Este tema de las papeleras da para todo. Ahora aparece un típico porteño que le importa un rábano lo que ocurre, ni le interesa buscar a alguien que sepa algo de lo que sucede.
(Publicado en Diario Cambio)
Este tema de las papeleras da para todo. Como si no alcanzara con lo que está ocurriendo desde ambas márgenes, ahora apareció un típico porteño que le importa un rábano (por no decir otra palabra) el conflicto, pero que ante el fracaso de un proyecto personal que venía haciendo, para no desperdiciar el material ya filmado y recuperar los pesos gastados, decide terminar haciendo una película sobre el conflicto de las papeleras, sin interesarle un comino (por no decir otra mala palabra) lo que está ocurriendo, ni querer buscar a alguien que sepa algo, a favor o en contra.
MAL BICHO
Mal bicho este hombre. Carroñero, cae de casualidad en Gualeguaychú persiguiendo a un periodista que definiéndose como mapuche, inventó años atrás algunos reportajes a García Marquez y Eduardo Galeano, imaginando qué hubieran dicho estos de determinados temas. Eso para este director es motivo para defenestrarlo, y por eso lo persigue hasta que lo encuentra. Pero, cobardemente, en vez de enrostrarle todo lo que considera que es el otro, (y que lo dice en la voz en off en la película buscando la complicidad del espectador), lo adula, le miente para sonsacarle, lo hace caminar por la carretera, sentarse, pararse, recorrer un bosque, hablar, y usando todo esto fuera de contexto, a través de su permanente voz fuera de la pantalla, lo defenestra, su burla de él, busca ridiculizarlo. Es muy triste la escena en la que este Nahuel le lee un cuento de su autoría, y este chanta porteño habla encima burlándose de él, tratándolo de enfermo psiquiátrico.
Pero las hienas comen carroña, mientras se ríen.
Entonces, sin saber muy bien qué hacer en un lugar tan apartado de de su Buenos Aires (menciona varias veces estar lejos de la patria de Buenos Aires), y con dinero suficiente para pasarse atorranteando varios meses, un día, aburrido en Gualeguaychú, toma un diario en un café y lee de la convocatoria a una asamblea de vecinos contra las papeleras que se están construyendo del otro lado del río Uruguay, y descubre que además, el famoso Nahuel escribe en ese humilde diario del lugar, y también participa de dicho movimiento. Ah… Entonces se dice, y lo dice, "encontré cómo terminar la película" y no desperdiciar todo lo que tenía hecho y gastado.
La película, es un trucho documental donde manipula su director todo el tiempo los datos a recoger, donde lo que le importa no es lo que ocurre sino la burla de un porteño fuera de su patria, Buenos Aires, hacia el resto de los argentinos.
Tampoco quedan afuera del ridículo unos pocos uruguayos que lo reciben cálidamente en un almuerzo y él luego, se burla de ellos haciéndolos hablar con la cámara prendida mientras un inocente le dice: "Apagá esa cámara y vení a comer", pero el carroñero (que se come todo) sigue filmando y de las declaraciones de un fraybentino saca más material.
IEMANJÁ CONTRA LA VIRGEN DEL ROSARIO
En forma despectiva, sin buscar ninguna opinión válida de un lado o del otro, esta hiena que se ríe de todos, busca hacer ver que este pleito que divide a los dos países es una lucha entre Iemanjá, del lado uruguayo y la virgen del Rosario, del lado argentino. Lamentable.
OTROS INSULTOS GRATUITOS
Son muchos. Pero recordemos algunos. Manipulando imágenes y situaciones muestra un barrio marginal de Gualeguaychú en un día de lluvia mientras algunos adolescentes juegan al fútbol en el barro, y dice que en Fray Bentos eso no se ve.
Recoge dos o tres testimonios, a cual de ellos más disparatados de algunos de los que bloquean el puente. Claro, lo tonto que pronuncian esos tontos queda como que es el común de quienes están en contra de las papeleras.
Facilista, deja hablar a muchas personas y les apaga el audio. Entonces, estos conversan, dan sus opiniones que no se escuchan, y él encima agrega insultos propios que no aportan nada.
Defiende a raja tabla el centralismo porteño, insistiendo una y otra vez que su patria es Buenos Aires, y cómo le cuesta estar lejos de ella.
Como decíamos antes, hace caminar a Nahuel por la carretera, por los bosques, lo filma en su casa mientras le prepara algo de comer, lo deja hablar pero le apaga el audio, le muestra una sonrisa cálida pero en off lo ridiculiza una y mil veces.
Irresponsablemente asocia el haber aplastado a una rata con su camioneta 4X4 con la primera víctima del corte de puentes. (La primera víctima humana fue una niña que fue aplastada por un auto)
LO MÁS GRAVE
Pero lo peor está en la sustancia misma de la película. Como si fuera una prolongación de las nefastas cámaras ocultas de Tinelli, registra y luego arma en su consola un cuadro cargado de burla, pero ausente de información de lo que está pasando, manipulando los contenidos, y dejando de lado a quienes algo saben de este conflicto binacional que está erosionando a dos pueblos.
No hay una sola entrevista a alguien que diga algo lógico a favor o en contra de la instalación de la empresa finlandesa Botnia.
No hay un solo dato que permita reflexionar sobre lo que ocurre. Sólo le interesa a esta hiena porteña terminar lo que estuvo a punto de no poder redondear, para luego salir a buscar más carroña vaya a saber por dónde.
Cobardemente la estrena en Uruguay, buscando tontos aliados (en la privada ya alguno apareció) aludiendo quién sabe qué cosas le pueden hacer sus compatriotas, aunque claro, él no es argentino, él habla todo el tiempo de los argentinos, pero se autodefine como de la patria de Buenos Aires. Los estúpidos son los otros…
¿LAS RAZONES DEL CONFLICTO?
Bien, gracias.