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Categoría: ESTADOS ALTERADOS programa de radio

Jaime habla de sus afectos, la fama, su controvertido CONTRASEÑA, Adriana Varela y la piratería y los políticos.

 

 

ENTREVISTA A JAIME ROOS

CON MOTIVO DEL CONCIERTO PRESENTACIÓN DEL

CD: CONTRASEÑA

 

(La misma fue realizada en el programa Estados Alterados. 1050AM)

(Se autoriza la copia de fragmentos, siempre y cuando se indique su origen, y se envíe una copia al autor, a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)

 

 

 

DE EMOCIONARSE SE TRATA

 

Andrés Caro Berta- Bienvenido, Jaime, a Estados Alterados nuevamente. Hace mucho tiempo, en el 97, un día recibo una llamada tuya porque hubo una trampa de la producción del programa para que me llamaras en mi cumpleaños, y fue una emoción muy grande la que yo tuve porque era el primer acercamiento a alguien que yo respeto muchísimo, en todo sentido. Te he seguido en toda tu carrera, pero además me he emocionado… Yo le decía a Nasser, los otros días que está bueno que los periodistas puedan decir que también se emocionan porque me parece que todo pasa por el afecto. No solamente por la crítica, si la música está bien o está mal, sino también si te llega o no te llega. Así que… gracias.

 

Jaime Roos- Bueno, te agradezco lo que me decís, para mí también es lo más importante. Y yo, cuando escucho música sigue siendo lo más importante. Poder escuchar la música como la escuchan los niños. Se emocionan o no, les gusta o no. Y después viene el análisis.

 

ACB- La otra infidencia es que con los 20 años tuyos en el Solís se me caían las lágrimas. Cuando yo estaba en la tertulia realmente me emocioné muchísimo por el clima que había, por estar presente y por toda esa trayectoria tuya, esa persistencia tuya de tantos años. Ahora, la pregunta antes de entrar en el tema del concierto es: ¿Cuesta ser famoso?

 

 

LA FAMA Y LAS TORMENTAS INTERIORES

 

JR- ¿Vos decís si te da trabajo llegar a ser famoso o si te da trabajo soportar la fama?

 

ACB- Exactamente. Lo segundo.

 

JR- Hay días que cuesta, otros no tanto. Ahora… en términos generales, si yo pudiera elegir, algo, una situación… Si yo fantaseara con una situación ideal, me gustaría poder recibir todo el cariño que, bueno, que siento cada día por la calle, me gustaría, eh, que cuando saco un disco mis temas siempre fueran conocidos, me gustaría todo lo bueno que da la fama, pero me gustaría ser una cara anónima y que nadie me reconociera (Se ríe) Como esos directores de cine, ¿viste?, que son buenos directores de cine pero nadie les conoce la cara (Se ríe) y va tranquilo por la calle. Eh… Eso sería lo ideal… Ahora, si uno es músico popular, la gente quiere conocer la cara, por algo se pone la cara de los músicos en los discos, ¿viste?, a ver quién es el que canta. También le interesa escuchar a ver qué es lo que habla y qué es lo que piensa de la vida. Inevitablemente uno se vuelve una persona pública, y bueno, tiene que asumir lo que es… Cuando te digo que hay días que no me cuesta el hecho de ser una persona pública es que a veces lo tomo con cierta armonía, con cierta tranquilidad. Pero a veces, cuando uno anda con tormentas interiores, tener que estar en una actitud…, digamos de… simpatía cuando la gente se acerca a uno… Uno no puede ser antipático. La gente no se lo merece. A veces es difícil. Difícil ser una persona amable cuando  verdaderamente quiere estar, no quiere que nadie le hable, ni los de su familia. Entonces, como te decía, es algo contradictorio. Tuve la suerte de que a mí, si se puede hablar de fama, eso, llámese como se llame me fue llegando de a poco. Un proceso lento, donde yo me fui fortificando psicológicamente porque la fama, de golpe, puede destruir a una persona, puede convertir a una persona en fóbica, que se encierra en su casa, no quiere dar un paso a las paredes con alambrado de su casa o se puede convertir en una persona que se cree la fama, que se cree especial, que se LA cree lo cual es otra forma de enfermedad mental, entonces, bueno, es peligroso. En el caso mío, lo fui asumiendo de a poquito y creo poderlo controlar. Pero como te decía, a veces es difícil.

