En esta película se reitera el error cometido con (casi) todas las seriales televisivas trasladadas a la pantalla grande, que encierran humor.
Hecha su versión cinematográfica, los responsables eliminan justamente la esencia de las mismas: el hacer reir
(Publicada en diario Cambio)
LOS ORÍGENES DE MAX SMART
La serial, todo un ícono de los 60 que aún mantiene intacto su encanto había sido protagonizada por Don Adams, como el Agente 86, Maxwell Smart. (Lo curioso es que la F fue incluida sin saberse muy bien por qué en nuestro país, según parece)
El número 86 se debe al código que usaban los barman para dejar de servir a los borrachos
Get Smart (Traigan al listo) narraba las aventuras de este personaje, principal empleado de CONTROL, una agencia de espionaje tan secreta que ni la CIA sabía de ella.
Domiciliada en el 123 de Main Street tenía por fachada una tintorería, que Smart atravesaba por un largo pasillo hasta desembocar (luego de pasar puertas blindadas) en una cabina telefónica donde debía cliquear una clave para poder ir al décimo subsuelo.
Allí se encontraba el despacho de El Jefe
El archienemigo era Kaos
EL CINE DE ESPÍAS DE LOS ‘60
Con la aparición de James Bond, dentro del contexto de la Guerra Fría con la Unión Soviética, se desató una fiebre de películas y seriales sobre espionaje con características similares a 007, la mayoría de ellas en tono de burla. Entre ellas, El agente de CIPOL, Napoleón Solo (Robert Vaughn) y su compañero Illya Kuryakinel (David McCallum ), el inspector Cluzeau (Peter Sellers), Derek Flint (James Coburn), Matt Helm (Dean Martin), Cleopatra Jones (Tamara Dobson) entre tantos otros.
Dan Melnick de la productora Talent Associates propuso una parodia a sus socios, Leonard Stern y David Susskind, y luego de la aprobación fue llamado Mel Brooks quien aceptó hacer el libreto, pero como a este no le gustaba escribir contrataron a Back Henry para que pusiera en el papel las ideas locas de Brooks.
La cadena ABC fue la primera que aceptó y puso como condiciones que el agente tuviera un perro y una madre, y que el actor fuera Tom Poston, pero al rechazar el guión, los productores fueron a la NBC quien exigió que el protagonista fuera Don Adams.
Brooks creo el zapatófono (celular antes de que existieran), Buck Henry inventó el Cono del Silencio y el personaje de la 99, y Adams introdujo muchos de los latiguillos como: Me creería usted…
El Jefe fue interpretado por Edgard Platt, cantante de ópera y actor. El Jefe y la 99 eran los personajes inteligentes que cubrían las torpezas de Max.
La serial duró cinco temporadas (1965 al 70)
Hubo un intento de retomar las aventuras en 1995 pero sólo se hicieron 7 capítulos, dado que no tuvo el éxito esperado. Allí, Maxwell Smart era el Jefe de Control, la Barbara Feldon una congresista y Zach (Andy Dick), el agente que contaba con la 66 que era quien lo salvaba de los percances en que caía.
Se hicieron dos películas. La Bomba Desnuda en 1980 con Don Adams, producida por Universal, donde no estaba El Jefe (ya muerto Platt, en medio de la depresión y la indigencia) ni la agente 99 (la actriz estaba también en un proceso depresivo, cargada de pastillas), y Get Smart Again! En 1989, para televisión.
EL NUEVO AGENTE 86
Esta adaptación está dirigida por Peter Segal y actuada por Steve Carell y Anne Hathaway, mientras Alan Arkin es El Jefe.
También actúa Terence Stamp como Siegfried. Y retornando a viejos papeles, Bill Murray como el agente 13, oculto en un tronco vacío de un árbol, Bernie Kopell que hacia de Sigfired en la serial, como conductor del Opel GT, y James Caan es el presidente de EEUU (hay una escena de burla hacia Bush, leyendo a los niños de una escuela)
En esta película se reitera el error cometido con (casi) todas las seriales televisivas trasladadas a la pantalla grande, que encierran humor.
Hecha su versión cinematográfica, los responsables eliminan justamente la esencia de las mismas: el hacer reír.
Esto, evidentemente es un pecado mortal que luego se refleja en las taquillas, pero parece no importarles a los productores porque reinciden una y otra vez.
Podemos hacer referencia a muchas que terminan aburriendo al espectador, que, recordando lo que veía en televisión va a la sala de cine a disfrutar de una prolongación de aquella serie favorita.
Nombremos apenas algunos ejemplos de cómo se canibalizan los contenidos: Mr. Bean, Misión Imposible, Batman, Los Simpsons
El resultado siempre es el mismo. Algo serio, solemne, aburrido, un producto más intentando imitar otros modelos y no el que le da origen.
En todas ellas lo que prevalece es una película de orden policial o de espionaje, donde los personajes y las situaciones son absolutamente serias, con apenas algunos toques de humor.
Pero tratando de imitar al estilo James Bond (por ejemplo) se olvidan que hay mucho más humor y diversión en las del agente 007, o si quieren en buenas imitaciones como las de Austin Power
ESTA PELÍCULA YA LA VI
La historia, acá, es la misma de tantas veces. Max es analista de CONTROL y sufre porque no le asignan una misión como las que tiene su admirado agente 23, pero ocurre que para el Jefe, Smart es una pieza fundamental como analista . Entre tanto, el principal de Kaos prepara la destrucción del mundo si es que no acceden a una demanda millonaria. (¿Les recuerda a alguna película que vieron, acaso?)
Pero cuando la sede de CONTROL es asaltada por KAOS se convierte en el agente 86
Entre medio aparece la agente 99, enamoradísima de Smart y es asignada como pareja para la misión de derrotar a Kaos.
Lo que sigue (con horarios mostrados en la pantalla, inútilmente porque no agregan nada al argumento, y sí confunden) es un recorrido por Moscú, Chechenia, y diversas ciudades norteamericanas.
Pero cuando la sede de CONTROL es asaltada por KAOS, Max se convierte en Agente 86 y la Agente 99 es nombrada su pareja.
Juntos viajan a Rusia tratando de averiguar porqué KAOS dispone de armas nucleares.
Dicho depósito está detrás de una pastelería, pero estas no se encuentran lo que genera malestar del Jefe contra Max, fomentado por 23, quien no es lo que parece ser…
(Todo esto, que por ejemplo en Austin Power pretextaba mucho humor, aquí está mostrado como cine de acción y con caídas romanticonas fuera de lugar)
¿Y CÓMO LES PARECE QUE TERMINA?
Adivinen. Adivinaron. Con un atentado al Presidente de los Estados Unidos de América. Siempre en lugares colmados de gente (en este caso un teatro de Los Ángeles) y los buenos corriendo contra reloj para que el mismo no se consuma.