En definitiva, espere más. Porque no lo hay. Pero alcanza si la ve, predispuesto. De lo contrario, huya.
Acá no hay nada intelectual, historias personales, detalles menores. No. Aquí lo único que hay es la descripción minuto a minuto, en tiempo real
(Publicado en diario Cambio)
APENAS EL INICIO DEL FILME
Lo que cuenta la película es simple y quizás lo que menos importa: un psicópata está a punto de escapar del cerco policial. Tiene todo pronto. Los agentes lo tienen vigilado con todas las cámaras posibles. El hombre se mueve desinteresadamente por las calles de Nueva Orleans, hace alguna jugada de ajedrez con dos en la calle y de pronto, al comenzar a ser perseguido, es atrapado pero logra zafar por un delincuente que ofició de señuelo, lo llevan en una caravana pero se libera de ellos y en un puente su amiga lo espera, junto a un auto. Él tiene en su mano, además, un maletín lleno de billetes.
Paralelamente, un simple agente policial, Danny Baxter (John Cena) sale de su casa para ir a trabajar, dejando hermosa y joven mujer (Ashley Scott) y perro, en un suburbio. Su pareja policial lo espera en el patrullero. Llega la noticia de que el fugitivo y la muchacha que lo esperaba están cerca de ellos dos. Los persiguen, están por atraparlos. Finalmente, el bueno del policía los corre a pie y logra encontrarlos. Cuando los está arrestando, un auto particular fuera de control le pasa por arriba a la novia del delincuente. Éste es atrapado, la pareja de patrulleros se premiada con ascenso y se terminó la peripecia.
Ese es el comienzo del filme, y como que no empezó la adrenalina… O sea, se imagina todo lo que viene después…
Ocurre que ese individuo se escapa de la cárcel y el día que se hace un año de la muerte de su socia, comienza a vengarse del policía que lo atrapó, y mató, bueno, es un decir a ella.
Hace explotar su auto, su casa y secuestra a la mujer.
Y para recuperarla le plantea 12 juegos, luego de los cuales podría reencontrarse con ella. De lo contrario, la mataría.
La película, entonces, es correr y correr con minutos y segundos en contra para que no ocurra eso.
Entre medio, queda un tendal de heridos, muertos, autos y edificios destrozados en la ciudad de Nueva Orleans.
Este muchachón, con el apoyo (o a veces el estorbo) del FBI irá ganando cada uno de los rounds apostando a que el delincuente cumpla con su palabra, lo cual no siempre es tan así.
Le puedo garantizar que cuando lleguen los títulos finales habrá agotado su adrenalina. La tensión no le permitirá despegarse de la película, porque cada juego propuesto es más impactante que el anterior. Entre medio hay algunos apuntes inteligentes sobre la desinteligencia policial, los burócratas, los ineptos, la amistad, el tesón, y detalles de humor (un tranvía corre descontrolado, y un pasajero, en medio del caos, duerme plácidamente y otro sólo registra todo con su celular, pegado al asiento, por ejemplo)
Pero el gran mérito de esta película que no apunta más que al entretenimiento está en el guión, escrito por Daniel Kunka y los equipos de efectos especiales.
Porque si ello no fuera así, esta película sería de clase Z. No tiene actores importantes (actúan correctamente, menos el que hace de psicópata que no tiene para nada la fisonomía ni la voz adecuada, pero bueno, es un problema de casting), sabe utilizar magníficamente los suburbios de la ciudad (desde los barrios más conocidos por el gusto del jazz, hasta las zonas pobres y los galpones portuarios), mientras gasta en pirotécnica y autos destrozados lo que no se puede creer.
Excelente la fotografía de David Boyd y los efectos especiales. El montaje logra actuar como un reloj, en tanto los actores se mueven con soltura.
El actor principal, John Cena, un pugilista muy famoso en USA, competidor en el cine de The Rock se desenvuelve realmente bien. Es creíble, nada torpe, sabe actuar y merece más películas (la anterior se llamó The Marine)
El director, que es finlandés (quizás su origen aporte la cuota de profundidad en la personalidad de los protagonistas) Renny Harlin (Duro de matar 2) sabe darle el pulso correcto para que el producto actúe aceitadamente y no pase a ser una película más de acción.
La música fue compuesta por un grande, como es Trevor Rabin, un hombre que sabe imprimirle acción y suspenso desde la banda de sonido a todas las producciones en las que participa.
EN DEFINITIVA
No espere más. Porque no lo hay. Pero alcanza si la ve, predispuesto. De lo contrario, huya.
Acá no hay nada intelectual, historias personales, detalles menores. No. Aquí lo único que hay es la descripción minuto a minuto, en tiempo (casi) real de lo que va sucediendo a los personajes. Lo demás, no importa.