Sexualidad y y Cultura vistos como los polos complementarios, y creatividad, el elemento articulador, entre el instinto y la convivencia con los otros que puede ser limitante o contenedor, liberador.
SEXO, CULTURA Y CREATIVIDAD
Psic. Andrés Caro Berta
(Trabajo central del Segundo Congreso del Taller de Montevideo. Hotel y Tajamar de Carrasco. 1995)
Existe un monumento en nuestra capital, donado por la República Italiana, que recuerda los orígenes de Roma, y que representa a los dos hermanos Rómulo y Remo siendo amamantados por una loba.
El propio monumento tiene ya una serie de características que lo hacen peculiar.
"La Loba" que representaba a la diosa Luperca, fue realizada entre los siglos VI y V ac., y según se cree, estaba en el santuario de Júpiter Capitolino, junto a ofrendas votivas.
Parece ser que formaba parte de un conjunto escultórico que a sus pies, tenía a un grupo humano representando la reconciliación entre los romanos y sabinos, luego del rapto de las mujeres de los segundos.
Otros opinan que la escultura se complementaba con dos gemelos distintos a los que hoy conocemos.
Ocurre que en el año 65 ac. Un rayo destruyó dicho conjunto, y la escultura a partir de ahí permaneció oculta entre las ruinas del monumento hasta que en la Alta Edad Media se la encontró.
Fue entonces que Guglielmo della Porta, discípulo de Miguel Ángel, en el siglo XVI agregó bajo las ubres de la loba, a dos "puttis", representando a Rómulo y Remo.
Desde mis años escolares, se me enseñó que estos dos hermanos habían sido salvados por dicho animal que los cobijó, y les dio de su leche.
Con los años, pude conocer algo más de esta historia que, en los años de escuela, se me presentaba como la única y posible versión de lo ocurrido.
Fue así que accedí a la leyenda que rodea la fundación de la ciudad de Roma.
Cuenta la mitología que Rómulo y Remo fueron producto de las relaciones sexuales entre Marte y la vestal Rea Silvia, hija de Numitor, rey de Alba.
El troyano Eneas, luego que los griegos invadieron su ciudad, la abandonó ante la súplica del fantasma de Héctor, y luego de una gran periplo por distintas regiones del Mediterráneo, llegó a un paraje marcado por los dioses, fundando la ciudad de Alba.
Con el tiempo, Numitor, rey de Alba, fue destronado por su hermano Amulio, que encerró a la hija del primero, Rea Silvia -para evitar la posibilidad de descendencia- en el colegio de las Vestales. Pero, el dios Marte se enamoró de ella y la sedujo.
Cuando aparecieron los dos gemelos, Amulio ordenó encarcelar a la mujer y arrojar al Tíber a los recién nacidos. Pero sucede que era una época en la que el río estaba desbordado, y cuando las aguas se calmaron y volvieron a su cauce, la cesta con los dos hermanos quedó al pie del Monte Palatino, donde fueron encontrados por una loba que los amamantó.
Un pastor del rey, de nombre Fáustulo, los recogió y llevándolos a su hogar, los crió en secreto.
Los dos hermanos crecieron rudos y se dedicaron a robas a los ladrones, repartiéndose los botines entre sí. Durante un festival de las lupercalias, en honor al Dios Pan, Remo fue apresado por ladrón y entregado a Amulio para recibir castigo. Pero se descubrió que él como su hermano eran nietos de Numitor. Rómulo y Remo mataron a Amulio y reinstalaron en el trono a su abuelo, como rey de Alba Longa.
Los dos hermanos decidieron fundaron un pueblo, pero los celos entre ellos, los llevó a una pelea que terminó con la muerte de Remo, por parte de Rómulo, quien luego fundó Roma, abriendo las puertas de la ciudadela a bandidos, pastores, prostitutas, legislando sobre el derecho de asilo, leyes de convivencia, culto religioso y formas de gobernar, además de generar un patriarcado.
Como la dificultad estaba en la escasez de mujeres, puso una trampa a los sabinos, pueblo vecino de Roma, invitó a estos a celebrar juntos un festival en honor a Consus, dios de la siembras y las cosechas. En realidad fue un artilugio para raptar a las mujeres jóvenes, lo que provocó el conocido conflicto entre los dos pueblos que terminó cuando las sabinas suplicaron, terminaran la disputa.
Esta es la síntesis del relato que entre otros autores, nos legaron Virgilio y Livio, donde en base a hechos reales se conforma un mito que, como tantos otros, narran los orígenes, en este caso de la ciudad de Roma.
Ahora bien, hace unos años atrás, en plena búsqueda de material para mi Diccionario Etimológico de lo Sexual, me encontré con otra versión del mismo hecho que me dejó perplejo.
La tal "loba" no formaba parte de una leyenda, no había sido loba y se llamó Acca Laurentia.
Tal descubrimiento que deseo compartir con ustedes, me permitió reflexionar sobre la sexualidad, lo cultural, la religión y también entrever otros aspectos.
Por ejemplo, porqué popularmente a una mujer atractiva se le compara con una loba, y el origen del vocablo "lupanar".
La historia la rescata Eugen Relgis y es ésta. Forma parte de su "Historia de la Sexualid
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