Texto íntegro del artículo publicado por Polanski en La regle du jeux
Publicado en diario Cambio
El cineasta franco-polaco Roman Polanski hizo llegar este artículo, con el que rompe su silencio, a su amigo, el filósofo Bernard-Henri Lévy, quien lo ha publicado en su web La Règle du Jeu (La regla del juego). En él se refiere en varias ocasiones a su encarcelamiento durante 42 días en Chino (California) tras ser acusado de violar a una menor de 13 años en Los Ángeles
Roman Polaski (Roman Rajmund Polanski) nació en París el 18 de agosto de 1933
Como se sabe es director de cine, actor, productor y guionista
Más allá de sus producciones fílmicas, su vida a partir de 1967 fue manchada por distintos sucesos trágicos que aún hoy persisten, en especial relacionados actualmente con una acusación de violación a una menor ocurrida hace unas tres décadas atrás
En 1967 había filmado El baile de los vampiros, un filme que lo catapultó en Estados Unidos, y por la cual conoció a Sharon Tate con quien se casó un año después
En 1968 realizó El Bebé de Rosmary, con Mia Farrow que trataba el tema del nacimiento del Anticristo. Para el papel principal él había pensado en su esposa pero los productores le dijeron que no
En 1969, muere su compositor Krzysztof Komeda en un accidente y ocurre un hecho salvaje en su vida. Recién mudados a una casa en Los Ángeles, Sharon Tate, embarazada de ocho meses es asesinada junto con otros por la banda de Charles Manson, mientras Polaski estaba en Londres filmando El día del Delfín, que nunca terminó
Pasados los años, en 1977, el director volvió a estar dentro de un escándalo. En una fiesta en la casa de Jack Nicholson, llevó a una muchacha de 13 años, Samantha Geiley para fotografiarla para Vogue. Allí le dio champaña y matecualona, y mantuvo relaciones aparentemente en acuerdo con la menor. Pero ésta luego se retractó y lo acusó públicamente
Por dicha razón, emigró a Europa intentando no ser repatriado a Estados Unidos
El 26 de setiembre del año pasado, Polaski fue arrestado en el aeropuerto de Zurich, por pedido de Norteamérica al ser reabierto en caso de la menor
ESTA ES LA CARTA
Desde hace 7 meses, el 26 de septiembre de 2009, fecha de mi detención en el aeropuerto de Zurich, a donde me desplacé para recibir de manos de un representante del ministerio de Cultura suizo un homenaje por el conjunto de mi obra, no he deseado expresarme y solicité a mis abogados limitar sus comentarios a lo indispensable. Quería que las autoridades judiciales de Suiza y de los Estados Unidos, así como mis abogados, pudieran hacer su trabajo sin polémicas de mi parte. He decidido romper el silencio para dirigirme directamente a ustedes sin intermediarios y con mis propias palabras. Cada uno de nosotros sólo pretende ser tratado como a todo el mundo. Es verdad: Hace 33 años me declaré culpable, cumplí una pena en la cárcel para delitos comunes de Chino, no en una prisión para VIPs, que debía cubrir la totalidad de mi condena. A mi salida del centro peninteciario, el juez cambió de idea y pretendió que el tiempo pasado en Chino no correspondía a la ejecución completa de mi condena, y ese cambio de actitud fue el que provocó mi salida de Estados Unidos. Este asunto fue reabierto de su sopor de 30 años por una cineasta que quiso hacer un documental y que recogió testimonios de las personas implicadas en la época sin que yo participara de cerca o de lejos en ese trabajo. El documental sacó a la luz el hecho de que me fui de los Estados Unidos porque no había sido tratado equitativamente, y también desencadenó la venganza de las
autoridades judiciales de Los Angeles, que se sintieron atacadas, y que reclamaron en consecuencia mi extradición a Suiza, a donde llevaba 30 años viajando sin haber sido nunca molestado.
¡Hoy no puedo callarme más! No puedo callarme porque las autoridades judiciales norteamericanas acaban de decidir, despreciando todos los argumentos y testimonios de terceras personas, que no pueden aceptar juzgarme sin mi presencia, cuando la propia corte de apelación había recomendado lo contrario.
Hoy no puedo callarme más, ya que la víctima ha sido rechazada por la corte de California en su enésima demanda de detener, de una vez por todas, la persecución contra ella, y cesar el acoso cada vez que se vuelve a hablar de este asunto.
No puedo callarme más ya que mi caso acaba de conocer un enorme giro: el 26 de febrero último Roger Gunson, fiscal encargado del mismo en 1977, hoy jubilado, ha declarado bajo juramento, delante de la juez Mary Lou Villar, en presencia de David Walgren, el fiscal actual, que tuvo toda la oportunidad de contradecirle o interrogarle, que el 19 de septiembre de 1977 el juez Rittenband había declarado a todas las partes implicadas que mi estancia en la cárcel de Chino correspondía al total de la pena que me correspondía.
No puedo callarme más, puesto que la demanda de extradición a las autoridades suizas está basada en una mentira: En esa misma declaración, el fiscal Roger Gunson añadió que era falso pretender, como lo hizo el actual fiscal en su petición de extradición, que el tiempo pasado en Chino correspondía a exámenes psicológicos. En esa demanda se dice que yo me escapé para no sufrir una condena de la Justicia norteamericana. Sin embargo, en el procedimiento de declarme culpable, yo había reconocido los hechos y regresado a EEUU para cumplir mi condena. No faltaba más que confirmar ese acuerdo por parte del tribunal antes de que el juez decidiera renegar del acuerdo al que habíamos llegado, para crearse una notoriedad mediática a mi costa.
No puedo callarme más, ya que, desde hace más de 30 años, son mis abogados los que no cesan de repetirme que fui traicionado por el juez, que éste cometió perjurio, y que yo ya había cumplido la pena que me correspondía. Ahora es el fiscal del caso, de reputación irreprochable, quien bajo juramento ha confirmado todo lo que yo defiendo, y eso aporta una luz nueva
al asunto.
¡No puedo callarme más puesto que ahora las mismas causas producen los mismos efectos y el nuevo fiscal que se ocupa del caso y que ha solicitado mi extradición está también en campaña electoral y tiene necesidad de notoriedad mediática!
No puedo callarme más porque los Estados Unidos siguen reclamando mi extradición más para que sirva de pasto a los medios del mundo entero que para pronunciar un juicio sobre el cual se produjo ya un acuerdo hace 33 años.
No puedo callarme más porque estoy en detención domiciliaria en Gstaad a cambio del abono de una muy importante fianza que sólo pude abonar hipotecando el apartamento en el que vivía durante los últimos 30 años, que me encuentro lejos de mi familia y no puedo trabajar más. Esto lo que tenía que decirles en la esperanza de que Suiza reconozca que no ha lugar a la extradición y que podré recuperar la paz y a mi familia, en toda libertad en mi país.

Polanski. Tate

Samantha

