, llevan producción del propio Benicio, fueron financiadas mayormente por Francia (Wild Bunch) y España (Telecinco y Morena Films) y entre las dos partes alcanzan las 4 horas y 28 minutos de duración. La película ha sido filmada con una nueva cámara digital llamada RED, cuyo hallazgo el propio Soderbergh ha descrito como algo comparable a “escuchar a los Beatles por primera vez”.
Del Toro también estuvo en Argentina como parte de su investigación sobre el personaje. El protagonista de Traffic tuvo una serie de encuentros con Carlos “Calica” Ferrer, amigo de la infancia del guerrillero argentino. De acuerdo con declaraciones de Ferrer, el intérprete manifestó que tenía un serio compromiso moral para con esta cinta, dada su enorme admiración por el Che, por lo cual aseguró que cuidaría celosamente la calidad y veracidad de este largometraje.
Incluso la prensa comercial y conservadora apoyó los valores del filme: la BBC elogió el desempeño de Benicio del Toro, que es “sin duda una revelación, pues se retrata al estratega militar como un hombre común y pausado”. Del diario español El País, Carlos Boyero describe el trabajo de Benicio del Toro como “tan impresionante como sobrio, tan complicado como veraz”. Boyero también asegura que es una película “muy seria, primorosamente ambientada, con actores que nunca parecen estar interpretando ni recitando, con un lenguaje, un tono, un cuidado en los acentos y en la fisicidad que te hacen creer que estás en la Sierra Maestra y en compañía de los personajes verdaderos”.

Benicio del Toro y Luis Lacosta
