Véala. Si apenas le interesa ver un buen ejercicio de terror y suspenso, saldrá recompensado. Si además quiere una historia con sustancia, de esas que a uno lo dejan pensando, disfrutará mucho más. Y se llevará más de un susto.

 

(Publicada en Diario Cambio)

 

 

LO QUE SE CUENTA

 

La historia es simple. Y quizás por eso funciona, más allá de la excelente actuación de John Cusack. 

Casi desarrollada como una obra de teatro (un cuarto de hotel, un hombre dentro de él) la película muestra a este escritor, Mike Enslin,  que luego de un muy buen primer libro editado, comienza a bajar de nivel y a obsesionarse (sintiéndose ganador) frente a los fenómenos paranormales que quienes aparentemente los sufren le piden que investigue, y que va derrotando uno a uno, mostrando que apenas son patrañas inventadas por distintos motivos.

Su horma de zapato le llega con una postal que recibe, entre tantas otras,  de un hotel de Nueva York, el Dolphin, que encierra un gran misterio en uno de sus cuartos, el 1408.

 

¿Quién mandó la carta? ¿Quizás alguien que al final dice, a la distancia,  "gracias"?

 

Así, este escritor desencantado insiste con las autoridades del Hotel para que le dejen pasar una noche en esa habitación, con la total convicción que todo lo que se dice sobre el mismo es apenas una mentira más para promoción del establecimiento.

 

 

SIN EMBARGO, LOS HECHOS MARCAN OTRA COSA

 

En el cuarto se dan sucesos que no se pueden entender desde lo "normal". 

Los fantasmas (los ajenos y los propios) abundan y este incrédulo debe enfrentarse con realidades trágicas no cerradas de su vida.

Entre ellas, los reproches de un padre ausente y la muerte de su hija, que llevaron a la separación de la pareja.

En medio de todo ello, la habitación está viva. Se contrae, se expande, ofrece ilusiones, le recuerda muertes anteriores, y el desafío inicial (que encierra mucho aburrimiento personal de dicho escritor) termina siendo un camino sin salida, donde no se sabe qué es lo  real.

 

Sólo el personaje de su ex esposa quizás pueda aportarle a este desesperado hombre,  una luz de esperanza. Quizás…

 

 

EL DIRECTOR

 

Esta película está dirigida por  Mikael Hafstrom, un sueco que en el  2004, filmadó en su tierra natal: "El fantasma del lago" que también remite a lo sobrenatural: Tres estudiantes de una escuela son asesinados brutalmente por un granjero que luego se quita la vida, ahogándose en un lago. Tiempo después los alumnos de dicha escuela lo recuerdan como la Leyenda del Fantasma del Lago. Y como era de esperarse, este ser visita año a año el establecimiento en busca de nuevas víctimas. Lo curioso del filme es que se trata de un producto sueco, cinematografía que uno asocia con otras líneas argumentales. 

Antes había realizado "Evil" también en Suecia, contando  la historia de un muchacho violento y conflictivo que cuando es expulsado de la escuela, hace su venganza.

Luego vino la primera producción norteamericana, "Descarriados", un thriller que sólo se sostenía por la belleza de Jennifer Ariston y que contaba una tonta historia con moraleja para que los ejecutivos no se entusiasmaran con las muchachas lindas (y aparentemente tontas) que les aparecen por el camino.

 

 

LA PRODUCCIÓN

 

Aquí, en 1408 cuenta con la adaptación del relato de Stephen King y la actuación de John Cusack, Samuel L. Jackson (muy medido en su participación), y un grupo reducido de actores.

 

SI bien se ha insistido que lo que se buscó fue que los efectos especiales no dominaran la acción, hay que señalar que para darle vida a esa habitación el equipo de producción realizó excelente trabajo.

 

Como si se tratara de un segundo actor, ese cuarto 1408  está literalmente vivo. Hay momentos espectaculares (por el efecto y por el sentido en la historia) como por ejemplo la inundación que se da a partir del resquebrajamiento de las paredes, o la aparición y desaparición de los distintos personajes conocidos y desconocidos para el protagonista.

 

Es evidente que en una buena mezcla, lo que importa aquí es el guión, el que se enriquece con las posibilidades que aportan las cada vez más sofisticadas máquinas a disposición de los cineastas.

 

 

EL FINAL, LOS FINALES

 

El hecho está muy bien narrado y además permite, con un final abierto, generar debates posteriores a la proyección.

 

Según se señala, cuando aparezca el DVD, el mismo aportará otros finales distintos al elegido lo que motivará también la polémica por cuál hubiera elegido cada uno de nosotros.

 

 

LOS ACTORES

 

John Cusack está muy bien dentro de su personaje, en una película que busca el lucimiento del mismo.

Este sólido actor (con una apabullante filmografía a cuestas) genera la corriente de afecto del espectador para con ese escritor descreído y desilusionado que, no por casualidad, termina removiendo gracias al terrorífico  cuarto 1408, sus fantasmas más terribles que quizás le den paz en el futuro. Quizás…

 

Samuel L. Jackson, al igual que los otros actores apenas aporta su nombre para la taquilla y tiene una participación mínima. Igualmente es interesante cómo construye a ese gerente que por momentos parece no saber nada, y en otros uno intuye que conoce  más de lo que dice.

 

 

BUEN EQUIPO DE PRODUCCIÓN

 

Pero los verdaderos artífices de esta buena historia bien contada están detrás de cámaras.

Ellos son el director sueco Håfström y su equipo de producción integrando por el editor Meter Boyle, la diseñadora de vestuario Natalie Ward y el diseñador de producción Andrew Laws, además del director de fotografía Benoît Delhomme.

 

A ellos se les suma, sin duda, la adaptación que hizo el escritor  Matt Greenberg y  los guionistas Larry Karaszewski y Scott Alexander.

 

 

RECOMENDADA

 

Véala. Si apenas le interesa ver un buen  ejercicio de terror y suspenso, saldrá recompensado. Si además quiere una historia con sustancia, de esas que a uno lo dejan pensando, disfrutará mucho más. Y se llevará más de un susto.

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