Publicado en diario PUNTAL
1º de setiembre 2006
PALABRA DE AUTOR
Es poco habitual que un autor teatral visite Río Cuarto, y más aún que lo haga cruzando el "charco" desde su Uruguay natal para asistir al estreno de una obra suya en la versión de un elenco riocuartense. La circunstancia amerita conocer a través de sus propias palabras, algunas claves de la obra que produce el hecho curioso y su pensamiento en general sobre el arte dramático.
"Tengo una ilusión muy grande que empezó a armarse cuando me invitaron. Este es la segunda obra mía que se estrena en la Argentina, la primera fue "Sade, el divino marqués", pero es la primera a cuyo estreno puedo asistir. La obra que presentará el grupo local ha sido presentada en Montevideo, con un elenco uruguayo. Y desde luego me preparo para encontrarme con una versión diferente a lo que yo imaginé al escribirla y luego dirigirla, que ése es un desafío para el autor; ver lo que otra gente interpreta de lo que uno escribe. Estoy seguro de que será una agradable sorpresa"
"Es cierto que esta obra es muy diferente de la otra que han visto ustedes. "Sade…" apunta a un drama existencial sobre un personaje muy fuerte que sobresalió por expresas cosas que por lo general se mantienen ocultas, acerca de la condición humana. En cambio "Una historia…" es una historia mucho más coloquial, más de la gente común, y tiene un marcado tono de comedia regida por la idea de que siempre hay lugar para la felicidad"
"Es la historia de una mujer desesperada y sola, una ex actriz de radioteatro que vive arrumbada en su casa hasta que le suceden dos cosas que la arrancan de ese ostracismo: una, ligada con su vieja profesión, resulta terrible, pero la otra, la llegada de un admirador que ha buscado por años y que le propone matrimonio hace presumir que compensará ese dolor y le da una perspectiva diferente"
"Yo apunto a lo cursi y lo expreso en el título, porque creo que lo cursi debe ser rescatado como forma de expresión de los afectos, algo a lo que en general nos resistimos, frente a lo que hemos puesto muy duros. Tal vez porque soy psicólogo y a nivel de consulta veo muchos casos terribles que surgen por la imposibilidad de manifestar sentimientos, en algunos casos porque se teme caer en la cursilería"
"Empecé a escribir desde muy chico y como casi todos empecé por otros géneros, cuentos, poesías y hasta una novela. Pero sentí en un momento que el teatro era una forma de expresión que me interesaba por su capacidad para poner en gente de carne y hueso ese drama humano, que se hace con risas y lágrimas. Mi impulsó también mi experiencia como psicólogo ya que en la consulta uno escucha monólogos que traducen historias y uno puede descubrir allí modos de construcción del discurso que tienen naturaleza dramática, en el sentido de teatral. En 2003 empecé a hacer un curso de escritura dramática y allí un compañero del curso, actor, me dijo por qué no escribía algo para él, algo que fuera tortuoso, me dijo. Y escribí "Sade", seguramente influido por todo lo que sabía de ese personaje por mis estudios. Y sabía que esa caricatura que se nos presenta de él, es sólo la apariencia de un hombre de terrible lucidez y un personaje controversial porque tenía con qué generar controversia, sabía de lo que hablaba"
