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Categoría: CRÍTICAS Y NOTAS DE CINE

¿UN NUEVO CLÁSICO DE DISNEY?

 

Psic. Andrés Caro Berta

Miembro de la Asociación de Críticos de Cine del Uruguay / Fipresci

www.andrescaroberta.com

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Los estudios Disney parecen empecinados en generar clásicos uno atrás de otro, gracias a la inventiva de sus guionistas, sumado a un excelente trabajo de los diseñadores de imágenes y los dibujantes.

 

Este es el caso de la nueva producción de Disney: Frozen: Una aventura helada. 

 

Esta película de animación tiene muchos puntos a favor

Es un producto a disfrutar tanto por niños como adultos

Plantea un conflicto muy cercano a los personajes de Shakespeare (como ocurrió con el Rey León, por ejemplo) en una forma por demás accesible a todos (lo que lo hace con un contenido donde todos podemos vernos reflejados)

Su envase, es decir la parte de diseño, es perfecta

Y presenta antagonistas en la historia, distintos a otras películas, aunque conservando todos los rasgos de un cuento clásico infantil, con princesas, reinas, príncipes, plebeyos y los bufones de turno, en este caso un reno y un muñeco de nieve, imperdibles en estas producciones, que le quitan el peso dramático a lo que se cuenta.

 

 

LA HISTORIA

 

Haciendo guiños a cantidad de cuentos infantiles clásicos, aquí aparecen dos niñas hermanas que se adoran y juegan permanentemente entre sí, hasta que una de ellas, la heredera del trono que tiene el poder de congelar lo que toca, pero que aún no logra dominarlo, ocasiona un accidente que le produce una grave enfermedad a su compañera de juegos.

La pareja real, sus padres, consultan a los sabios trolls quienes diagnostican tiempos oscuros para la niña. Deberá cuidarse de tocar a su hermana, entre otras cosas, para no matarla. Eso la lleva a recluirse, sin nunca contar la verdad a la otra, quien crece con el deseo de divertirse como antes. Pero eso no ocurrirá ya más.

 

Una de las advertencias del viejo sabio troll, cuando es consultado, será que los poderes de la princesa, se desbordarán cada vez que le ataque el miedo.

 

Cuando mueren sus padres en un accidente, la hermana mayor es nombrada reina y eso amerita una fiesta fastuosa con la presencia de todo el reino y de otros llegados de lugares cercanos.

 

Pero en medio de la ceremonia, a la reina se le pide que tome entre sus manos desnudas (siempre usa guantes protectores) la corona y el bastón de mando, y allí se produce la debacle. Toda la región se congela para pánico de los habitantes, y de ella misma.

Así, escapa y se refugia en un lejano castillo de hielo, construido mágicamente por ella que la protege de los demás, o quizás, sería mejor dicho, protege a los otros de ella misma.

 

Lo que sigue es la búsqueda de la hermana menor, que nunca se da por vencida, tratando de solucionar el problema, la ayuda de un muchacho del pueblo con su reno terco y simpático, la aparición de un muñeco de hielo que toma vida y colabora en la búsqueda de soluciones, mientras un príncipe amoroso de un reino cercano muestra su verdadero rostro malvado cuando todo está por aclararse.

 

 

LOS VERDADEROS PROTAGONISTAS

 

Aquí, más allá de la historia que se cuenta de esas dos hermanas princesas que se profesan un amor real, y que permitirá que todo vuelva a la normalidad cuando el mundo se venía abajo, están los verdaderos protagonistas para que esta película, Frozen: Una aventura helada sea de un disfrute total.

 

Ellos son los guionistas, los dibujantes y diseñadores gráficos.

 

Los primeros construyen, sumando cuentos infantiles clásicos una historia moderna (a pesar que se desarrolle en un tiempo pasado indefinido)

Como ocurrió con Hércules, por ejemplo, la narración es condimentada con canciones modernas y pegadizas, los parlamentos son claros, concisos, los personajes están delineados perfectamente y la moraleja final es ajustada a cualquier situación en cualquier parte del planeta: el amor verdadero puede contra todo. Pero con un agregado: El miedo paraliza. (Y aquí eso queda perfectamente aclarado)

 

Pero en el valor de esta película hay un factor fundamental, y que debe permanecer desapercibido para el espectador, para que sea realmente bueno.

El trabajo de los diseñadores y dibujantes de los estudios Disney.

 

Es asombroso el trabajo de filigrana de quienes tienen la labor de graficar la historia que se cuenta.

 

Pero dentro de esa troupe gigante de trabajadores cabe el destaque para un equipo en especial. El encargado de diseñar los escenarios.

 

Si usted va a ver esta película, deténgase en los fondos, especialmente en la primera parte de Frozen, donde se ubica a los personajes en el castillo donde habitan. 

Es tan preciosista el trabajo que encierra los mínimos detalles, que pasan casi desapercibidos, por el vértigo de la historia.

Por ejemplo, hay un cuarto inmenso donde las paredes están llenas de gigantes pinturas conservadas en soberbios marcos. Si uno detuviera la película, podría observar detenidamente cómo cada cuadro ha sido realizado con una gran destreza, lo cual de alguna forma se observa cuando la hermana menor canta entre esas pinturas y se apoya en varias de ellas, pasando a integrar momentáneamente el motivo de dicho cuadro.

 

Ya no solo (en este avance incontenible de la computación) alcanza con mostrar por ejemplo los pelos (uno a uno, cada cual con su movimiento) de los animales. También los fondos, los escenarios, son retratados con absoluta perfección, lo que permite el disfrute visual mayor.

 

 

EL 3D

 

Lo curioso de esta producción de Disney, como otros filmes de animación en 3D está en que el mismo sistema es poco utilizado, y casi diría que si se mostrara en un simple 2D no tendría grandes diferencias entre sí.

Como no hay nada inocente en estas producciones costosas y que llevan mucho tiempo de elaboración, quizás ello se deba a que cuando se vea en 2D o en televisión, no pierda el encanto. Puede ser…

 

 

VALE LA PENA DISFRUTAR FROZEN

 

Si no tiene hijos o sobrinos que llevar al cine, no importa, vaya solo, o acompañado por otros adultos. Vale la pena ese disfrute de una historia muy bien narrada, con momentos dramáticos de extrema tensión, sumado a un trabajo de los dibujantes y diseñadores que merece todo el respeto.

 

 

UN CORTO MAGNÍFICO

 

A la película le antecede un corto muy particular, que al principio parece ser lo que después termina no siendo.

Las primeras imágenes muestran al emblemático Ratón Mickey montado en un barco (un clásico de los primeros tiempos de Disney, quien en la versión en inglés aporta su propia voz para dar vida al ratón)

Pero luego, sin que uno lo espere, se produce un cambio radical. Aquel dibujo animado de los años 30, mostrado en una pantalla pequeña se expande sorpresivamente y se transforma en una aventura simple y divertida… en un magnífico uso del 3D

Vale la pena, también disfrutarlo