Presenta varias dificultades. Más allá de la buena intención del mensaje, como película es asistir a una conferencia de dos horas, de Al Gore...
(Publicada en Diario Cambio)
Ésta película presenta para el espectador varias incomodidades. Primero que nada, la de que se encare un tema difícil de trascender en los medios de prensa; luego anunciar calamidades a muy corto plazo; también, hacernos ver a todos que el tema nos abarca y que somos responsables, cada uno de nosotros de lo que ocurre y ocurrirá, si no hacemos algo para evitarlo.
Pero como película plantea otra incomodidad: Es malísima y además parece ser parte de la campaña política del Sr. Gore.
CLARO, UNA COSA NO INVALIDA LA OTRA, PERO LE RESTA FUERZA
Al Gore se presenta al principio e informa de su pasado inmediato. Queda claro que, más allá de alguna burla a sí mismo (Mostrarse como el eterno candidato a la presidencia de Estados Unidos), insiste en que la elección en la que ganó Bush fue fraudulenta.
Así, el director Davis Guggenheim va mostrando a este hombre en distintos momentos de su vida, las tragedias que ocurrieron, sus triunfos electorales en su ascenso como político demócrata y lo va acompañando en distintas conferencias sobre su temática actual: "El calentamiento global y las consecuencias a nivel mundial"
¿VOTEMOS A AL GORE?
El problema es que Al Gore ocupa casi todo el tiempo la pantalla con distintos planos de su rostro, las sonrisas que disparan sus dichos, los paneles donde se grafica lo que va diciendo, sus recuerdos… Y el espectador comienza a sentir que, más allá de compartir los contenidos del filme, el envase del mismo es una descarada propaganda personal, como si se tratara de una nueva campaña electoral.
No hay filmaciones contundentes, recorridas por lugares ni entrevistas a personas que puedan decir algo sobre la contaminación. Todo está concentrado en Al Gore, tanto a nivel visual como (mucho más) a nivel auditivo. Y eso cansa y hace perder fuerza a la sustancia de la película.
YENDO AL CONTENIDO
La verdad incómoda, o según se lea La verdad incomoda, se parece mucho en su estructura al documental de Piñeiro: "Fuerza Aérea S.A." Lo del director argentino es similar ya que se trata de una película - conferencia, pero tiene la inteligencia de apoyarse en profuso material fílmico y gráfico.
LO POSITIVO DE QUE LO DIGA AL GORE
Basado el filme en un libro de Gore, muestra como positivo que al menos, un político y no cualquiera, sino el que fue vicepresidente de Bill Clinton y candidato de los demócratas para ocupar el sillón presidencial, es un entusiasta ecologísta que está luchando a través de su palabra, contra los que nos están envenenando.
La consigna de este político es muy clara: Debemos hacer algo y ahora. Y busca el apoyo de nosotros, no de los poderosos.
En el transcurso del metraje se señala que la humanidad esta sentada sobre una bomba de tiempo. "Si la gran mayoría de los científicos del mundo están en lo cierto, sólo nos quedan diez años para evitar una catástrofe que haga que el clima de nuestro planeta sufra alteraciones de grandes magnitudes como inundaciones, sequías, epidemias, y olas de calor. Pero nosotros, cada uno de nosotros, podemos hacer algo para que eso cambie"
El que durante muchos años fue presentado como "el futuro presidente de los Estados Unidos", (pero que nunca llegó, más después de la trastada de los republicanos que digitaron los resultados en la Florida para que Bush lograra lo que no merecía) comenzó a difundir sus ideas ecologistas en distintas conferencias que se fueron sucediendo no sólo dentro de USA sino también en otros países.
En ellas mezcla su voz con dibujos, gráficas, imágenes y una cuota de humor que descomprime la angustia por lo que sigue sucediendo.
El filme fue armándose a partir de la participación de Laurie David, conocida ambientalista y Lawrence Bender, productor de cine. Un poco exageradamente dijo en su momento, David, "Sentí que Al Gore se ha convertido en el Paul Revere de nuestros tiempos, viajando por el país para advertirnos de este problema que realmente no podemos ignorar."
Ellos tomaron conciencia que por más que este hombre hiciera más de mil conferencias, o muchas más, la información no llegaría al gran público.
Fue entonces que decidieron hacer el documental.
ADVERTENCIA AL SEÑOR ESPECTADOR
Si usted logra superar el aburrimiento por asistir (y lo digo en serio y sin ninguna intención de burla) a una extensa conferencia de Al Gore, podrá ver cómo un político influyente del país más poderoso del mundo, habla de cosas importantes, aunque claro, tampoco se la juega con nombres propios de políticos corruptos ni de empresas contaminantes.
Todo está tratado como propaganda electoral con el candidato hablando de algo que afecta a todos.
No es casual que este filme norteamericano se haya estrenado meses antes de la campaña por las legislativas en las que finalmente, y por suerte para el mundo, los demócratas le dieron la tal paliza a los republicanos y al Sr. Bush.
Un dato importante. Al comienzo, Al Gore muestra un dato muy serio, y dice que sería bueno ponerle más humor y dinamismo al mensaje para que llegue a más gente; entonces, seguido muestra lo mismo pero en un formato de animación muy al estilo de los dibujos animados de los '60.
Bueno, eso le falta al resto del filme. Seducción hacia el espectador que está sentado en el cine escuchando y viendo a Gore en una de sus tantas conferencias sobre el Calentamiento Global.
Es una pena. Pero es algo…