(EL POWER POINT ENTRE MUCHOS MALES ACTUALES)
En los últimos años se observa en los conferencistas y docentes tanto del ámbito científico como el cultural, la tendencia cada vez más generalizada de presentar trabajos donde lo que prima es lo descriptivo, que en la mayoría de los casos, pasa a ser lo único.
Se está perdiendo la capacidad de teorizar a través de la experiencia, conceptualizar, contextualizar y todo queda resumido a un cúmulo de datos vivenciales (“Hicimos tal cosa, con tales personas…”) y porcentajes de encuestas que la mayoría de las veces carecen de rigor científico en la toma y en la evaluación.
Ello se acentúa con el uso y abuso del power point, que ya no se utiliza como ayuda memoria para el disertante, ni como forma de aportar titulares a los asistentes, sino que ES el trabajo.
El docente, el conferencista pasa diapositiva tras diapositiva, leyendo textualmente lo que hay en ellas, mirando la pantalla, de espalda a los presentes, y sólo incluye algún mínimo comentario que no aporta nada al trabajo.
¿Cuál es el origen de este empobrecimiento?
Considero que eso se debe a diversas causalidades.
Por un lado el nivel académico de los últimos tiempos ha disminuido notoriamente.
Se han perdido (algunos quedan) los docentes que hacen pensar a sus alumnos, que los provocan, que no dan respuestas sino nuevas preguntas.
La reflexión, el diálogo de ideas, el intercambio de opiniones, la solicitud de apoyos teóricos a partir de lecturas, se va diluyendo.
Por otro lado, lo tecnológico (computadora, Internet, en especial) provoca el acopio de datos que se van acumulando unos a otros, sin mayor exigencia teórica y con el riesgo de carecer de fuentes confiables. Además del abuso directo del “copiar y pegar”.
DATOS NO SON TEORÍA
Justamente, se confunde datos con teoría. Se cree que transmitiendo una experiencia, o una encuesta ya se está teorizando, lo que es absolutamente equivocado.
Los datos en sí son sólo referencias de la realidad. Pero los mismos por sí no valen. Porque además, se cae (sin intención en la mayoría de los casos) en la manipulación de las encuestas.
Esta tendencia surge de un corrimiento de los intelectuales y científicos de la cultura europea a la norteamericana.
En ello, primero, tiempo atrás con transparencias y luego con la mejoría en la presentación a través del power point surgió una fascinación por la cuantificación, perdiendo validez e interés el estudio previo (teoría, antecedentes históricos, situaciones de inclusión o exclusión, cultura o acultura entre tantos otros ítems), referencias importantes para el enriquecimiento del estudio presentado, y luego una elaboración de conclusiones donde no primen los datos por sí solos, y sí un aporte de los autores desde lo estudiado y presentado, un aporte además que deje finales abiertos para que los escuchas o lectores puedan continuar debatiendo posteriormente y enriqueciéndose con nuevas conceptualizaciones.
LOS MODERNOS ESPEJITOS DE COLORES
Los gráficos con cifras que por sí solas no dicen nada, y además pueden manipularse, adornados con hermosas y coloridas formas geométricas, o la mera descripción de fechas y nombres propios son hoy el centro de atención, y no van al fondo de la investigación.
Las conclusiones comienzan a carecer de peso, y sólo refieren a datos recogidos.
Se ha perdido el análisis del símbolo, y ha ganado terreno el signo.
Recordando a Freud, se prima la conciencia, esa punta visible del iceberg, que es la parte más pobre, y se deja de lado lo más rico, lo más interesante para conocer el entramado de lo que se presenta, que es el Inconciente, lo oculto, lo que no se ve pero está y nos gobierna en la medida que no sea descubierto (se trate o no de un estudio científico)
En el terreno académico una medicalización de la Salud ha llevado a la búsqueda del dato estadístico como si el mismo, por sí sólo representara la verdad.
Un porcentaje de encuestados en Estados Unidos, pasa a ser la población de ese país, e inmediatamente el dato se globaliza y es el porcentaje en todo el mundo, por ejemplo, hecho grave por la manipulación interesada o no de los datos, donde además se deja de lado el dato personal, el dato individual de tanto peso como el general. No todo diabético es igual a otro. No toda enfermedad es igual en cualquier individuo. No todo sujeto es igual a otro. No somos siempre iguales. Se omite el contexto, la historia del paciente, su estado psíquico, su forma de vida, sus objetivos, por ejemplo
FORMAS Y CONTENIDOS
En lo cultural, observo con preocupación que, por ejemplo un conferencista que va a hablar sobre determinada temática que desde el título promete un análisis, termina dando un informe descriptivo de hechos ocurridos en equis años, entre determinadas personas, o llena su exposición con las referencias autobiográficas que sólo a él le importan como si se tratara de un pavo real, lo que no lleva más que al aburrimiento de la platea, y el vaciamiento de lo expuesto.
En la crítica cinematográfica se confunde una película bien hecha con una buena película.
Se dice por ejemplo, “qué buen filme… La fotografía es excelente, los paisajes maravillosos, muy buena actuación…” No. Esa no es una buena película. Esa es una película bien hecha.
La buena es la que conjuga un buen guión (la sustancia) con los rubros actorales y técnicos.
La que tiene buenos decorados, es una película bien hecha en ese rubro
La crítica teatral muchas veces se entretiene en la descripción del autor al que se alude, el contexto histórico, la parte escenográfica, etc., en algunos casos dedica pocos renglones a actores principales y director (“muy buena o muy mala actuación”) pero no hace un análisis crítico de la obra en sí.
En el rubro de docencia o psicología se suele escuchar contar la experiencia: “Estábamos reunidos 23 personas en el salón. Comenzó con un silencio generalizado que luego se diluyó en un cálido abrazo entre todos” Eso es algo pobre y pueril.
Falta contextualizar más. Falta teorizar. Analizar, que etimológicamente significa separar para luego unir nuevamente, de forma enriquecida.
PROPUESTA DE TRABAJO
Me gustaría compartir entre nosotros esto como punto de partida para las diversas opiniones.
Si les interesa, discrepen o coincidan, los invito a sumarse a este diálogo.
Publicaré esto en mi sitio, con o sin nombres (Uds. dirán) de quienes me envíen sus reflexiones.
