El cine, en toda su historia, por lo general ha hecho una pésima traslación de textos literarios al guión definitivo, desdibujando lo que el autor quiso poner y muchas veces generando otra cosa, que además es pésima.
LA TRAICIÓN AL COMIC
Pero donde más se nota ello es en las películas que trasladan al celuloide, las historietas originales. Pocos filmes se escapan de una tremenda traición al producto inicial, siendo en definitiva aburridas, ajenas al espíritu del cuadro a cuadro, destinados a públicos de franjas diferentes a los lectores adictos al mundo del comic.
Así, un niño, un adolescente o un adulto que vaya a ver Batman, o Dardevil, o Garfield, por nombrar apenas tres ejemplos, sentirá que lo han estafado.
POBRE HOMBRE ARAÑA
Se sabe que el mundo de los seres distintos no es el mejor. Y más cuando son héroes. Que nos lo diga Superman por ejemplo. Eso ha permitido a muchos guionistas profundizar sobre esa doble vida, la bi polaridad, la importancia de una vida "normal" con pareja, familia, empleo, y la adrenalina de ser el salvador de vidas, y en definitiva de la humanidad.
Acá, todo esto está. Pero de una forma tan desflecada, tan chata, tan hablada sin decir nada que en la mayoría del metraje la sensación es que justamente, no pasa nada.
Apenas hay unas tres escenas de acción con el Hombre Araña volando de edificio en edificio, alguna pelea con el villano de turno y poca cosa más, con el pecado agregado de que no aportan nada a la historia, son deslucidas y de un par de minutos cada una de ellas.
Entre medio, los personajes hablan frente a la pantalla. Y hablan, y hablan, y hablan... Y repito, no dicen nada.
Curiosamente, por ser un producto de un director muy especial como Raimi, que viene de un cine barato y efectista, aquí no hay sorpresas, existen muchas desprolijidades, y los efectos especiales (mínimos) no agregan ningún estímulo a lo que ocurre.
Incluso alguna escena como la del auto que se incrusta en un bar donde Parker y su ex novia y actual amiga están haciendo que hablan del futuro no tiene un impacto mayor a estar viendo que un auto se incrusta en un bar donde Parker y su ex dicen tonterías. No agrega nada a la historia, nada hacía prever que ello iba a suceder, y no tiene consecuencias posteriores para la historia.
¿EL CINE NORTEAMERICANO DE ACCIÓN ESTÁ AGOTADO?
Parece que sí. Hay un síndrome del Planeta de los Simios. Da la sensación que los efectos especiales ya agotaron su capacidad de deslumbrarnos y ello desnuda la falta de buenos guionistas. La computadora que en su momento fue el gran impacto del fin de siglo pasado, hoy ya no aporta el asombro y hasta muestra errores de diagramación demasiado grotescos.
Y el resultado es que así sea la Momia, o el Planeta de los Simios o la Pasión de Cristo, Batman o el Hombre Araña uno siente que todo es lo mismo.
LOS NIÑOS SE PORTARON BÁRBARO
Los niños que estaban en el cine mientras veía la película estaban perplejos. Si bien alguno se puso hiperactivo, (yo me encontraba bastante cerca de la pantalla lo que me permitía verlos) la mayoría se mostró perplejo. No daba ni para desacatarse y correr, gritar o llorar. No. Estaban perplejos. Esperando que se viniera la acción, que apareciera la magia que les hiciera saltar del asiento.
Pero por el contrario debieron soportar que él era un muchacho bueno, bueno, bueno pero que no hacía nada por sí mismo, ni por sus allegados (a la tía la echan por no pagar el alquiler, confiesa que por su culpa se murió el abuelo, ama a la muchacha de turno pero no sabe encararla y se la regala a otro, muy contento porque va a salvar a la humanidad), la joven hace de actriz teatral, de enamorada de quien la va a desposar, pero pone caritas para decir que extraña a Parker; la gente descubre quien es el hombre araña pero hace un guiño y "yo no sé nada", el amigo que al principio aparece como arribista y trepador termina diluyéndose en la historia hasta que dos minutos antes de terminar la misma reaparece para decirnos que volverá en la próxima, el villano es un pobre infeliz gobernado por cuatro tentáculos pero no mucho más...
PIENSE TRES VECES ANTES DE IR A VER LA TERCERA
Me resta ese consejo. Espero que lo tome en cuenta. Si es como la segunda...
(*) Publicado en Diario Cambio y Arte7