MARAT – SADE EN EL VILARDEBÓ
Segunda temporada
Marzo 2009
De Peter Weiss
Adaptación: Raquel Lubartowski
Dirección: Andrés Caro Berta
Cátedra de Arte y Psicología Fac. de Psicología UdelaR
Cuaderno de Bitácora
Vigésima hoja – Álvaro (Sade) se está encargando de conversar con Mantenimiento del Hospital. Pedí al jefe de mantenimiento si es posible hacer dos tarimas, para Sade y Marat. La dirección aprueba el pedido. Son dos de una altura de 0.50, y un cuadrado de 1.50 de ancho. Tenemos sonidista. Otro Álvaro en el equipo. Hablamos de la función del director. Y ahora el apoyo desde la asistencia. Aborrezco de los directores que buscan lastimar a los actores para sacar cosas de ellos. Sé que algunos actores lo prefieren. Considero que el director debe remarcar siempre los avances, lo que está bien, y por supuesto lo que está mal pero con respeto. Eso no es ser blando. Cecilia dice que se preguntaba si cuando señalo cosas positivas estoy siendo sincero. ¿Por qué cuesta tanto creer en los progresos propios, cuando se nos señalan? Pregunto cuáles son los momentos claves de la obra. Cuáles son los más flojos. Matías dice que por la mitad la obra decae. Se mencionan las escenas importantes. "Abajo los chalecos", "La Asamblea", "A rezar", "los latigazos", "la cruz", "la feria"… Ángeles pide ensayar más. A partir del lunes no se usan más los libretos, ni en la mano, ni cerca. Y correremos de acá en más la obra. Viene Juan, el vestuarista. Conversa con varios actores. Trajo la cofia de Corday. Hermosa. También vemos la propuesta de Lu, de tapar carteles de las paredes. ¿Qué hacemos con el toldo? Se forman espontáneamente grupos de trabajo, de dos o tres personas. Hay mucha efervescencia. Matías, Georgina, Cecilia y Emilia; Jimena y Álvaro; Vilma con Lula y Nino, trabajo con Ángeles. Le sugiero que tenga como funcionaria del manicomio, su propio escritorito… Propongo traer objetos para la feria. Voy a mostrar, el lunes, el comienzo de Perfume, donde aparece una feria de esa época. Trabajo con Jimena, Vilma y Álvaro los latigazos. Álvaro (Sade) repite varias veces. Cada vez se va metiendo más en el personaje. La última vez termina siendo aplaudido por todos, que mirábamos en silencio.
Vigésimo primera hoja – Sábado. Trabajo en casa con Álvaro. La primera parte del ensayo lo dedicamos a la postura corporal de Sade. Sentado, parado, caminando, displicente, enojado, burlón. Vamos al baño donde hay un espejo grande. Le señalo que afloje la tensión del rostro y hombros. Sade era de origen aristocrático, libetino, sarcástico, individualista… Ejercitamos el estar sentado. Pongo la música de Sade, el divino marqués. Trabajo sobre movimientos de esgrima, baile de salón. Todo con el espejo enfrente. Mi idea es que el personaje gane en dramatismo a medida que avanza la obra. De un tono burlón y alegre porque se estrena una obra suya, se va tornando (como la relatora) en algo más sombrío. Va perdiendo la noción de que es una obra de teatro que escribió él, y dirige y comienza a creer que quien está enfrente no es un actor haciendo de Marat, sino el propio Marat. Y expresa su filosofía de vida. Hay textos hermosísimos. Página 5, liberar las emociones. Pag. 10, se fastidia, despotrica. P. 20, primero momento que ve a Marat y no al actor. Cuando el loco dice su loa al diablo, ese no es un texto que escribió Sade, sino que es la realidad. Y un animal furioso, tampoco. Eso lo va acercando a lo que ocurre realmente. Tienen que haber momentos reflexivos. Le señalo a Álvaro que sus movimientos son entrecortados. Deben ser de ida y vuelta, circulares o como la cinta de Moebius. La que va, vuelve. Pongo música y le marco ejercicios de tai – chi. Vemos un fragmento de Los 3 mosqueteros, con Gene Kelly. Trabajamos en sentido del texto. Uf… Quedamos agotados, pero estuvo muy bueno
