Sobre fracasados tenistas que en Londres se debaten entre el amor y la oportunidad de ascender.

 

 

Psic. Andrés Caro Berta

 

Publicado en Diario Cambio

 

 

LA HISTORIA

 

Este último trabajo de Woody Allen tiene como eje central la lucha de un muchacho, Chris Wilton, (JONATHAN RHYS MEYERS) que quiere ascender socialmente y lo que le ocurre por su ambición. Enfrentado al afecto de dos mujeres no sabrá con cual de las dos quedarse por lo que recurrirá a esfuerzos mayúsculos, sin saber muy bien su rumbo. Tom Hewett (MATHEW GOODE) recibe clases de Wilton, un profesor de tenis que acaba de auto excluirse del circuito semi profesional, donde si bien tuvo algunos éxitos, nunca llegó a ningún premio. Todo anda bien entre alumno y profesor y la hermana de Tom, Chloe (EMILY MORTIMER) con quien rápidamente tiene relaciones. Pero aparece Nola Rice, (SCARLETT JOHANSSON) la pareja de su alumno y esa mujer muy erótica primeramente intercambia miradas y después…

 

En el verano del 2004, Woody Allen llegó a Londres para filmar esta que es la primera película rodada totalmente fuera de su Nueva York, y que paradójicamente es la que más ha recaudado. (Más de 62 millones de dólares)

 

 

RODAJE EN LONDRES

 

La filmación comenzó en julio del 2004 y se extendió por siete semanas en el centro y alrededores de Londres. 

El guionista y director contó con el apoyo de viejos colaboradores suyos como Letty Aronson, Helen Robin (productoras), la directora de casting Juliet Taylos y la montanista Alisa Lepselter.

El resto del equipo fue armado con técnicos británicos.

Eso le implicó a Allen un cambio de costumbres en su trabajo. Él mismo expresó: "El hecho de trabajar con un equipo británico fue una experiencia maravillosa. Tuve un equipo fabuloso; muy amable, enormemente eficiente y tremendamente talentoso, cada uno en su área. Todo el tiempo el clima era de gran soltura y simpleza, y cada uno aportaba un gran entusiasmo a su trabajo, lo cual hizo que la experiencia fuera de verdad enormemente placentera".

  

También, Londres le aportó a ALLEN algo que Nueva York nunca podría tener, que es el famoso clima británico, un elemento que, para el director, significó una enorme ventaja. Famoso por quejarse habitualmente de que el sol es "la ruina de mi existencia", ALLEN estaba feliz de verse cobijado por bajas temperaturas y densas capas de nubes aún en pleno verano. "Londres tiene hermosos cielos grises, densamente nublados, y la luz neutra, chata, lo que aporta una suerte de saturación de color a todas las cosas, y eso es muy rico y hermoso para aprovecharlo en la fotografía". El fotógrafo REMI ADEFARASIN trabajó intensamente para lograr lo que ALLEN buscaba. En ese sentido, señala que "ALLEN ama los tonos cálidos, pero nos dimos cuenta a tiempo que si diseñábamos los sets, la ropa, los peinados y la iluminación general según esa paleta íbamos a conseguir que nada se destacara. Entonces hicimos decenas de pruebas de luz y color antes de cada toma, lo cual probó ser extremadamente provechoso"

El rodaje avanzó según los tiempos previstos y de manera harto eficiente, permitiendo incluso que pudieran hacerse todas las tomas alternativas necesarias. ADEFARASIN se manifiesta muy impresionado por la manera de trabajar de ALLEN: "Le gusta mucho mirar él mismo la toma por el visor, y quedarse al lado de la cámara durante la toma para poder verle la cara a los actores. Rechaza el monitor de video; se ha dado cuenta de que es engañoso

 

 

LA ELECCIÓN DE LOS PRINCIPALES ACTORES

 

JONATHAN RHYS MEYERS (Chris). ALLEN no vaciló en ofrecerle el papel al actor, después de haberlo descubierto en BEND IT LIKE BECKHAM: "Apenas me puse a pensar en él para este papel no pude sacármelo de la cabeza. había visto a varios otros muy buenos actores que me habían recomendado, pero sentía que JONATHAN era el tipo en quien yo estaba pensando cuando escribía el libro. Tiene el look del personaje, y suficiente personalidad para darle carnadura; en la película puede verse claramente que la fe que le tenía estaba plenamente justificada"

 

Para el papel de Nola,  ALLEN eligió a SCARLET JOHANNSON, a quien tenía muy en cuenta después de haberla visto en PERDIDOS EN TOKIO. "Es irresistible, tiene una personalidad maravillosa y es una fabulosa actriz. Es difícil creer que siendo tan joven sea una actriz tan impresionante y una persona tan sofisticada".

 

EMILY MORTIMER. Para el director fue una gran satisfacción poder ofrecerle el papel de Chloe. "Fue una gran alegría saber que estaba disponible; realmente, su personaje cobra verdadera vida gracias a ella".

 

MATTHEW GOODE (Tom).  ALLEN no lo conocía, hasta que JULIET TAYLOR y GAIL STEVENS se lo presentaron. Dice ALLEN: "Apenas lo ví supe que lo quería para la película, me pareció exacto para el papel. Era el personaje que yo quería, el que yo había escrito. Y aunque otros estaban preocupados; porque sabían que era muy gracioso pero dudaban de que pudiera hacer este papel, a mi no se me cruzó ni por un momento la idea de que podía llegar a tener algún problema con él. Le dí carta blanca para que improvisara, y no me defraudó".

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