Sí, LA CULPA ES DE LOS ARQUITECTOS
(Publicado en diario Cambio y Cartelerateatroff Bs. As.)
INEVITABLES COMPARACIONES
Antes que nada debo confesar que me costó mucho ver esta versión de Medianeras y luego hacer la crítica. No es que no me guste la película. Al contrario, creo mucho en ella y luego diré porqué. Pero ocurre que años atrás vi la primera versión, el corto de 30 minutos que fue presentado en el Festival de Piriápolis, por el maestro de Gustavo Taretto, el prestigioso José Martínez Suárez, quien muy orgulloso nos habló a los críticos de las bondades de su alumno.
Y ocurre, que aquella película de media hora es perfecta. Ni un minuto más ni uno menos. Es redonda. Muestra una radiografía formidable de la arquitectura urbana, mal pensada, mal construida, y que incide directamente en nuestra salud tanto física como emocional. Y en medio de ello, la historia de dos solitarios adolescentes prisioneros en la maroma de cemento, que terminan comunicándose a través de ese invento transgresor que es la medianera de los edificios.
Pero bueno, este cuento urbano merecía llegar al gran público, el que no consume cortometrajes, por tanto, bienvenida esta segunda versión de Medianeras
Ahora se extendió a una hora y media y prácticamente es la misma película, con el mismo actor (la actriz, no), casi los mismos escenarios, al igual que los diálogos y con otros agregados para prolongar el metraje hasta convertirlo en largo
MEDIANERAS ES IMPRESCINDIBLE PARA CONOCER NUESTRAS VIDAS
Medianeras merece ser vista. No sólo eso. Debe ser compartida, hacer con ella foros en universidades, encuentros con debate posterior porque habla de nosotros, atrapados en la jungla de cemento, ratones puestos en laberintos por los arquitectos que diseñan erróneamente sus moles, sin tener presente ya no la estética sino quienes les van a habitar
Es una denuncia valiente, dicha desde el humor sutil pero cuestionante.
Gran parte del metraje simula un documental donde las voces en off de estos dos protagonistas cuentan los males de la ciudad, en este caso Buenos Aires. La acumulación de edificios sin un sentido estético en su conjunto, hechos con un concepto especulativo en cuanto al valor económico y el espacio a utilizar. Nos pasea por una muestra en imágenes de los distintos apartamentos, distintos entre sí; nos lleva a darnos cuenta que las categorías sociales también están dentro de cada uno de ellos (la letra A tiene más prestigio que el apartamento H, por ejemplo), avanza por la maleza transgresora que se va reproduciendo en las grietas hasta generar arbustos en medio de la nada y a gran altura para llegar finalmente a las medianeras, esos agujeros que los propios ocupantes hacen en las paredes linderas para poder rescatar al menos una cuota de luz y en el mejor de los casos, de sol
En medio de todo ese panorama, la otra alienación. La vida cada vez más en solitario, una comunicación que se da virtual desde las computadoras, con las personas encerradas en cuartos oscuros, e insatisfechas e impotentes de cambiar sus vidas
Ella recordando un viejo libro de Wally, ese personaje extraño, vestido como un integrante de circo que debe buscarse en playas, parques, ciudades y trabajando como arregladora de vidrieras mientras no se reciba de arquitecta, sola, frustrándose con cada salida por sus fobias a los encierros, cuando vive encerrada
Él, diseñador de sitios web consumiendo su propia vida en la pc. (Casi) toda relación con el mundo es a través de la pantalla (pedir comida, ver películas, bajar música, visitar páginas porno, establecer contactos, chatear) lo que le genera también fobias, pero además problemas de columna
Todo por suerte termina bien para ambos, lo que permite al espectador disfrutar de una buena solución para esa pareja, en tanto una reflexión sobre nuestras propias vidas
ENTRE ESTA Y AQUELLA
La nueva versión de Medianeras para quien vio la primera pierde algunos puntos con respecto a la realizada entre 2004 y 2005. Especialmente su magia. Por ejemplo, los encuentros frustrantes del protagonista, Martín están mejor contados en el corto. El retrato de la psicóloga es magnífico en la primera, la imagen de ambos aburridos luego de una relación sexual en algún hotel, mirando el espejo del techo (ella observándose la mariposa tatuada en su espalda) es de antología. Sin embargo, acá se omite eso y se incluye a la hermosa Carla Peterson como alguien que se aprovecha de sus conocimientos de francés (y otros idiomas) sin agregar mucho más; la visita al traumatólogo (Jorge Lanata) no aporta nada a la historia porque además le resta importancia a lo que es vital para la historia que es la deformación de la columna que se va gestando por la mala posición frente a la computadora, algo que se esbozaba en el corto, entre tantos ejemplos
Pierden fuerza poética momentos cumbres en la primera versión como él y ella cruzándose sin darse cuenta uno del otro; la canción de Steve Wonder que desaparece en esta, sustituida por una más actual pero menos compartible), la visión en cada apartamento de la misma película de Woody Allen con hermosas lágrimas de emoción, el primer contacto en el kiosko en busca de velas, ante el apagón que desencadena la luz entre ambos, a través de miradas esquivas…
Este largometraje termina siendo más light, descafeinado por momentos, en busca de atrapar al espectador medio – adolescente
Creo que los financiamientos necesarios, los productores que digitan el contenido, las presiones provocaron estos cambios. (Hasta las letras finales con caracteres similares a las películas de Woody Allen desaparecieron para dar paso a una especie de karaoke de ambos protagonistas)
Igualmente, vale MUCHO la pena verla
Si usted no disfrutó del corto, podrá gozar mucho más con esta versión
Pero si puede conseguir la primera Medianeras, por favor, téngala, colecciónela, es una joyita, muéstrela, compártala, haga reuniones donde luego se den debates. Es imprescindible
Quedo esperando nuevas producciones de Gustavo Taretto. Siento que es una persona con una gran capacidad de observación y calidez
ACTORES, TÉCNICOS, DIRECTOR
Javier Drolas repite su personaje casi milimétricamente. Realmente dudo que hubiera alguien mejor para su papel. Es estupendo
La nueva Mariana, Pilar López de Ayala tiene una hermosura muy adaptada a la protagonista y está muy bien elegida, aunque Moro Anghileri no era menos que Pilar
Los cameos de gente conocida como Lanata, Inés Efrón, Rafael Ferro, Carla Peterson, Adrián Navarro no agregan más que una nota simpática y un guiño a la taquilla
La fotografía de Leandro Martínez es estupenda (es el mismo en las dos versiones), al igual que la partitura de Gabriel Chwojnik, aunque me parece que aquí hay más concesiones que en la primera
En los títulos finales de la primera versión, Taretto agradecía a mucha gente y culminaba diciendo “y de todos los que nos olvidamos porque pasó mucho tiempo desde que rodamos hasta que hicimos estos títulos”
Bueno, ahora hay muchos apoyos económicos al final de esta nueva versión lo cual alegra mucho porque es una película importantísima para desentrañar nuestras soledades y frustraciones, en una clave, como decía, de un humor sutil pero punzante
Véala, por favor

