Yo he conocido hombres con lágrimas de oro
y otros que se murieron con ellas,
adentro.
Andrés Caro Berta
Yo he conocido hombres con lágrimas de oro
y otros que se murieron con ellas,
adentro.
He conocido hombres con un corazón muy grande
y que no han podido mostrarlo.
Por fin, he conocido aquellos que
de tanto extender la mano
se quedaron sin ella.
Hoy mi mirada se pierde por callejones desparejos,
sucios y viejos,
lugares perdidos de gente que no está,
lugares sin memoria,
para desmemoriados.
Y contraigo mi rostro,
de dolor,
por querer llorar y no poder.
Estoy muy quieto mirando
y corro,
por dentro,
corro.
Mucho.
Y caigo en noches oscuras
y túneles invadidos
donde otros como yo, bucean
los excrementos en busca de algo de valor.
No me lamento.
El fin lo merece.
Es el encontrarlo.
El buscarlo...
Querer volver a tener el Sol y un verde prado
donde pueda acostarme desnudo.
Pero no encuentro la salida.
Y no doy más.
Me estoy extinguiendo.
Y tengo miedo.
(agosto '83)
