El caso de esta película es muy particular. Es como si a los realizadores (llámense productores, guionistas, director…) al llegar a la mitad se les hubieran acabado las ideas.
Todo ocurre correctamente. Comienza con los clásicos trucos de suspenso y terror de películas supuestamente caseras, cámara en mano, noche, oscuridad, foco de linterna mostrando apenas algunos sectores de la pantalla. Luego, la acción se traslada a un laboratorio donde no se sabe porqué están los protagonistas allí, retenidos. Y se terminó.
Porque lo que sigue es absolutamente incoherente y falto de atractivo.
Recapitulemos.
La señal comienza justamente con idem. Es decir, un trío de adolescentes hackers van por la carretera y uno no entiende muy bien de qué están hablando. Paran varias veces y aparecen algunos detalles de la convivencia entre ellos en la camioneta. Uno de ellos, con muletas; su novia que quiere viajar por un año y entonces, él interpreta que es mucho tiempo para seguir juntos, y un enfermito de Internet que casi no levanta la vista de la pantalla de la notebook que lleva en su falda.
Al rato nos enteramos que están persiguiendo una señal, es decir, tratando de localizar la IP de una computadora desde donde salen comentarios de ellos mismos, algo así como que están siendo espiados desde algún lugar del planeta. Incluso les mandan fotos de donde están.
Así, los tres sin más deciden ir hasta donde se emite dicha señal. Que es en el norte.
Finalmente llegan a una casucha abandonada, y no pueden creer que ese sea el lugar, pero entran y escudriñan todo en busca de quien está emitiendo hacia su computadora.
Allí nos enteramos que están persiguiendo esa señal, porque la misma se había metido en las pc’s de su escuela y estaba molestando.
Ella, que es mujer, por tanto pasiva, les espera en el auto mientras ellos (varones) son los que investigan hasta que llegan a un sótano. Y sienten los gritos de la muchacha (¿quién más va a gritar que una mujer?). Corren y ven que alguien o algo se la lleva por entre los árboles.
Entonces, todo cambia.
La escena siguiente es en un laboratorio donde están todos con escafandras y un señor le hace preguntas al muchacho paralítico.
Y éste ve que su novia está en una pieza y se encuentra en coma, en tanto su amigo vaya a saber dónde lo pusieron.
Y finalmente, mira sus piernas y estas ya no están. Le han puesto unos hierros que hacen de las mismas, y que parece que tienen superpoderes para que corra como el correcaminos.
Hasta ahí… bien.
Pero después viene el desmadre.
No voy a continuar con lo que ocurre en adelante porque sería contar demás. Aunque sí vale la pena decir que lo que sigue es incoherente, falto de ideas, absurdo, mal explicado y supuestamente hecho para que el espectador especule de qué se trata.
Esa ambigüedad en el relato, que podía ser más que interesante, termina siendo fastidiosa porque resulta sin sentido.
Finalmente se llega al final de la película en una persecución con mucho (o poco, bah) de aquella estupenda película para televisión de Spielberg (la primera que hizo) EL RETO, donde un camión perseguía a un pobre tipo y termina en algo que no puedo contar pero da la sensación de ser el comienzo de otro filme, si es que este engancha en la taquilla.
Cuesta entender que una industria del entretenimiento como es Hollywood haga algo tan malo.
Desperdicia a un actor correcto como en un rol de investigador (o vaya a saber qué) que camina en cámara lenta y hace preguntas obvias, y un que construye bien el personaje del muchacho paralítico.
La muchacha no tiene posibilidades de lucirse, y el tercer compañero… el obsesionado de Internet… pah… de terror…
¿Son terrícolas quienes los secuestran? ¿Los alienígenas? ¿Son terrícolas que temen una invasión de extraterrestres? ¿Son estos que ya están entre nosotros? ¿El hangar 51 existe? ¿Los responsables del filme fueron atacados por seres de otro planeta y perdieron la noción de lo que estaban haciendo? Muchas preguntas sin respuesta. Demasiadas para una película que comienza bien, sostiene el suspenso que obliga a que uno, espectador, se tense y desee que se aclare todo y de pronto… se termina la pólvora y lo que sigue es algo anodino, absurdo, mal contado y con un final peor.
