Almodóvar y sus miedos, podría ser uno de los títulos para esta crítica. Otro: Almodóvar y la muerte, o Almodóvar y la muerte de su madre.
Publicado en Diario Cambio
Ocurre que esta película "Volver" tiene, dentro de la ficción relatada, muchas referencias al propio director manchego y su relación con la madre ya desaparecida, lo que entorpece el resultado.
LO QUE SE CUENTA
La historia habla de una mujer que murió, madre de dos hermanas y su regreso a la vida, con sustos varios de quienes la vuelven a ver. Entre medio, los dramas de Raimunda y su hija, ante un episodio dramático que les toca a vivir, y cómo lo resuelven.
Hasta allí, "Volver" es una película.
Cuando el guión explicita las cosas y le da un sentido lógico a lo que ocurre se va la magia que venía sosteniendo esa fantasía de estar ante alguien como Lázaro, que vuelve para, en este caso, saldar alguna deuda pendiente.
Raimunda (Penélope Cruz) vive con un desocupado, junto a su hija (Yohana Cono). Su hermana Sole (Lola Dueñas) también en Madrid, se las arregla para tener una peluquería clandestina en su apartamento. La madre de ambas (Carmen Maura) murió junto con su marido en un incendio muy recordado en su pueblo.
Ésta primero aparece en la casa de su hermana y la cuida hasta la muerte. Luego, se le presenta a Sole y pasa a ayudarla en la peluquería, haciéndose pasar frente a las clientas por una indigente rusa que Sole recogió de la calle, hasta que finalmente Raimunda tiene su encuentro con su madre y allí se aclara todo: Lo que pasó en el incendio, el por qué del regreso de la madre, quedando esas mujeres en paz.
Entre medio, una vecina, Agustina (Blanca Portillo) será el eje por el que se resolverá el enigma que se sostiene en silencio desde hace tantos años en la familia de Raimunda.
En un juego de triángulos amorosos, donde la figura masculina es ausente, o libidinosa y violenta (se repite la violación o el intento de violación a una hija y su posterior y cruel castigo), donde las víctimas son las mujeres, pero que se vengan viviendo más tiempo que ellos, Almodóvar da una visión no necesariamente femenina, sino de un hombre apegado a su madre, de alguna forma enamorado de ella, y buscando a través de su película, traerla un rato a su lado.
ALMODOVAR Y SU MADRE Y LA MUERTE
En propias declaraciones de este director, él hace el paralelismo entre la ficción y su realidad, en cuanto a su relación con su propia madre, la que murió previamente a la filmación de "Hable con ella", quizás, a mi gusto, la mejor película de este realizador.
"He vuelto a mi madre. Durante la escritura del guión y el rodaje mi madre ha estado siempre presente y muy cerca"
Claro que también está el tema de la muerte. "La muerte (no sólo la mía y la de mis seres queridos) son la desaparición implacable de todo lo que está vivo. Nunca lo he aceptado ni lo he entendido. Y eso te pone en una situación angustiosa ante el cada vez más rápido paso del tiempo"
Las autoreferencias están presentes todo el tiempo. Incluso el río en el que el propio Almodóvar visitaba junto a su madre, cuando chico. Y donde, más adelante, se sucedieron encuentros amorosos. Esa orilla del río, en la película pasa a ser el lugar marcado para que descanse ¿en paz? uno de los hombres asesinados.
Tal como señala el director, la familia de "Volver" es de mujeres. Aquí los hombres, reitero, están ausentes, o son secundarios o provocadores de tragedias (abuso sexual, engaño)
RESUMIENDO
La película, mientras juega a un tono fantasmagórico anda bien. Esa fina línea entre la realidad y el más allá permite miradas reflexivas sobre la muerte, la vida, lo que hacemos y lo que no pudimos hacer.
Pero, cuando todo el misterio se aclara y la acción se juega en un terreno real, se empobrece el resultado. Se torna muy obvio, y reiterativo.
Entonces, lo que se presentaba como un relato fantasioso sí, pero rico en contenidos pasa a ser algo superficial y novelesco, donde el tema del perdón suena a texto de teleteatro mexicano.
ACTUACIONES
Penélope Cruz no es una gran actriz, pero cumple dignamente su papel, además de poner el encanto de su presencia.
Lola Dueñas está excelente en el personaje de Sole, la hermana de Raimunda, en tanto Blanca Portillo (Agustina) es una verdadera revelación.
Yohana Cono como hija adolescente de Raimunda se desenvuelve muy bien, en un difícil papel donde priman más los gestos y actitudes que la palabra.
Y Carmen Maura hace con soltura su papel, aunque no rinde lo que ella puede.