¿QUIENES SON LOS PEREJILES?
Estos personajes muy bizarros son aquellos que asisten en grupo organizado, como parientes de las langostas, a cuanta comida se anuncie. Iincluso en los patricios almuerzos de ADM donde concurren políticos y empresarios
(Nota publicada en el diario Cambio)
COMER Y BEBER DE ARRIBA
Todos los periodistas especializados en cine que concurrimos a diversas conferencias de prensa y otras actividades relacionadas con muestras de películas, festivales y otras actividades conocemos a los perejiles
Desde que pertenezco a la Asociación de Críticos de Cine siempre he mirado con una mezcla de fastidio y cariño por lo naif a esta gente que actúan al estilo de los viejos cortesanos, o los parásitos de la Grecia clásica que asistían a las fiestas sin ser invitados, o sí pero a sabiendas de todos que no tenían nada que ver con la cena promovida por el dueño de casa.
HISTORIAS
Recuerdo en el 2000 cómo un perejil fue insultado mientras bajábamos de un bus que nos llevaba a una fastuosa fiesta en medio de un campo, en Maldonado, en el marco de un festival internacional de cine, que se desarrollaba en Punta del Este.¡Dónde escribís vos!¡En qué medio trabajás, le increpaba la persona encargada de prensa y de ahí a las manos. Pero el hombre era perseverante. Argumentaba sin mucho convencimiento su actividad para una desconocida revista brasileña que lo tendría como corresponsal. Corresponsal para comer, claro.
Una vez, en mi programa de la radio del SODRE, Estados Alterados, comenté al aire quiénes eran los perejiles, por qué se llaman así, cómo hacen para enterarse de las distintas actividades donde va a haber comida y uno de ellos, en la siguiente conferencia de prensa me increpó fuertemente y me amenazó explícitamente.
Desde entonces, mientras no deja de masticar lo que tiene a mano me mira con cara de odio y a lo lejos.
¿QUIENES SON LOS PEREJILES?
Estos personajes muy bizarros son aquellos que asisten en grupo organizado, como parientes de las langostas, a cuanta comida se anuncie. Iincluso en los patricios almuerzos de ADM donde concurren políticos y empresarios, tienen ellos una mesa, mientras los periodistas que cubren la información, deben quedarse de pie, entre otras cosas por no querer sentarse con ellos, y ser confundidos como integrantes de dicho grupo tan particular.
Les hemos puesto “perejiles” porque están en todas las comidas. Así de simple.
Recuerdo que en la presentación de mi libro de cuentos, Adrenalina Montevidanis (nada será igual), allá por 1997 en el Cabildo de Montevideo, mientras nosotros en la Sala de Sesiones íbamos culminando la presentación de dicho material se iba organizado en el corredor del primer piso lo que sería el brindis, con la inclusión de bebidas y comida.
De pronto viene corriendo uno de los organizadores, desesperado, para anunciarnos que se estaban poniendo los sangüiches en los bolsillos de los sacos. Cuando salí, los vi hacer eso y no lo podía creer.
En el pre estreno de El Patriota, con Mel Gibson en el desaparecido cine Metro (hoy teatro) sirvieron una mesa fantástica de productos del mar. Pues, ellos cubrieron el perímetro de dicha mesa casi sin posibilidades de que los invitados pudiéramos acercarnos a la misma. Recuerdo especialmente a una señora perejila, que engullía lo que había y frenaba el acceso.
Lo más violento que viví fue en la presentación de un libro cuando, en el brindis, notoriamente otra señora iba poniendo rápidamente lo que había en las bandejas, dentro de su bolso. En eso vino quien organizaba el evento y con unos custodios le obligó a ir sacando todo de donde lo tenía guardado para dejarlo en una mesa, y acto seguido decirle que debía retirarse.
Es algo magnifico, triste, bizarro, tierno…
La mayoría son personas mayores, aunque hubo un caso muy notorio de alguien joven muy impulsivo, entre ellos se encuentran maestras jubiladas, periodistas que alguna vez lo fueron, y lo más tremendo, en las actividades relacionadas con el cine, un perejil ciego.
EL DOCUMENTAL
Todo esto viene a cuento porque acaba de pre estrenarse con un éxito total (la sala colmada) el documental de Federico “Biyu” González llamado justamente “Perejiles”
Este filme fue realizado en muchos tramos con cámara oculta, registrando hechos similares a los que cuento entre el 2008 y el 2009. Eso lo llevó, luego de la presentación el año pasado en el Centro Cultural de España a afrontar juicios penales y civiles que llegaron a demandarlo por dos millones de dólares. Finalmente se llegó a un acuerdo que también, no deja de ser hilarante. Se sacarían algunas partes más dolorosas y debería el autor concurrir a todas las entrevistas con algún perejil, para que este contara su versión.
En la conferencia de prensa en el Movie Center se vivió un clima muy particular donde hasta el considerado como el presidente de los perejiles estuvo sentado junto al director, con micrófono incluido, donde fue increpado por otros de su gremio y periodistas que lo acusaban hasta de no llevar un casete dentro de su grabador, cosa que el hombre, ofendido, mostró abriendo el aparato y mostrando la cinta para grabar. Lo que sí no pudo levantar fue que dicho grabador había estado apagado todo el tiempo.
Apareció una abogada defendiéndolos, un dueño de una emisora radial de Canelones que atestiguó que uno era sí periodista free lance de dicha radio, pero que tenía un programa que salía cada tanto, se distribuyó una hoja con información de la carrera de la persona acusada que era más patética de lo esperado.
Se dijo en la conferencia por parte de algunos perejiles que alguien del Ministerio de Turismo, recientemente fallecido, era acusado en el filme de ser quien informaba a estos de las actividades que se venían, lo cual habría provocado una angustia que sería la causante de dicha muerte, cosa a la que el director respondió: ¿Se me está acusando de asesino?
Era notorio entre nosotros, divulgado por una de las perejilas, que un informativo de la madrugada, en una de las radios más importantes era usado por ellos para conocer la agenda de comidas del día.
Recuerdo que se transmitían dónde almorzarían, harían la merienda y disfrutarían de la cena.
Eso llevó en muchos lados a que se debiera entrar con la invitación, en los eventos.
LA PELÍCULA
Es evidente que esta película de Biyú González es uno de los estrenos más esperados.
Supongo que cada lector conoce, en su actividad, a muchos perejiles. Quizás estaría bueno compartir las anécdotas ya que esto es una de las cosas más bizarras que me ha tocado ver. Eso que uno señala como sentir vergüenza ajena.