Vaya al cine a disfrutar, déjese llevar por la música y letras de Abba, la excelente actuación de Maryl Streep, regrese al mundo de los sueños de amor y paz, y perdone todo lo demás de esta producción. 

 

(Publicado en diario Cambio)

 

Enrique Buchichio, colega de Uruguay Total hace una muy buena crítica de esta película que recomiendo leer. En ella se pregunta a sí mismo ¿por qué le gustó tanto si su argumento es endeble, no le gustan las musicales, etc.?

 

Y sí, fui al cine con ese comentario en la cabeza. Porque personalmente dudo del común de las comedias musicales, y además porque me sonaba previamente como una peliculita de verano para adolescentes…

 

Confieso que los primeros minutos se me hicieron largos… Con un trío de muchachas realmente espantoso hasta que apareció Meryl Streep, encarnando a Donna y cambió todo…

 

 

¿Por qué?, me pregunté

 

Lo  que más impacta es ver a una Streep con aspecto… juvenil, hippiesca, veterana y hermosa. Y allí descubrí la razón de la película. Los veteranos podemos también ser frescos otra vez, y tener una segunda oportunidad en la vida. Lo cual no es poco…

 

Mamma Mía!!! es un homenaje a quienes vivimos los sesenta, fuimos hippies (lo supiéramos o no), vestimos esas ropas, bailamos esas canciones (aunque algunos dijéramos cosas horribles de ellas porque estábamos con el rock progresivo, jaja), creímos en amor y paz, y después se nos cayó el mundo encima. Vino (para ellos, Vietnam), para nosotros guerrillas, represión, dictaduras, y así  la década de los ’70  nos cortó la alegría, y a partir de ahí, nada fue igual.

 

 

¿QUÉ CUENTA?

 

La historia es demasiado simple pero eficaz. Sophie se va a casar y no sabe quién es su padre. Revisa el diario íntimo de su madre, Donna, escrito 20 años atrás y descubre que tuvo tres amores. Entonces, los invita, con trampas,  a su boda para descubrir al verdadero papá.

 

Así, con ese pretexto, el guión despliega la fuerza de los sesenta en los que, en la actualidad, dejaron la sonrisa por el camino y hoy cuentan con cincuenta años  o más de sueños rotos..

No es casual que se haya elegido para los personajes centrales masculinos a un arquitecto, divorciado, con dos hijos, hastiado Sam Carmichael (Pierce Brosnan); Harry Bright (Colin Firth), un banquero británico, soltero, con dos mascotas como hijos, aburrido, esquematizado y a un desencantado escritor y navegante solitario Bill Austin (Stellan Skarsgard)

 

Y que como contrapartida, las tres mujeres centrales sean una hippie de cincuentipico de años que mantiene toda la frescura porque se alejó de la rutina y optó por construir su mundo en una isla griega (Meryl Streep); una escritora de libros de receta de cocina, fea, afeada y avejentada (Julia Walters)  y una mujer que aún cree mantener sus atributos luego de varios matrimonios, y que coquetea con los jóvenes del lugar, y permite que ellos hagan lo mismo con ella pero que sabe que no quiere eso para el futuro (Christine Baranski), y otro guiño a lo que se dejó por el camino, es que las tres integraran en los 60 las Donna & The Dynamos. Todas referencias a sueños perdidos en el camino y que buscan reaparecer.

 

 

COMEDIA PARA VETERANOS DESENCANTADOS

 

En medio, como decorado, las generaciones actuales miran. Observan  extrañadas ese mundo, para ellos un tanto anárquico, mientras sus cotidianeidades pasan por ser un poco más maduros y realistas que sus padres… (El novio quiere hacer un sitio web para el hotel para que este sea conocido por más gente, por ejemplo)

 

Ahí está el encanto de la obra, primero teatral  y luego llevada al cine por la misma directora, Phillyda Lloyd. Ese es el gancho por el cual quienes vivimos esos años, sentimos que volvemos a creer que el amor, el enamorarse (y no solo de otro u otra, sino de la propia vida) es posible. Y así, las capas de gris que cayeron encima nuestro y nos afearon, van saltando al ritmo de Abba, un grupo al que habría que darle un poco de crédito ya que sus letras… no estaban tan mal, y la música, tampoco.

 

Claro que quizás, en la mayoría de los espectadores la ilusión termine cuando la película llega a su fin, pero… ¿Y si se prolonga y posibilita un cambio en nuestras vidas?

 

 

EL CAMBIO ES POSIBLE

 

Eso además, no está desprendido de la realidad que están viviendo los norteamericanos. Se viene el cambio, se viene la luz, se viene la ilusión de terminar con una era de guerra y caras adustas, y los electores parece que esta vez propiciarán una gran transformación. Quizás, también, sea todo una ilusión pero parece que no lo es.

 

Hace poco, y haciendo la diferencia, otra película, “A través del Universo” retrató con mayor compromiso social los sesenta, apoyada en la música de los Beatles. Y es curioso, porque el resultado no fue bueno, a pensar de los cuatro de Liverpool, del despliegue visual, de su contenido. 

 

Como contrapartida, esta Mamma Mía!!! sin (aparentemente) ninguna otra pretensión que disfrutar y hacer disfrutar a la platea con canciones de un grupo sueco Abba, prácticamente olvidado, muestra el lado luminoso de los ’60 a las nuevas generaciones.

 

 

FLOJEDADES…

 

En cuanto a la película en sí, esta es floja, pero con gran vitalidad, lo que disimula lo endeble de la anécdota y su guión.

En las actuaciones, se roba la película Meryl Streep. Pierce Borman es pésimo actor. Lejos de su James Bond (donde no tenía que hacer mucha gesticulación) y mostrando sus años, se siente absolutamente desacomodado en su papel, y cuando tiene que hacer que canta se desbarranca y hace peligrar a la película. Los otros dos amantes de Donna son decorado, al igual que la parejita de novios y las amigas de la mamá de la novia, así como los sirvientes griegos…

 

La isla del Egeo en al que fue filmada Mamma Mía!!! no es aprovechada lo suficiente, sin embargo es hermosa, al igual que la casa – hotel donde se desarrolla la historia.

 

La dirección de Phillyda Lloyd (debuta en cine) no es mala, aunque pierde el nervio de la acción en algunos momentos, en tanto el guión de Catherine Johnson funciona muy bien.

 

Hay algunas obviedades que deslucen un poco el filme, como el saber rápidamente el espectador quién de las amigas de Donna se quedará con uno de los amantes rechazados, al igual que la elección recaerá en el viejo James Bond… También alguna referencia forzada a la homosexualidad, cuando Harry Bright, apenado por no ser el elegido de la Streep, elige un muchacho griego  para disfrutar de la noche de bodas de su supuesta hija…

 

La producción tanto de la pieza teatral como de esta película estuvo a cargo de los dos hombres de Abba, Göran Bror Benny Andersson y Björn Kristian Ulvaeus, quienes aparecen brevemente, uno como el pianista, y el otro como dios griego, al final

 

 

NO SE LA PIERDA

 

Vaya al cine a disfrutar, déjese llevar por la música y letras de Abba, la excelente actuación de Maryl Streep, regrese al mundo de los sueños de amor y paz,  y perdone todo lo demás de esta producción. Quizás, y ojalá, le ayude a cambiar su propia vida.

You have no rights to post comments