La noche del domingo fue ideal para aquellos que amamos al cine como expresión de arte. Pocas veces, el Oscar estuvo tan invadido por producciones de calidad y de alguna manera, “indies”, o sea independientes.
Psic. Andrés Caro Berta
Miembro de la Asociación de Críticos de Cine del Uruguay / Fipresci
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Aclaremos. Independientes se les llama a aquellas películas por fuera de la maquinaria de Hollywood que son hechas de forma no industrial, más hacia lo artesanal (cine de autor) y que luego son distribuidas por las grandes empresas.
Eso marca, evidentemente, una gran autocrítica en cuanto al camino que están teniendo las películas hollywoodenses, donde todo sea vuelto previsible y repetitivo.
Así, compitieron Birdman, Boyhood, El gran hotel Budapest, El código enigma, Selma, La teoría del todo, Whiplash y la criticada El francotirador.
Pero eso no es todo, porque en otros rubros estuvieron grandes películas como Foxcatcher (feroz crítica al periodismo amarillo), Dos días y una noche, Siempre Alice (tremenda), Alma salvaje (brillante), El Juez, Into the wood, Ida, Timbuktu, Leviathan, Tangerines, El cuento de la princesa Kaguya, La canción del mar, Puro vicio (merecía mejor suerte), Mr. Turner, entre otras de menor calidad como Perdida o Relatos Salvajes.
LOS GRANDES PERDEDORES
Evidentemente, el gran perdedor fue El francotirador. Personalmente me alegro. Es un retrato elogioso de un asesino de niños y mujeres “enemigos” que Clint Eastwood presenta a nivel de héroe norteamericano.
Pero también hay otros perdedores. Boyhood es uno de ellos. Es una historia notable, filmada durante doce años, pero también puede resultar aburrida (no pasa mucho más que en la vida real) si no se tiene en cuenta cómo fue filmada.
Puro vicio, de Paul Thomas Anderson merecía un mayor destaque. Sólo fue nominada a guión adaptado. Anderson hizo la maravillosa Magnolia.
Leviathan, la película rusa que fue censurada por el propio Putin es toda una alegoría de cómo los poderes pueden destruir al hombre común.
El cuento de la princesa Kaguya es una verdadera joyita de arte sobre un cuento tradicional japonés.
Siempre Alice merecía también más nominaciones. Es conmovedor su relato de una mujer que va perdiendo la memoria.
Relatos salvajes, a mi juicio una oportunista película que se aprovecha del descrédito de las autoridades, y promueve la justicia por mano propia, también perdió.
Todo esto sin olvidarme de otro gran perdedor; Michael Keaton que sostiene la magnífica Birdman.
LOS GANADORES
La canción ganadora, Glory, de Selma (compuesta por John Legend y Common) fue una justa triunfadora. Conmueve por sus coros, la intensidad de su denuncia, es prácticamente un himno en pos de los derechos civiles de las minorías.
El Gran Hotel Budapest de Wes Anderson, logró merecidamente, más de lo que esperaba, dado que Hollywood difícilmente premie a una comedia. Pero esta es una maravilla. Con rasgos similares a Cuatro Habitaciones donde Tim Roth hacía de un particular botones, aquí la historia ronda alrededor del robo de un cuadro, en medio de las dos guerras del siglo XX. Pero quizás importa menos eso que el despliegue de buenas actuaciones y un relato cronométrico que genera la permanente sonrisa del espectador.
Igualmente obtuvo premios que le van a ayudar a ser mejor distribuida en el mundo. Logró banda de sonido original (Alexandre Deplast), diseño de producción, diseño de vestuario, maquillaje y peluquería. ¿Premios menores? Sí, pero algo es algo…
Julianne Moore merecía, sí o sí, este premio a mejor actriz. No solo por este gran papel, sino porque había sido postergada por la Academia por años, a pesar de sus grandes interpretaciones. Recordemos apenas la esposa de Magnolia.
Eddie Redmayne está estupendo en La teoría del todo. Merecido premio. Aunque tendría que haber sido para Michael Keaton.
Whiplash tuvo buenos premios. Mejor montaje (le hubiera dado también el mismo premio a Birdman); mezcla de sonido (perfecto) y mejor actor de reparto, para un formidable J. K. Simmons que por acá vemos en Brenda Johnson, detective.
Patricia Arquette fue justa ganadora por su rol en Boyhood. Merecido premio a muchos años de trabajar sin ser reconocida. Su sentido discurso a favor de un trato igualitario a las mujeres causó sensación y fue un punto alto en la ceremonia.
Birdman fue, evidentemente la gran ganadora. Mejor director para Alejandro González Iñárritu; Mejor guión original: Alejandro González Iñárritu, Nicolás Giacobone, Alexander Dinelaris, Armando Bo; Mejor fotografía, de Emmanuel Lubezki (merecido reconocimiento a una labor impecable con esa falsa toma única en casi todo el metraje); y por si fuera poco, mejor película
Lo significativo en cuanto a la política norteamericana fue el sorpresivo premio a Citizenfour, de Laura Poitras, algo que debe haber puesto nervioso a más de uno ya que es sobre nada menos que Edward Snowden, quien, como dijo el presentador no pudo asistir porque se encuentra refugiado por las denuncias sobre el ciberespionaje de la CIA.
Vale tener en cuenta el corto de acción real The phone call, un servicio de ayuda a quienes desean suicidarse; y el corto documental Crisis Hotline: Veterans Press 1, también relacionado con el apoyo telefónico, esta vez a los veteranos de guerra a quienes les cuesta insertarse nuevamente en la vida cotidiana.
Ida, la película polaca filmada en blanco y negro es una justa ganadora en el rubro de filme de habla no inglesa
Los otros premios fueron para Código enigma (guión adaptado); efectos especiales (Interstellar) curiosamente dejada de lado en categorías mayores; Feast (corto de animación con perro que come tantas hamburguesas como su amo), Big Hero 6 (película animada) inmerecido premio de la factoría Disney; edición de sonido (Francotirador)
LA CEREMONIA
Esta vez la seriedad fue la que imperó. Con pocas humoradas del presentador, Neil Patrick Harris y menos de quienes entregaban las estatuillas.
La sorpresa de la noche fue la magnífica interpretación de Lady Gaga, quien lejos de sus ridiculeces, realizó una soberbia versión de la canción de la Novicia Rebelde.
EN RESUMEN
A mi juicio, fue una ceremonia interesante para los amantes del buen cine; quizás aburrida para los que buscan más espectáculo.
TRANSMISIÓN LAMENTABLE DE URUGUAY
Los uruguayos que ven la transmisión anual a través de Teledoce tuvieron que aguantar un audio insoportable por la chabacanería y verborragia del trío local.
Lo que se debe aprender (lo repito año a año) es a respetar el sonido original que para algo está. La transmisión de la señal TNT fue perfecta. Sólo hubo traducción al español y apenas comentarios cortos mientras los ganadores dejaban su asiento para pasar al escenario a recibir sus premios.
