PARTICULAR CONFERENCIA DE PRENSA
El miércoles 21 de Julio, en el Moviecenter de Montevideo, a las 11 de la mañana, una gran mesa mostraba exquisitas masas (y no masitas), café, tacos, entre otras delicias. Al costado de los invitados, hermosas mujeres repartían bombones, pares de medias, cerveza, carpetas con datos de la película, hasta que se invitó a ver WHISKY.
Faltó este líquido ámbar proveniente de Escocia, pero el motivo del título tiene que ver con la expresión que pone el rostro al decir dicha palabra, antes de sacarse una foto.
TRÍO QUE AHORA ES UN CUARTETO
Por supuesto que en una próxima nota nos dedicaremos a comentar los contenidos de la película, pero entiendo oportuno buscar las razones del éxito de este trío (ahora convertido en cuarteto) de uruguayos que, apelando al bajón, a enrostrarnos lo abúlico, lo depresivo, lo sin salida que parecería son características de quienes vivimos en éste país, sin embargo, como los nuevos reyes Midas del cine uruguayo, acumulan ya dos éxitos absolutos.
EPSTEIN
En una nota anterior, justamente analizaba el tema y señalaba que, más allá de los valores de Stoll y Rebella (ahora con el agregado de Gonzalo Delgado como co-guionista y director de arte) está Fernando Epstein.
Es evidente que los productos presentados (25 WATTS; WHISKY ) son de muy buena calidad. Pero el artífice del éxito es Epstein desde su lugar de montajista y productor ejecutivo.
Fernando elabora el material, le da cuerpo, coherencia, busca que todo tenga el ritmo necesario, las imágenes se sucedan sin frenos narrativos y luego despliega un excelente trabajo de Producción.
Así se capta un notorio esfuerzo de coordinación de las acciones que llevan luego a que este filme uruguayo tenga tanta presencia en el mundo, sea galardonado como ninguna otra película nacional y bata nuevamente records de taquilla.
LA FIGURA DEL PRODUCTOR
Esta forma de hacer cine debe poner las barbas en remojo a todos los demás cineastas de nuestro medio. La figura del productor es esencial. Pueden hacerse muy buenos productos, pero si no está aquel que asume la tarea de mostrarla, cautivar a los inversionistas, a los exhibidores, los distribuidores, jurados, gobernantes, el producto no podrá cumplir un camino exitoso.
Quizás nuestro cine adolece justamente de la persona que trabaje tan concienzudamente en dicha función como Fernando.
Y en esto no estoy quitándole méritos al resto del equipo liderado por Stoll y Rebella. Por el contrario, ya que la película se sostiene, más allá del trabajo de su productor, por los valores que encierra.
FELICITACIONES
Quería entonces, antes de aportarles mi opinión sobre este nuevo filme uruguayo hacerle un pequeño homenaje a Fernando Epstein, y a partir de él señalar la búsqueda de que comience a generarse la figura del productor, fundamental para que nuestro cine pase a transformarse en una industria rentable, seria y creíble.
Más allá de los bajones que muestran las dos películas, más allá de esa mirada escéptica de sus directores, más allá de un descreimiento de los valores que nos identifican (en 25 WATTS eran jóvenes aburridos; acá son veteranos aburridos) se nota como contracara lo pujante de un grupo humano que lucha contra esta cultura del bajón (aunque su éxito se base en mostrarla y ellos mismos sean parte de la misma).
(*) Publicada en Diario Cambio