Esta película norteamericana, realizada para el canal HBO en el presente año (2011) es toda una curiosidad. Por muchos motivos

 

(Publicada en diario Cambio)

 

Esta película norteamericana, realizada para el canal HBO en el presente año (2011) es toda una curiosidad. Por muchos motivos

Por ejemplo, es dirigida por Tommy Lee Jones que se debe haber sacado el gusto de salir de tanta basura en la que ha actuado, para realizar algo que tiene valor (se discrepe o no con sus contenidos)

Verlo actuar (y sentir su mano como director) en esta producción permite descubrir a un gran intérprete y buen conductor en una obra realmente difícil de ejecutar en la pantalla, dado que el desafío está en que se trata de una pieza de teatro llevada literalmente al cine (el único escenario es la sala de la casa de Negro)

Otra sorpresa (positiva) es la participación de Samuel L. Jackson

Éste fue un actor al que terminé rechazando profundamente por sus papeles en películas con Matrix o Guerra de Galaxias. Realmente se le veía totalmente artificial. Pero acá adquiere su verdadero valor como intérprete.

Entonces, uno comienza a descubrir las facetas ocultas de aquellos actores que deben salir de su calidad para caer en filmes que les exigen abaratar sus valores, convirtiéndolos apenas en sombras de lo que son en verdad

Otra curiosidad está en que esta complicada (para el gran público) trama es financiada (además del propio Lee Jones) por la gente de HBO, que si bien es un sitio de buena calidad, se arriesga con una producción que sólo puede gustar a muy pocas personas

Es que durante todo el metraje, lo que cuenta es el diálogo entre dos hombres, con un buen maneja de cámara, sí, pero no hay otra cosa que un diálogo que se extiende peligrosamente durante una hora y media

Pero además, ¿de qué se habla? De Dios, de la vida, pero especialmente de la muerte

 

Y aquí está, para quienes disfruten de esta película, el verdadero valor de ella. Porque en la pulseada entre los dos personajes (Blanco y Negro, así se les llama) está presente quién de los dos puede tener razón

Y lo trasgresor del producto está en que quizás no sea el que profesa la bondad, la creencia en la fe y la esperanza el que gane dicha partida

 

 

LA HISTORIA

 

Lo que se cuenta es simple. Un hombre (Negro, interpretado por Jackson) ha salvado a otro (Blanco, Lee Jones) de morir entre las ruedas del metro de Nueva York. Una vez hecho eso (de una forma misteriosa, porque quien se iba a suicidar se había prevenido de estar solo en la Estación, y sin embargo, Negro salió de algún lugar extraño para no permitir que cometiera dicho acto) quien lo rescata lo lleva a su apartamento

El mismo es apenas habitable, se nota lo humilde, dentro de un edificio y un barrio no seguro de NY

Negro, un ex presidiario es por encima de todo un entusiasta lector de la Biblia y casi un predicador de todas las bondades de Jesús, hijo de Dios, en tanto, Blanco que parece ser un profesor, descree de todo. Descree de la bondad, la amistad, los seres humanos, Dios, el amor…

Así, entre ellos se produce un debate intenso donde Negro comienza a perder puntos a medida que avanza el metraje

 

La película no es para cualquiera. Más si no entiende el inglés, porque los subtítulos se transforman en una tortura, ya que es tanta la cantidad de palabras que utilizan ambos personajes permanentemente que no alcanza el tiempo para completar la lectura debajo de la pantalla

 

Pero además, esto es teatro. Directamente. Sin concesiones. Te gusta o apagás el televisor, o sacás el dvd

 

Sumado a ello, algunos desprevenidos pueden creer que la presencia de estos dos actores, Lee Jones y Jackson anuncia un filme de aventuras y humor

 

Entonces, si logra superar todo esto, se va a encontrar con una buena película que lo dejará pensando una vez que termine, reflexionando sobre temáticas esenciales como es el tema de la fe y la muerte

 

La actuación de ambos es excelente. Más, como decía, cuando uno los asocia con estereotipos muy acentuados en otro tipo de producción hollywoodense

 

Un elemento fundamental para hacer posible este profundo debate sobre el bien y el mal, y quitarle toda monotonía está en el manejo de las cámaras. La dirección de fotografía es de Paul Elliot que hace una muy buena labor 

 

La dirección es acertada por todo lo anteriormente expresado. Lee Jones como realizador hizo previamente dos películas para televisión y una para cine

La primera, para tv fue Viejos Muchachos, un western que le permitió estar al frente de su único proyecto para el cine con Los tres entierros de Melquíades Estrada. La tercera, para televisión es esta The Sunset Limited

 

Todo se basa en una obra de teatro de Cormc McCarthy, (Autor de Sin lugar para los débiles, que los hermanos Coen destrozaron, y The Road) quien además la adaptó realizando el guión correspondiente

El valor de Lee Jones como director está en arriesgarse a presentar un producto que en otras manos sería un masacote, un mamotreto cargado de palabras sobre temáticas demasiado densas para el común de los espectadores, y generar con la acción de la cámara dinámica que juega con cambios permanentes de planos y unos efectos sonoros mínimos, muy bien colocados, permitiendo que de a poco vayamos entrando en la anécdota de estos dos seres que no por casualidad se llaman Blanco y Negro, que es una forma contrapuesta a señalar cuáles son sus creencias

Blanco es pesimista, ve todo oscuro, no hay salida, en tanto Negro se esmera en sentirse la voz de Dios y Jesús, mostrando siempre un mundo que puede ser mejor

 

Claro, y vuelvo a reiterarlo. No es para todo público. Es para aquellos que logren superar ver una pieza de teatro en televisión, donde los parlamentos son disparados sin cesar uno tras otro, con un sentido reflexivo de si existe o no Dios, donde no hay tiros, ni gritos, ni nada por el estilo de lo que estos actores nos tienen acostumbrados

 

El final quizás es lo mejor y más impactante. No porque ocurra nada extraordinario. Sino porque Blanco (Lee Jones) luego de escuchar todo el tiempo los discursos de Negro (Lee Jackson) de porqué no hay que suicidarse dado lo hermoso que es el vivir, suelta la batería de argumentos que tenía contenidos y da un giro tremendo a todo lo previo. Son pocas frases, pero dichas con una contundencia que quiebran la fortaleza del que buscaba salvarlo

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