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Categoría: CRÍTICAS Y NOTAS DE CINE

Segunda nota

Tiramos nuestro calendario por los aires. El rodaje se convirtió en uno auténtico juego malabar. Fue un acto de improvisación absoluto, ya que tuvimos que reorganizar el calendario de rodaje, intentando encajar a todo el mundo.

 

(Publicado en diario Cambio)

 

LOS ACTORES

 

 “La gente empezó a hablarme de Andrew Garfield. Nunca le había visto, así que nos mandó una cinta de una audición que había hecho junto a su novia en Los Angeles. En ella interpretaba cada escena de tres formas diferentes y pensé que este tío era absolutamente brillante. Una semana más tarde recibí una llamada de Heath preguntándome si conocía a Andrew y le dije que sí. Le dije “no te lo vas a creer, estoy yendo a su fiesta de cumpleaños”. A veces todo se alinea.

 

 

POR CULPA DE HEATH

 

  “En esta película he permitido improvisar como en ninguna otra de mis películas, todo por culpa de Heath. Tenía mil ideas y un diálogo fresco, muy ingenioso. Estaba todavía quitándose las telarañas del papel de Joker, que le había liberado de una manera que nunca había experimentado antes. Me decía que “estoy haciendo cosas en algunas escenas que no sabía que tuviera dentro de mí. No me lo puedo creer”.

“Durante el rodaje sentí que me involucré mucho más en el film que otras veces y en parte, fue por Heath. Por su entusiasmo y energía y las nuevas ideas que tenía y que decidí utilizar. Siempre digo que no soy el director, que soy el filtro. No me importa de quién sea la idea, sino cuál es la mejor. Afortunadamente yo soy el que decide cuál es esa”.

Los mundos del Dr. Parnassus

Un colaborador cercano a Gilliam, el director Nicola Pecorini, entró en el proyecto desde el principio. “Lo que más me atrajo fue el nivel poético que hay en el guión. He compartido con Terry sus pasiones y frustraciones durante los últimos diez años, así que entiendo perfectamente de dónde sale Parnassus. Un hombre cansado, que ha intentado iluminar a sus colegas humanos, sobre cómo echar a volar su imaginación dejando que florezca, considerando el poder de los sueños como una riqueza y no como una carga. Parnassus es Terry. El guión es el fruto de años de batalla contra el sistema, de frustraciones acumuladas intentando dar forma a ideas sublimes. Es un guión muy maduro y creo firmemente que toda la gente a la que le gusta el trabajo de Terry, afortunadamente hay muchos, se darán cuenta de que ‘Parnassus’ es la apoteosis de la obra de Gilliam”. “Intentamos planear cada detalle por pequeño que fuera con antelación. Las escenas del Imaginario se desglosan toma a toma, encuadre a encuadre. Terry y yo compartimos la forma de ver el ‘escenario’, de hacer los encuadres, etc. Tenemos una simbiosis absoluta. Sin ni siquiera hablarnos, llegamos a las mismas conclusiones y tomamos las mismas soluciones. Es muy fácil trabajar con Terry

La visión humana es muy amplia, así que lo que queríamos es darle al espectador diferentes opciones y eso es lo que ha hecho Terry. 

Mick Audsley, responsable de edición de ‘Doce Monos’ hace ya diez años, ha estado esperando la oportunidad de trabajar de nuevo con el director.  “Creo que las mayores dificultades de esta película están en el mundo artificial que creamos al otro lado del espejo”

La diseñadora de vestuario, Monique Prudhomme dice: “Pienso que el vestuario está ahí para apoyar al personaje, o para crear la imagen que se recordará del personaje. Y es importante que el actor se sienta cómodo con esa imagen. Para el Doctor Parnassus por ejemplo, que es inmortal, imaginé que siempre tendría frío viviendo en Londres, que siempre estaría mojado y húmedo, con aspecto de abandonado. Así que le vestí con capas de camisetas, camisas y jerséis, telas, abrigos y bufandas por encima. De manera que ese estilismo con varias capas ayudara a la acción, quitando o poniéndole cada prenda. Además serviría a completar el personaje que es un poco gruñón y quiere ir a lo suyo”.

