Una familia está a punto de cenar cuando el abuelo pronuncia una frase célebre: “En China es igual nacer que morir” y se muere. Todos toman ello como algo quizás lógico, o lo niegan. Entre medio viene de visita una parejita de vecinos.

 

Andrés Caro Berta

Registrada en AGADU

 

Personajes:

Madre

Padre

Abuelo

Abuela

Tío

Hija

Hijo

Vecina

Vecino

 

 

(La familia está en medio de la cena, en silencio. Una mesa larga, paralela a la platea. A la izquierda del público, en la punta, la madre. Al lado, el padre. Al lado, el abuelo. Al lado, la abuela. Al lado, la hija. En la punta derecha, el hijo

Lo importante es dar la idea de normalidad a pesar de las cosas que pasen. Casi nunca deben subir el tono; sólo cuando esté indicado. Siempre sus diálogos son pausados)

 

 

Abuelo- En China es igual el nacer que el morir.

 

(Todos siguen comiendo en silencio)

 

Abuelo- En China es igual el nacer que el morir. - (Queda muerto. Todos permanecen mirando respetuosamente pero no dicen nada. Silencio. Pausa. Como una fotografía)

 

Tío- ¿Y?

 

Padre- Silencio. Es una reflexión. Debe ser importante porque lo dijo dos veces antes de morirse.

 

Abuela- Él siempre dice estupideces con tal de no reconocer que la comida estaba buena.

 

Padre- ¿Él estuvo en China?

 

Madre- No.

 

Abuela- Que yo sepa.

 

Madre- Mamá, él nunca te ocultó nada.

 

Abuela- Ja.

 

Tío- "En China es igual... el nacer que el morir", ¿estará por renacer?

 

Abuela- ¿Qué es eso?

 

Tío- Bueno, dicen los chinos que cuando morimos, nos metemos en alguien que está por nacer.

 

Madre- ¿Tú crees eso?

 

Abuela- Mucha televisión, mucha televisión...

 

(Suena el teléfono lo que los sacude. Se quedan observando al aparato. La madre se levanta y va al borde del escenario y levanta el tubo sin pronunciar palabra. Escucha)

 

Madre- Ajá. (Silencio) Ajá... Bien... Gracias (Lo dice en un hilo de voz. Mirando al público, deja caer el tubo. Vuelve a la mesa y comenta a todos) - El abuelo... nos mandó un saludo de adiós.

 

Todos- Gracias.

 

Madre- Y nos pide disculpas por no haberse despedido.

 

Padre- Muy amable.

 

Tío- Siempre igual.

 

Abuela- ¿No dijo por qué se fue?

 

Madre- No. (Todos quedan en silencio. Miran al abuelo que también está en silencio)

 

Hija- No dice nada, no dice nada, no dice nada.

 

Hijo- Callate, nena.

 

Abuela- Dile a tu hija que no se burle.

 

Madre- No te burles.

 

Tío- ¿Le preguntaste qué quiso decir con esa frase?

 

Madre- No.

 

Abuela- Siempre igual.

 

(El abuelo comienza a resbalar su tronco hacia delante y cae su cabeza sobre el plato de comida. Queda así.)

 

Padre- (El Padre prende un cigarro y hace dibujos en el aire Mira con una pequeña sonrisa) Son señales de humo para mandarle algún mensaje a mi suegro que recién se nos ha ido)

 

Tío- (Haciendo un gesto contenido de aprobación, con el brazo) ¡Sí! ¡Eso, cuñado, siempre atento! (El padre se siente satisfecho y mirando hacia la platea sigue enviando mensajes en el aire)

 

Madre- Bueno, basta. Mi padre no era indio y no va a entender nada.

 

Tío- (La mira sorprendido) Es verdad...

 

(Nadie dice nada. La abuela se levanta de su silla y va hacia su esposo. Lo sienta correctamente, le limpia la cara con una servilleta. Corre el plato y vuelve a su lugar. La hermana prepara una miga de pan y se la tira al abuelo sobre la frente. Éste, ante el impacto vuelve a caer lentamente hacia la mesa. Queda su cabeza otra vez sobre la misma)

 

Abuela- (Mira enojada a su nieta) ¡Qué mal educada! ¡El abuelo no está para juegos. Si sigues haciéndolo rabiar no va a poder descansar. Debe recuperar fuerzas porque su viaje va  a ser muy largo.

 

Hijo- (Como en un ensueño se levanta de su asiento y declama) Yo me lo imagino... cruzando el río... en busca de los suyos...

 

(Nadie se da por enterado. Todos están absortos en sus espacios. Se sienta confundido)

 

Tío- (Se levanta y va hacia el abuelo. Lo vuelve a sentar, lo rezonga amablemente) ¡Padre, no puede estar cayéndose a cada momento...! (Mira a todos, como justificándolo) - Y... la edad...

 

Abuela- (Al abuelo) ¡Come! (Todos saltan del susto, pero retoman enseguida la calma. Ésta mira a su esposo fastidiada y acercando su cara le reprocha) ¡Se enfría la comida! (Lo mira fijamente, después se calma) Perdona...

 

(La madre vuelve al teléfono. Cuelga el tubo)

 

Padre- (Justificándola, a todos) A ella siempre le gusta que las cosas estén en su lugar.

 

Madre- (Mirándole fijamente) ¿Y qué? ¿Te molesta?

 

Padre- No, querida, no. Me parece bien porque puede volver a llamar y...

 

(Suena el timbre de calle)

 

Tío- (Salta de su silla. Se muestra deseoso de ir a ver quién es) No crean que siempre quiero ser el primero (los demás lo miran con indiferencia) Es que estoy cerca de l

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