Tremendo alegato sobre las mentiras de las grandes corporaciones, sostenidas por las agencias publicitarias, que nos venden cualquier cosa, sin escrúpulos.
Esta película escrita y dirigida por Jason Reitman, basada en la novela de CHRISTOPHER BUCKLEY, cuenta con la actuación de AARON ECKHART, WILLIAM H. MACY y ROBERT DUVALL
LA HISTORIA
El héroe de GRACIAS POR FUMAR es Nick Naylor (AARON ECKHART), portavoz en jefe de BIG TOBACCO, que se gana la vida defendiendo los derechos de los fumadores y a los fabricantes de cigarros. Nick, quien se enfrenta a partidarios acérrimos de la salud, decididos a prohibir el tabaco, y a un senador oportunista (WILLIAM H. MACY), que quiere poner etiquetas de veneno en los empaques de cigarros, emprende una agresiva campaña de relaciones públicas en programas de televisión para desmentir los peligros del cigarro y contrata a un súper representante de Hollywood (ROB LOWE) para que promueva el cigarro en las películas. La recién encontrada notoriedad de Nick llama la atención tanto del líder de la industria del tabaco (ROBERT DUVALL) como de una reportera investigadora de un influyente periódico de Washington (KATIE HOLMES). Nick dice que sólo está haciendo lo necesario para pagar la hipoteca, pero las preguntas cada vez más grandes de su hijo (CAMERON BRIGHT) y una muy genuina amenaza de muerte podrán forzarlo a que cambie su manera de pensar.
GRACIAS POR FUMAR es el debut como director de cine de Reitman, consumado director de premiados cortometrajes y comerciales para TV.
La novela, publicada en 1994 puso de relieve la cultura del "Spin" en la que vivimos. "Spinning" es el trasmitir información o divulgar comentarios o acciones de otra persona de manera parcial o tergiversada para influir favorablemente en la opinión pública. Es decir, manipular lo que hace el otro, en interés propio.
BUSCANDO ACTORES
Desde un principio se supo que lo fundamental era la elección del actor para interpretar al el disoluto Nick Naylor. "Tenía que ser apuesto y típicamente estadounidense, y, además, ser capaz de emitir argumentos moralmente cuestionables con una sonrisa que te hiciera quererlo". El elegido fue Aaron Eckhart. Cuando se lo propusieron, él se fascinó con los sentimientos sorprendentemente apolíticos de su personaje: "Vi a Nick Naylor como uno de los pocos soldados restantes de una época casi pasada. Vi este papel de la misma manera en la que creo que George C. Scott vio a Patton: Nunca ofreció disculpas por la postura que adopta, y creo que ahí es donde el público encontrará el placer en esta película".
De hecho, el filme está sazonado con comportamientos hilarantemente inapropiados. Desde negociar la publicidad indirecta para cigarros en una película que se desarrolla en el espacio exterior, hasta verlo compartir una recámara con la reportera asignada a escribir un perfil de él.
El principal enemigo de Nick es el Senador Finistirre, un político pomposo y arrogante. En un momento, por ejemplo, lamenta que un paciente con cáncer en un programa de televisión no se vea lo suficientemente enfermo. Su relación con Nick está basada tanto en la obtención del triunfo como en tener la razón.
A Macy le pareció que las preguntas filosóficas, éticas y políticas planteadas en GRACIAS POR FUMAR estaban entre los elementos más atractivos del proyecto. "¿Qué instancia tiene el gobierno para protegernos de nosotros mismos? No conozco la respuesta y creo que ésta cambia constantemente". Dejando la política a un lado, a Macy también le encantó el hilarante guión de Reitman: "La última escena en la película es la más deliciosa. En ella el Senador ha introducido una nueva ley para tomar todas las películas viejas y reemplazar los cigarros con otra cosa. En la actualidad lo puedes hacer digitalmente. Lauren Bacall estaría preguntando, '¿Alguien tiene un fósforo? mientras chupa un caramelo".
El propósito de cada uno de los miembros del autodenominado Escuadrón MOD es el de manipular agendas, beber whisky escocés y funcionar como un sistema de apoyo mutuo. Abreviatura de "Mercaderes de la Muerte", el Escuadrón M.O.D. consiste en Naylor y sus compañeros cabilderos Polly Bailey, quien trabaja para la industria del alcohol, y Bobby Jay Bliss, quien representa a la industria armamentista.
"Lo que me gusta acerca de esos personajes es que dicen cosas que la gente nunca diría", comenta Reitman. "Son políticamente incorrectos a decir basta. El Escuadrón M.O.D. hablará de lo que sea, y lo harán sin cortapisas. Hablan acerca de asesinatos. Hablan acerca de la cantidad de personas que mueren al año consumiendo sus productos. Los adoro por eso".
GRACIAS POR FUMAR se las arregla para censurar con dureza a la elite suprema de Washington y a los representantes de Hollywood.
LA FILMACIÓN
Para poder representar correctamente los peculiares mundos de la política, Reitman viajó a Washington, D.C. con Sacks, quien había trabajado previamente como asistente legal de un congresista. Ahí, los dos se reunieron con congresistas, cabilderos y miembros del staff del capitolio, y realizaron un tour por las oficinas del Senado, los auditorios y los lugares donde suelen reunirse los cabilderos, para ser recreados a la postre en la película. Reitman también buscó a profesionales en el Centro de Control de Enfermedades, e incluso a Jeffrey Wigand, el heroico denunciante interpretado por Russell Crowe en THE INSIDER.