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Categoría: Escritos

Lo que pasó entre el vengador, el Tito y la mina.

 

 

 

Andrés Caro Berta

 

-"Ashemelfabó, ashemelfabó", le dije a la mina cuando she me pusho difícil, la otra noche, she me pusho. Yo, y ushtedelosaben, shoy un tipo que banco, y cómo banco... ¡No, sí...! ¡Vo, preguntale al Tito, dale, andá, preguntale a vé qué te dishe, dale, preguntale cuánto banco...! Yo, consta pinta que me vé  me banco camione, me banco. Pero la mina she me pusho difícil, ¿ta?. Yo la miraba y me deshía quéquiereshtamina de mí... Eshque... La mina delos amigo, no son mina, ¿ta?, shí sheñó. Y la mina no son n-a-d-a-m-á, ¿tamo? Acordate vo que lo conoshiste al Gonzalo, loquelepasó con la mujé. Acordate, dale y deshile a lo muchacho... Dejá, vo no te acordá denada... Dejá, yo le cuento... Lo que pasó fue que aqueyanoche la mujé le pidió pa bailá con aqué pinta quelastenía loca a toda... Y acordate cómo terminó todo... ¿Te acordá? Vo no te acordá de nada... Que le dio un boleo a la mina, que ni tiradó de dishco... Esho que tiran coshodesho redondo pashcuchá, en la pishta de atletismo... ¡Pucha, mirá que so inorante,¿eh?!, esho que viene corriendo y tiene un dishco enlamano y enderrepente, para, gira ashí,, mira y zaz, lo tira... palaire... y tácate, donde cae sacashte puntaje... ¡Y yo qué she pa qué sirve! Bue, no importa, la cosa quel Gonzalo é flor de macho y no se bancó quelamina eshtuviera  refregando con ese pinta, que ademá fija quera puto, fija, y le dio una, le dio... Shí, yasé, yasé, que iguá la tipa shelefue con elmino eshe... ¡Pero el Gonzalo salvólonor, shí, sheñó! ¡Lo salvó yquevenga cualquiera los gile a decirme questo noecierto, que venga! ¿Cómo? ¿Qué? Ta, ta... Tabién... E que me caliento... Tabién, sigo... entonce, como leshdecía... La piba she pusho difícil, ¿tendés?, la otranoche, she me puso... Y yo, piola, manso, silbaba la milonguita esha que le gustabalaviejita pa nontrar nel juego de la mina. Pero la cosa esta me provocaba, ¿ta? Y yo no podía acerlecaso porque e la mina dunamigo. Y la mina un momento se deshnuda lo sutién, y la teta le salen pafuera... Paf, ashí... Yosoymacho, ¿tamo? Pero le recé lavirgensita, le recé y deshpué se saca la bombacha, y yo le dije: "Piba... morishte" ¡Y claro, qué queré! ¡entiendanmé! ¿Quéquierenquisiera? Tonce me saqué lo pantalone y lo sapato y lo calzoncillo y la tiré nel colchón quetengola pieza y dale que te dale, y zaz y zaz, y que viene, y que va, y le di por todo lado de recalientequestaba. Y la mina deshía: "Para, negro, parala" y yo: "¡Quemeprovocashte, putaemierda, ora, bancate". Y terminaba y empesaba de nuevo, y la mina que ante era la campiona, ahora pedía agua por seña, pedía... Ja... ¡Ta, gracia, gracia, noé patanto...! Lo que pasa equeauno... cuando le tocan loshamigo... ¡Y miren quelepuede tocá a cualquiera dustedes, eh...! Supongamo, yoquesé... ¡Te viene una cosha ahí adentro que lamina de tu amigo lo traicione que...! ¡Yoquesé! ¡So capá de cualquier cosa, so capá! ..¿E? ¿Cómo terminó? Bue, la mina noquería má, no quería... Estaba tirada nel piso y yo, duro todavía y le desía: "¡Eshto te pasha por traicioná mimejó amigo!¡¿Ta?!" y yorando empesaba denuevo. ¡Y yoquesé! ¡Fueron como ocho o die al ilo! ¡Y guarda que ubiera seguido, pero me tenía que levantá temprano pa laburar que sinó...! ¡Ademá queríair a contarle amiamigo lo que la mina le había hecho,¿ta? Y fui, y cuando le conté se me puso a llorá, se me puso. ¡No lo podía creer! Al principio, cuando empecé se calentó un poco conmigo, y lógico, porque qué queré, creyó que yo lo había engañado... "¡¿Tas loco?!" le dije. Le canté la justa, le canté. "Macho - le dije-  lo ise por vó. Quería sabé ashta dónde iba la mina, ashí, deshpué venía y te contaba pa que notensusie con nadie...¡Porque nadie le mete lo cuerno a mi amigo! ¡¿Tamo?!"... Bueno... Mestoyendo... ¡¿Qué lo palió, eh?! ¡Ay que tené un cuidadoconlamina...! Muchacho, she va "El vengadó delos amigo" se va... Ta mañana...

 

(Diálogo entre la Tota y la amiga)

 

-Ay, contame, Tota... ¿Cómo te fue con el amigo de tu novio?

-¿Con eshe? Pamíqueshmarica, quees... Resulta que mestuvo todalanoche cargando. Yo: "¡Salí dacá, salí dacá!" y el tipo que dale, "queshtá preciosa", "que shoshumbombón", y yo mansa porque estoy de novia con el Tito, ¡ta?, que sinó... Y en eso viene y me toca el culo. ¡Te juro! ¡Y sin darme cuenta, por reflejo, le di la patada adelante y le pegué lo guevo, y el tipo she fue rengueando, noteriás, guaranga, y nosé quistoria le iso al Tito, la cosa quel Tiro no vino má... ¡E un enfermo...!

 

(Diálogo del Tito con el vengador)

 

-Eshtuviste mal, flaco...

-Ta, Tito... E que ante lo muchacho  no podía dejá de contarle lastoria un poco... arreglada... Lo que pasha e que eyo tiene una imagenmía que tengo que mantené... ¡Ademá, vo viste, Tito que ni te nombré...! Y no leshdije que tu mina era medio rayada, por respeto a vo, que creyendo quelaiba a cargá, mencajó una patada lohuevo que por poco me deshmayo, Tito... ¡E una rayada! ¡¿Yo tiba a acé una cosa así, Tito?! ¡Dale, Tito! ¡¿Acaso no me conocé?! ... ¿Entonce...? ¡No le agá caso a todo lo que she dise...! ¡So un inocente...!