En el Hotel Europa, días previos al estreno se realizó la presentación a la prensa, con un brindis posterior de buenos vinos tintos uruguayos.
Dr. Angelo Manenti (Director del Instituto Italiano de Cultura): "Un hombre que era eminentemente de malas costumbres y que viajaba asiduamente a Italia merecía un auspicio de parte nuestra... (risas)
Aparte de esta broma, me pareció tan interesante que Andrés Caro era también autor de obras de teatro, virtud que no conocía. Cuando lo supe inmediatamente hemos respondido, concediendo el auspicio del Instituto porque estoy seguro que en las manos de él las cosas van a salir tan bien como él lo ha planeado. Además, no conocía tampoco el conjunto de las personas que él reunió. Los conozco hoy aquí. Los felicito, deseándoles el mayor éxito con esta obra: Nos veremos el viernes, en el estreno de esta obra"
Inés Saavedra (Música): "Como decía Andrés, él lo único que nos dijo fue 'quiero una banda sonora como para una película', cosa no muy común en teatro, y a nosotros nos pareció maravilloso. Ninguno de los dos tiene experiencia y fue un desafío. Estamos aprendiendo mucho en el proceso, también. Primero que nada tratando de buscar que lo que creáramos se adecuara a la obra, no solo al guión sino a la interpretación de Walter encarnando al Marqués de Sade y a lo que podría ser en aquella época la música que se escuchara en las cortes, en los distintos lugares donde se desarrolla la obra. Tratando de generar los climas que pedía la obra, la actuación de Walter, y los pedidos de Andrés. Y luego, la intuición nuestra y la parte creativa.
Uno se inspira en todo y nada en particular porque uno lo viene mamando de toda la vida. Nosotros vamos creciendo con música, con estilos, con cosas que nos enseñaron, y en medio de esa mescolanza que uno tiene adentro, uno trata de verter lo que considera más adecuado para la oportunidad.
En este caso tratamos de trabajar como si tuviéramos una orquesta sinfónica, buscando arreglos de cuarteto de cuerdas y de vientos, de instrumentos de la época. Si bien Daniel toca el piano y yo la guitarra, lo que hicimos fue totalmente diferente. Tratamos de recrear un clima de la época.
Walter Rey (Actor): El marqués es un individuo impresionante, cautivante.
La verdad que esto a mí me cayó como uno de los tantos regalos que el teatro me ha dado después de tantos años. Recordaba algunos personajes históricos que tuve la oportunidad de hacer como Leonardo Da Vinci y como Colón. Pero nunca creí que podía tener la dimensión de... Jamás en mi vida había hecho un monólogo porque no lo sentía. A mí me gusta el teatro en lo colectivo, el intercambio con los compañeros... pero, Andrés me había caído muy bien en algún reportaje que me había hecho. Yo decía, qué individuo cálido, qué ser humano debe haber atrás de esta persona con los espacios que nos concedía a la gente de teatro y cuando lo vi pidiendo un poco de socorro, por el tema de que tenía el teatro, tenía todo y lamentablemente el actor había tenido que renunciar al proyecto, me dije, vamos a ver si podemos. Lo primero que hace el actor es ver el personaje que le toca en la obra, en este caso había un solo personaje, era la obra en sí. La obra me parece magnífica, yo no sé, Andrés es muy talentoso, pero no sé si tendrá oportunidad de escribir alguna vez algo tan redondo, tan hermoso como a mi modo de ver es esta pieza.
Para mí Sade era un tabú; soy un individuo, fuera del teatro, de gustos bastante regulares; no me interesaba nada Sade, aunque el año pasado hablamos mucho de Sade, con Nelly Goitiño cuando hicimos "En la colonia penitenciaria", donde me tocó hacer de un juez verdugo y torturador. Y Nelly me decía reiteradamente: "no es sádico, no es sádico". Me parecía raro que un torturador no fuera sádico, y entonces tratamos de borrarle el sadismo que tenía. Y este año me encuentro con Sade, y entonces, ahora, me cuesta encontrar el sadismo en Sade. Es una cosa extraña lo que pasa.