Amy Gilliam señala: “Haber podido trabajar con mi padre, que es el mejor, ha sido una gran experiencia. Todos me dicen que problablemente haya sido el film más duro de los que hubiera podido hacer, con todos los altibajos, pesadillas y dramas con los que nos hemos encontrado, y que lo hayamos logrado, es algo mágico y espectacular, de lo que estamos muy orgullosos todos los que hemos estado involucrados en el proyecto. Todo el dolor, sangre, sudor y lágrimas ha sido algo extraordinario y divertido”

Guarda un cariñoso recuerdo de su compañero productor canadiense y nominado a los Oscar, William Vince, quien perdió su batalla contra el cáncer, poco después de que la película se hubiera desarrollado en Vancouver. “Es increíble haber sido co-productor junto a Bill, y encontrar a alguien que quiere que conviertas este sueño en realidad. Fue increíble y le echo mucho de menos”, dice Amy.

 

 

LA MUERTE DE LEDGER

 

El 22 de enero de 2008, durante la escala en New York, mientras la producción se trasladaba desde Londres a Vancouver, Heath Ledger murió debido a una accidental sobredosis de medicamentos.

Terry Gilliam se mostró devastado por la noticia y estuvo a punto de dar por concluido el rodaje. “Sólo dije, no sé como voy a acabar este trabajo”. Estaba demasiado apenado como para realmente saber qué hacer. Pero todo el mundo a mí alrededor, me dijo que tenía que continuar. Todos me daban ánimo e ideas. La solución del espejo mágico era elemental, ya habíamos hecho la mayoría de las escenas a un lado del espejo con Heath, pero la gran pregunta era ¿tomamos a alguien que haga la otra o no?’. Pensé que no podría ser solamente una, era demasiado, así que serían varias personas. Reescribí rápidamente el guión. Tenía sólo unos pocos días para encontrar una solución convincente, y tuve un montón de ideas, buenas y malas.

No tuve que corregir el guión demasiado, fue más o menos un trabajo digno de un malabarista. Arreglamos las escenas que estaban planeadas para Heath, comprobando si podíamos hacerlas con dobles o encontrar algún truco de cine. La pérdida de Heath provocó una situación que demandaba soluciones claras, lo que me empujó a hacer todo tipo de cosas que no tenía intención de hacer originalmente. Por ejemplo, cambiamos la parte de Martin, el borracho, al principio de la película, con lo que fue interpretado por dos actores. Esto propició que la gente pudiera ‘mutar’ en otro personaje en el otro lado del espejo. Entonces comencé a llamar a mis amigos y a la gente cercana a Heath.

“Y así los tres héroes, Johnny Depp, Colin Farrell y Jude Law vinieron a Vancouver para interpretar las distintas caras de Tony, el personaje al que Heath Ledger encarnó. Sus deseos de ayudarme a salvar la película y la última representación de Heath, fue un acto de amor y generosidad. Un maravilloso y extraño momento en nuestra industria, y como resultado de su implicación, la película es más especial, más interesante y más divertida. En resumen, es un poco más mágica”.

Tuvimos que dar un gran salto para resolver los problemas que la inesperada muerte de Heath nos creó, pero gracias a Parnassus y su Imaginario, tuvimos un espejo mágico donde entrábamos y las cosas podían ser diferentes, podían realzarse, ser más extraordinarias y más asombrosas. Con lo que dimos el salto. Cada vez que Tony, el personaje de Heath traspasaba el espejo, tomaba un aspecto diferente, interpretado por diferentes actores. Fue un constante deleite ver que Colin, Johny y Jude habían venido para tomar parte. Tony es cada vez un personaje más difícil, y como resultado, creo que el público sentirá que está en un parque de atracciones.

“Tiramos nuestro calendario por los aires. El rodaje se convirtió en uno auténtico juego malabar. Fue un acto de improvisación absoluto, ya que tuvimos que reorganizar el calendario de rodaje, intentando encajar a todo el mundo. Para hacerlo todavía más estresante, Bill Vince enfermó de cáncer, pero de alguna manera todo salió adelante. Todos estaban animados y positivos, intentando manejar todo dentro de una situación desesperada. Y finalmente, terminamos el rodaje. No sé cómo, pero lo hicimos. Es una película diferente de la que empezamos. Es extraño, pero lo forzoso de la situación podría habernos obligado a hacer una película aún mejor. Todos teníamos una presión constante encima y no era otra cosa que hacer de este film algo memorable y digno de la última interpretación de Heath”.

Terry nos dice, “Heath parecía que estaba con nosotros en todo momento. Su energía, su brillantez, sus ideas… la tragedia de su muerte y las decisiones que nos vimos forzados a hacer. Todo esto hace que ésta sea una auténtica película de Heath y amigos”.