UNA TRAICIÓN MÁS. Y VAN…
Entre las décadas de 1930 y 1960, se puede decir que hubo un fuerte desarrollo de una particular rama de la industria editorial, la que semana a semana generó infinidad de revistas de historietas, o comics (término más actual) para los niños y niñas y adolescentes, quienes consumieron ávidamente personajes que fueron desde superhéroes a animales humanizados, pasando también por aquellos que eran para un público específico
Entre los superhéroes que más se destacaron en esas tres décadas estuvieron Superman, Batman (en menos estima), La Linterna Mágica entre muchísimos más
Los cowboys resultaron ser El llanero Solitario, Gene Autry, Roy Rogers, y más cerca de los 70, sub productos televisivos como La Ley del Revolver y otros
También eran populares Daniel, el travieso; Lulú; Archie y varios que apuntaban a públicos más determinados
Los animales humanizados fueron Donald, Mickey, y los demás de la casa Disney, y sus competidores Bugs Bunny, Porky, Tom y Jerry, etc.
Así, quienes crecieron en esa franja de años acumularon en sus bibliotecas cientos de revistas de la editorial mexicana Novaro, concesionaria de DC Comics que ofrecían las aventuras de sus héroes y superhéroes y generaban entre los niños y preadolescentes una suerte de competencia en función de sus preferencias
Con la llegada de la televisión, algunas de estas historietas tuvieron su espacio en la pantalla chica (En Estados Unidos, el comic se complementaba con los capítulos radiales, desde las primeras décadas del siglo XX)
Ya por los cuarenta, las seriales de Superman y Batman, por ejemplo lograron altos picos de rating
En los sesenta, finalmente, quien más relevancia tuvo en la televisión fue justamente Batman (Adam West), junto a Robin (Burt Ward) y un conjunto de villanos que supieron atraer ya no sólo a los niños, sino también a los adultos en base a excelentes guiones cargados de humor absurdo e inocente
COMIENZAN LAS TRAICIONES A LOS ORIGINALES
Pero, pasados los años, en la década de los noventa, Hollywood comenzó a traicionar a sus comics
Fue así que las producciones, en cambio de continuar con el clima que despedían dichos productos en las revistas y la pantalla chica, les dieron giros que nada tenían que ver con los originales
Por un lado, personajes como Daniel, el travieso o Mickey, entre tantos otros dejaron sus argumentos pueriles para pasar a ser algo así como remedos de James Bond
Incluso Tom y Jerry, en una pésima segunda etapa, también fueron inmersos en disparatados guiones cargados de persecuciones policiales y de espías, hasta incluso poniéndoles voz, lo que se contraponía al humor eminentemente visual, inicial
EL LLANERO SOLITARIO
Las aventuras del Llanero Solitario eran inmensamente disfrutables. Siempre acompañado por su fiel indio Toro (Tonto, en el original) y su caballo Plata
La versión televisiva, con 162 capítulos que generaron el mayor éxito de la cadena ABC (interpretada por el actor Clayton Moore) acompañaba ese clima que contenía la historieta y lo complementaba; sumado esto (en Estados Unidos) a la serial radial donde también estallaban las aventuras de este dúo
La cosa era simple. Refugiado en una máscara para que no se le reconociera (algo absolutamente inocente, pero que los consumidores aceptaban sin cuestionamientos), enfrentaba a los malos, quienes al final de varias páginas o veinte minutos de serial, eran atrapados y entregados a la Justicia. Y punto.
Pero como pasó con Batman y tantos superhéroes, donde los productores cinematográficos desarrollaron una estética oscura y personajes tétricos, todo muy ajeno al humor inicial, en El Llanero Solitario quienes escribieron la película por momentos se olvidaron del tono original y le dieron un tinte ajeno al consumido por millones de niños, anteriormente
No es casual que los momentos más felices de la película están en el comienzo
Es allí donde aparece la diversión, con el encuentro inicial entre un sagaz Tonto y un torpe futuro Llanero
La escena del tren es por lejos lo más divertido del filme.
Luego viene la emboscada y muerte de siete Rangers, mostrado descarnadamente y posteriormente, la historia de cómo el octavo sheriff se transforma en el Llanero Solitario, quien debe luchar contra aquellos que desde las Instituciones (Justicia, militares, contratistas…) buscan beneficio personal, no importándoles el bienestar del pueblo, aunque por ello provoquen genocidios.
Todo esto mostrado en un tono que lejos del de la historieta, se acerca más a un aburrido relato para adultos
Entre medio, está permanentemente señalada la torpeza del Llanero, algo que también es una traición al original
DEMANDAS DE LOS CONSUMIDORES
Creo que debería realizarse una demanda hacia los productores de Hollywood para que dejen de modificar a los personajes de historietas, les respeten y también respeten a los destinatarios
Aquí queda claro que ese paso hacia lo “trascendente”, el tono adusto, los parlamentos “adultos” no sirven. Falta la diversión.
Y cuando esta aparece, debe dosificarse con respeto hacia la audiencia.
El tramo final de El Llanero Solitario con el juego de dos ferrocarriles corriendo a la par, en medio de una pelea entre buenos y malos, es tan pero tan traída de los pelos, con tanta abundancia de situaciones absurdas, que en vez de divertir generan la anestesia entre los espectadores. Uno mira, sin emoción, esperando ver cómo termina esa tontería
EL LLANERO TRAICIONADO
Una pena. Una traición al viejo personaje y su acompañante. Y más todavía si uno observa que el protagonista no es él, sino el indio Tonto. O sea, se relega a segundo plano al héroe del comic, y se lo muestra absolutamente torpe.
Y así surgen las ganas de ir a youtube y otros servidores, para ver si hay, al menos, algunos fragmentos de la vieja y querida serial, y no estas tonterías actuales. O recurrir a alguna librería de revistas usadas y comprar algún número de las viejas editadas por Novaro
Este equivocado Lone Ranger fue dirigido por Gore Verbinski, fascinado por lo espectacular. Sus trabajos previos podían anunciar un mejor filme aunque el error no está en su dirección, sino en el guión de Justin Haythe, Ted Elliott y Terry Rossio
La actuación de Johnny Depp es muy buena, aunque tenga rastros de Jack Sparrow, en tanto Armie Hammer apenas muestra un lindo rostro y una excelente voz