 

ACB- ¿Genera soledad también, la fama?

 

JR- Eh… Depende de la persona. El Poder en general genera soledad. La fama, eventualmente también. No en el caso mío. En el caso mío, soy muy celoso de mi vida privada, de mis amigos, mis amigos siguen siendo los mismos de hace 25 años, eh, divido las aguas entre el mundo profesional y el mundo personal… Pues bien, en mi caso, no. No genera soledad.

 

 

BUENO, SI NO SE ME OCURRIERAN MÁS CANCIONES, NO ME IMPORTARÍA DEMASIADO. YA SE ME OCURRIERON UNAS CUANTAS

 

ACB- En este disco se ha dado una particularidad, y es que tú estás actuando como intérprete y no como compositor. Eso también ha dividido aguas entre gente que te prefiere tocando tus propios temas, se pregunta qué pasa que está tocando temas de otros… ¿Por qué? ¿Por qué este cambio? ¿Por qué este giro?

 

JR- …… Porque tenía ganas…

 

ACB- Porque en este país, habitualmente es como que el compositor tiene que interpretar sus propios temas, difícilmente se pueden disociar las dos cosas, o aquellos intérpretes que están permanentemente haciendo temas de otros, pero no es el caso tuyo.

 

JR- No. En 25 años de carrera discográfica es la primera vez que me saco el gusto de cantar canciones que yo no compuse. Entonces, yo no puedo entender que haya gente que diga "prefiero que cantes los temas que vos componés". También he escuchado a otros que dicen "Qué lindo, qué buena idea" Cantar canciones de colegas tuyos. Obviamente son todos uruguayos, muchos de ellos son amigos, otros son colegas conocidos, pero bueno… eh… es un disco que para mí es normal, en el sentido de que tenía ganas de hacer esta música, agarré y la grabé. He producido tantos discos para otros artistas, haciendo canciones de otros músicos, ¿por qué no yo producir uno para mí, así? Entonces, después empiezan los que se quieren hacer los vivos diciendo: "No, lo que te pasa es que no se te ocurren más canciones" Bueno, si no se me ocurrieran más canciones… No me importaría demasiado. Ya se me ocurrieron unas cuantas. Entonces, no tendría ningún empacho. No compongo más canciones. Me voy a dedicar a producir artistas, como esos jugadores de fútbol que se retiran de la cancha y se dedican a ser directores técnicos. ¿Cuál sería el problema? El punto que yo sí sé que tengo canciones nuevas, porque aparte estuve dudando de hacer este disco, o me dedicaba tiempo a terminar de pulir toda la producción nueva que tengo que sé que me va a llegar seis meses por lo menos, o a grabar este disco. La idea de hacer este disco se remonta a 1995, que tenía ganas de cantar estos temas, porque estos temas son los que yo canto cuando estoy en la prueba de sonido. Temas de otros músicos. Un compositor se aburre de cantar siempre lo que uno escribe. Entonces, cuando agarra la guitarra… Yo me pongo a cantar temas de Mateo, de Dino, yo qué sé…

 

 

ESTE DISCO ES UN CANTO DE AMOR

 

ACB- Hay mucho homenaje en este disco, ¿no?

 

JR- Y sí… De hecho, son todos homenajes estas canciones. Es un canto de amor este disco. Es un canto de amor a los músicos uruguayos, que cierra con esa magnífica canción  de Leo Masliah, "Biromes y servilletas" que como quien dice, explica todo lo que se acaba de oír. La canción que venía como anillo al dedo para terminar el disco, hablar de lo que pasó en los temas anteriores del disco, entonces, bueno, yo qué sé, lo único que me importa es  si el disco quedó bien o no quedó bien, si estoy contento o no, me interesan las opiniones de amigos, eh, sé que es un disco hecho con toda la honestidad musical que he podido hacer. No he tratado de copiar los arreglos originales, he tomado los temas como si fueran míos y los he cantado con todo el alma. El tiempo dirá si ha tenido sentido o no.

 

ACB- Los músicos que te acompañan, ¿entendieron la propuesta?

