Si gusta del género policial, especialmente del realizado en los 40 y 50, en Estados Unidos, de la mano de buenos libretistas como Chandler, y actores como Bogart, vaya a verla. Es todo un homenaje a ese cine.
Publicado en Diario Cambio
Psic. Andrés Caro Berta
Miembro de la Asociación de Críticos de Cine del Uruguay / Fipresci
EL CLÁSICO CINE DE DETECTIVES, MAFIOSOS Y MUJERES FATALES
Las novelas policiales del género negro, actúan como un juego de espejos, donde lo que se refleja no siempre es lo real.
Esta película donde el desencanto está presente, cumple con esa regla y llega a su culminación, quizás, con un final ya anunciado y previsible, intuyéndose de antemano quién es el asesino y quién será la víctima expiatoria.
Pero eso no importa demasiado.
Porque lo interesante de La Señal está en trasladar la novela negra a Buenos Aires, y poblarla de referencias a lo que ocurría en 1952 en la capital argentina.
POLICIALES DE LOS '50 EN BUENOS AIRES
El tono sepia de la fotografía es otro de los logros del filme. Aunque un par de veces se escape (quizás por error) algún color, ese tono le permite al espectador jugar a estar viendo una película de ese año.
Porque esto es cine dentro del cine, o si se quiere mejor, un guiño cómplice entre cineastas y espectadores para disfrutar, más allá del argumento, de un ejercicio de recuerdos acumulados de tanto filme policial de aquellos años.
Porque La Señal es cine negro norteamericano extrapolado a Buenos Aires, tiene todos los clishes de los filmes de los cuarenta y cincuenta con los detectives mediocres que se ven envueltos en tramas que los sobrepasan, donde los mafiosos y sus víctimas, y quienes sacan provecho de ello les usan o lo quieren hacer.
El juego del gato y el ratón que tanto supieron mostrar escritores como Chandler, Hammett entre otros. Incluso, Darín por momentos hace de Borgart, y no está mal que sea así.
MIGNOGNA Y SU LEGADO
La pregunta que queda flotando es si la película en manos de Mignogna habría tenido otro vuelo. Es posible.
Se sabe que Eduardo Mignogna murió cuando estaba realizando la preproducción y que ante ese hecho desgraciado Ricardo Darín y Martín Hodara resolvieron ponerse al hombro "La Señal" y terminarla como un claro homenaje al maestro.
El resultado es bueno.
Pero claro, es para los amantes de este tipo de cine.
Por eso señalo que para disfrutar de la película hay que tener gustos similares, los realizadores y el público.
Quizás se notan algunos estiramientos innecesarios, situaciones no resueltas correctamente, pero en general estamos frente a un muy buen cine policial negro.
Y una excelente recreación del Buenos Aires de aquella época.
Quizás el único error en cuanto a la reconstrucción de lo que ocurría en esos años sería que falta el acento porteño de aquellos viejos filmes, en los actores, pero es un detalle menor
FRASES CLAVES PARA ENTENDER
En el texto de Mignogna hay una serie de frases realmente interesantes, que los lo medular de la película. Esta son:
"Hay quienes se pasan la vida buscando.
"Un golpe de suerte, un tiro certero, una mujer, un caso, una señal.
"Algo que le permita intuir si hay traición, si hay estafa o si la venganza llegará hoy.
"Creen que lo que buscan está afuera, en algún lugar, sin sospechar que el mayor secreto a descubrir se encuentra mucho más cerca. Dentro de uno mismo.
"No hay nada peor que morir sin saber porqué"
LA HISTORIA
La trama de la película ronda alrededor de un detective privado llamado Corvalán. Es corto en sus aspiraciones frente a la vida. Tiene una novia, Perla, profesora de piano que él cree pura y santa hasta que la realidad le devuelve otra imagen de ella. Trabaja junto a un socio y amigo en una agencia de detectives que se nutre de casos sencillos como el seguir y descubrir infidelidades varias, aunque pueden haber picos altos como custodiar a estrellas del cine de aquellos años.
Corvalán vive solo, junto a un perro ovejero en la casa de su padre, quien está recluido en un asilo, o algo que se asemeja a eso.
Tiene como hobby ir al hipódromo y jugar al billar.
Pero su vida es absolutamente gris. Porque además su labor es la de pasar desapercibido, lo que logra permanentemente.
El contexto social donde se desenvuelve la película es la Argentina de 1952, con un peronismo que entra en decadencia a medida que Evita va empeorando en su salud (hay una excelente toma con la gente rezando por la salud de esta, en un puente, todos tapados por paraguas)
Todo cambia para Corvalán cuando aparece Gloria en su vida. Le hace un encargo misterioso, que va a derivar en finales no deseados.
LAS ACTUACIONES
Ricardo Darín es un actor que ha ido creciendo en buenas actuaciones a medida que ha avanzado en su carrera.
Aquí hace un convincente Corvalán, personaje gris, desencantado que digiere las cosas que le pasan, así sean las más terribles, con una calma exterior que no condice con su interior.
Diego Peretti es Santana, su socio. Peretti es el mismo siempre en todas las películas y programas de televisión en las que ha participado. Se toma o se deja.
No es que sea mal actor (en "Tiempo de Valientes" lo demostró) pero no puede zafar del mismo personaje que se viera en "Los Simuladores", así sea una comedia o un drama.
Julieta Díaz es lo más flojo. Su papel, el de Gloria le queda demasiado grande. Esa mujer fatal de las historias de detectives desencantados merecía más glamour, más misterio.
Es una pena que Andrea Pietra aparezca tan poco. Una porque es una muy buena actriz, y otra porque su personaje, Perla, merecía un mayor desarrollo.
Es curioso ver a un Carlos Bardem apenas esbozado en un mafioso vengador, pero parece que eso fue un apoyo importante para el equipo de La Señal.
EN RESUMEN
Si gusta del género policial, especialmente del realizado en los 40 y 50, en Estados Unidos, de la mano de buenos libretistas como Chandler y actores como Bogart, vaya a verla. Es todo un homenaje a ese cine.