 

JR- Sí, sí, sí… Son músicos muy sutiles, captaron enseguida toda la idea. Son los mismos músicos, la mayoría de ellos  que tocan en los shows en vivo. Es más, la banda se llama "Contraseña", también. Los tres hermanos Ibarburu, Gustavo Montemurro, el Nego Aedo, Ney Peraza y el coro con Fredy Bessio, Pedro Taponan, Emiliano Muñoz, Álvaro Fontes, estoy yo en guitarras y voces, somos once. Y Adriana Varela como invitada especial en unos cuantos temas que grabamos con ella cuando se produjo el disco de ella. Los temas que ella grabó acá en Uruguay. Canta con nosotros cinco temas, incluso cantamos temas juntos, yo unas partes, ella, otras de los temas que produje para el álbum de ella, y después ella va a hacer con sus músicos, dos canciones por fuera del show que yo le pedí. Le dije que no tiene sentido que vengas invitada a Montevideo y no cantes un par de tangos tuyos. Yo como oyente me sentiría muy decepcionado si no escucho cantar dos tangos, nada más. Nosotros saldremos del escenario, y luego volvemos y seguimos con nuestro show, eh, y ya está. Y bueno, ella es una invitada especial que a tener una participación. 

 

 

EL DE ADRIANA VARELA: UN DISCO DEL RÍO DE LA PLATA

 

ACB- El disco de Adriana Varela fue una apuesta grande en tu carrera como productor. Salió un precioso disco donde hay una buena combinación de ambas márgenes del Río de la Plata.

 

JR- Sí, bueno, fue una producción importante. Creo que el mayor logro fue el artístico, en el sentido de que… es un buen disco. Y que se logró hacer por primera vez, no tengo empacho en decirlo, nunca se había hecho un disco auténticamente rioplatense. Con Adriana Varela grabando en Montevideo, con algunos de los músicos mejores uruguayos, y en Buenos Aires con los grandes del tango. Entonces, es un disco regional, que para cualquier extranjero es un disco del Río de la Plata. Escucha la música de una ciudad y de otra ciudad, de ambas márgenes, y no se hicieron esas mezclas curiosas de que un argentino se ponga a tocar candombe y que un uruguayo se ponga a tocar a Leopoldo Federico, no, no, cada cosa en su lugar, ella fue la que unificó con su canto todo el proyecto, entonces, el proyecto funcionó. Un disco que aún hoy sigo escuchando con mucho placer.

 

 

CUIDADO, CHOFER: ALGUIEN TRAS UNA PELOTA

 

ACB- En la carátula de tu disco hay una señal con un jugador con una pelota. Y me llamó la atención, y es la primera vez que me doy cuenta de que en varias partes de la ciudad por donde fui, lo encuentro.

 

JR- Sí, la gente no se da cuenta de esas cosas, y cuando las ve se da cuenta de que ya las sabía. Y bueno, ese signo de tránsito existe sólo en Uruguay. En la Argentina no existe, entonces me pareció una buena idea como señal de identidad el poner una señal de tránsito que existe solamente en este país. Que es curiosa, es un muchacho corriendo atrás de una pelota y que le dice al chofer: "Cuidado", porque es una señal de advertencia al chofer, en cualquier momento se le cruza alguien corriendo atrás de una pelota. Es totalmente surrealista. En otro lugar te ponen: "Cuidado, los canguros de la ruta", en Australia, acá en el campo uruguayo hay señales con vacas o con caballos, también. Peligroso para el chofer. Acá el problema son los tipos que corren atrás de una pelota (Se ríe) Es una especie de animal curiosa que se da solamente en Montevideo, entonces, bueno, los argentinos que lo vieron quedaron alucinados, dicen no puede ser que exista esa señal de tránsito. Porque en otros países pondrían "Prohibido jugar a la pelota". Sería una señal para la gente. Acá es al revés, le dicen al chofer: "Pare porque va a pasar un tipo con la pelota"

 

 

LOS DISTINTOS PÚBLICOS

 

ACB- Ahora, Jaime, con respecto al público tú tenés el privilegio de haber visto frente tuyo a muchos públicos. El Interior de la república nuestra, Montevideo, Buenos Aires, otros lugares… ¿Hay diferencia realmente entre los públicos, reaccionan distinto?

 

JR- Sí, sí, hay diferencias. Sutiles. No hay diferencias grandes porque estamos hablando de países, bueno, entre Uruguay y Argentina me refiero, son países parecidos y con gente que por más que sean de distintas regiones de los países, se parecen. Pero… hay diferencias. Sutiles, pero diferencias al fin.

 

ACB- ¿Cómo reaccionan ante tu música? Porque muchos de ellos ya la conocían.

 

JR- Bueno, bueno, ejemplo, el público… Cuando tocamos en La Plata, por ejemplo, el  público de La Plata es más parecido al montevideano que el público de la ciudad de Rivera, de Uruguay, que es un público muy caluroso, me encanta tocar en Rivera pero que es un público con una enorme influencia brasileña. Es un público diferente que tiene sus códigos, sus cosas, en cambio, a mí me sorprendió la primera vez que fui a La Plata parecía que estaba en Montevideo. Aparte, allá se conocen todas las canciones de memoria, te imaginás el grado de compenetración que hay y de comprensión, no solamente de compenetración, sino que entienden coma por coma y punto por punto. Y no es lo mismo tocar en un punto de Argentina como, yo qué sé, como Rosario que tocar en Buenos Aires, por ejemplo. El público porteño es un público de más de ciudad grande, agita más, a veces puede ser más agresivo. En el caso de nuestros conciertos por suerte, nunca ha habido agresión, pero sí se siente la agresividad de un público que en cualquier momento sabés que puede haber problemas. Hablo de conciertos al aire libre. Pero, Rosario es una ciudad que se parece más a Montevideo. Acá sé que hay muchos jóvenes, muchos jóvenes que no han visto nuestro show en vivo, y eso me alegra y me halaga porque qué más quiere un músico que hayan nuevas generaciones que se acerquen a ver un show que lo han conocido sólo por un disco, por algunos videos. Y también está la vieja barra que se van a arrimar a estos conciertos. Hay conciertos que son conciertos. Hay conciertos que son una celebración. Cuando uno se da cuenta que se da un concierto donde van todos los amigos, y quieren ir a ese concierto, van todos los amigos, por algo será. Eso ya se convierte en una celebración.

 

 

NINGÚN GOBIERNO VA A HACER NADA CONTRA LA PIRATERÍA

 

ACB- Sé que estás cansado, pero quiero hacerte una pregunta. ¿Qué pensás de la piratería discográfica? Porque por ejemplo en las ferias vecinales está tu disco.

 

JR- Sí, sí, sí, hace tiempo. Y ni este gobierno ni ningún gobierno va a hacer absolutamente nada concreto para combatirlo. Es difícil combatir la piratería, de todas maneras, pero… así como era difícil combatir el contrabando y de repente empezaron a combatir el contrabando y se podía, no sé cuánto va a durar esto pero… Cuando te dicen "Es imposible", no, no, sería bastante… Creo yo es totalmente posible combatir la piratería. A nadie le importa. A los gobernantes no les importa que haya gente que piratee discos, que hayan compañías que puedan fundirse por eso, que haya músicos que no puedan ganar su sustento por eso y que los autores de las canciones no puedan cobrar sus derechos de autor… Bueno, y encima de la piratería que ves por las calles, está la piratería casera. En televisión había un reclame que decía "Compre esta máquina que así puede duplicar sus discos en su casa, tranquilamente" (Se ríe)

 

 

¿SERÁ QUE SOMOS POCOS, LOS ARTISTAS? 

SI FUERAMOS MUCHOS A VOTAR, SE PREOCUPARÍAN

 

ACB- Pero esa quizás es un poco más tolerable que esta otra que tú ves los discos, con sus carátulas inmediatamente recién editados, como en el caso tuyo.

 

JR- Sí, sí, lo que pasa que… bueno, a esta altura del partido lo único que no pueden piratear son los shows en vivo. A los músicos en vivo no los podés piratear, y bueno, habrá que hacer discos casi por deporte para que la gente conozca las nuevas canciones y luego tocarlas en vivo, porque eso sí no lo pueden piratear. Ahora, en este país, la indolencia de las autoridades con respecto a la piratería de todo tipo es… realmente escandalosa. No les importa. No les interesa. Será que somos pocos los artistas, los perjudicados que no los podamos votar en una próxima elección. Debe ser por eso. Si fuéramos muchos, estoy seguro que se preocuparían.

 

ACB- La seguimos en otro momento, Jaime…

 

JR- Pero cómo no, a la orden. Efectivamente estoy cansado porque vengo de hacer una serie de notas y bueno, pero debo decirte que es un placer conversar contigo y la seguimos.