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Categoría: CRÍTICAS Y NOTAS DE CINE

¿Existe Dios? ¿Somos los hombres quienes nos valemos de los símbolos que le pertenecen para dañarnos, actuar cruelmente, hacer cosas sin sentido?

 

 

Psic. Andrés Caro Berta (*)

Miembro de la Asociación de Críticos de Cine del Uruguay / Fipresci

 

¿Existe Dios? ¿Somos los hombres quienes nos valemos de los símbolos que le pertenecen para dañarnos, actuar cruelmente, hacer cosas sin sentido?

Este es el mensaje principal de esta película de Ridley Scott, y actuada entre otros por Orlando Bloom

 

MENSAJES

 

 "Permanecer sin temor al enfrentarte con tus enemigos. Hablar con la verdad siempre, aunque esto te conduzca a la muerte. Proteger a los desvalidos y no cometer maldad.  Ese es tu juramento…"  

Este es el mensaje que le da el padre moribundo cuando consagra a su hijo, recién reencontrado, como caballero.

A partir de allí, el herrero derrumbado en su fe por la muerte de su propio hijo y el suicidio de su esposa que no pudo soportar la tragedia, convertido en un guerrero cristiano avanza hacia Jerusalem para liberarla de los musulmanes.

Claro que  como en todo viaje iniciático, los caminos conducen a un autoconocimiento y a una vida distinta.

 

Ya en  la Tierra Sagrada, Balian  llega a donde Cristo fue crucificado buscando sentir algo. Pero no es así, y se siente dejado por Dios.  

Sin embargo, luego  actuará de una forma más recta y cercana a la religión de la que reniega que casi todos los que la profesan.

Las cruzadas ya se han degenerado. Todos buscan cosas terrenales, los sacerdotes, los caballeros, los templarios… El Rey de Jerusalem es una figura patética, un joven que supo ser hermoso y que ahora oculta detrás de una máscara una lepra que lo está liquidando. Su hermana, mujer caprichosa, casada a los quince años con un fanático guerrero europeo será causante de muchos males, la barbarie, la traición, la falta de respeto a la religión y a la raza humana está del lado de los caballeros cristianos, de los occidentales.

 

¿LOS BUENOS Y LOS MALOS, CUÁLES SON?

 

Lo curioso de la postura de la película es que  del otro lado, todo será rectitud. Hablo del lado de los musulmanes.

Rectitud en la batalla, en la derrota, en el triunfo. La palabra dada es la que vale. Y vale el respeto por el enemigo. 

Esto frente a unos cristianos que han llegado para invadir inescrupulosamente, despreciando las culturas del lugar, matando, lastimando… ¿No le suena parecido a cosas que pasan por esos lados, en la actualidad?

 

CONTRACARA A LA ERA BUSH

 

Como una contracara a tanta película bélica que ha edificado una ideología reaccionaria, que clama por venganza contra el contrario (La pasión de Cristo, Señales, El Patriota, entre tantas otras), "Cruzada" no dice "Que la fuerza te acompañe", sino "Que la paz te acompañe".

El protagonista, luego de soportar el asedio a Jerusalem, por parte de los musulmanes, ante su derrota digna opta por dejar la ciudad librada a los ganadores, recordando que "si es la ciudad de dios, él sabrá qué hacer con ella"

Ese concepto no es gratuito. Desenmascara tanta hipocresía apoyada falsamente en supuestos pedidos de un dios que parece no saber qué hacer con los hombres.

 

RESPETO POR EL DISTINTO

 

Scott es un director extraño. Si uno observa sus películas puede suponer que es un gran artesano al servicio de la industria. Superproducciones, efectos especiales… Sin embargo si se hila un poco más fino encontraremos casi siempre en sus filmes, un mensaje oculto entre tanta parafernalia.

Lo cual resulta inteligente.

 

En "Blade Runner", Scott compró los derechos para hacer un final distinto donde el policía enamorado de la androide y ésta tenían un futuro por delante; en "Alien" finalmente ambas madres se enfrentaban defendiendo a sus crías; "Gladiador" aportaba dignidad en la figura del militar degradado, en "La caída del halcón negro" se encerraban muchas ironías y críticas a las invasiones norteamericanas a zonas enemigas…

 

Aquí, apoyándose en hechos reales (la historia ocurre entre la segunda y tercera cruzada, durante el reinado del rey Baldwin IV, monarca cristiano de Jerusalem y Saladino, el rey musulman) cuenta lo que le ocurre a Balian, desde que se reencuentra con su padre y luego de ser nombrado caballero, su ida a Jerusalem para recuperar la fe y encontrar el perdón, lo que le llevará a un sitio de privilegio entre los dos bandos.

Lo interesante está en el final de la película. En la decisión que toma el personaje ante el continuar o no, combatiendo.

 

Vale la pena ver CRUZADA. No porque sea una gran película. Sino porque es un filme que quiere trasmitir algo. Algo que se apoya no en lo que ocurrió hace tanto tiempo sino en lo que sucede en la actualidad por esas zonas.

Y lo hace de una manera interesante. Se lo cuenta al gran público buscando que medite cada espectador.

 

RUBROS TÉCNICOS

 

Lo que sostiene a la película, más allá de unas convencionales actuaciones es la anécdota y la maravilla que han hecho los vestuaristas y quienes elaboraron los escenarios.

Con un verdadero trabajo de investigación, es un placer ver la reconstrucción de esa época tan agitada, especialmente a Jerusalem, buscando ser (dentro de lo que es una superproducción) fiel a la ropa y la arquitectura.

 

ALGO, POR FIN, ESTÁ CAMBIANDO

 

 Por fin, parece que después de tanta estupidez endiosando a la guerra, comienza a haber un cine que apuesta a superar esta tonta era del enfrentamiento al que es distinto.

Vale la pena verla.

 

(*) Publicado en Diario Cambio y Arte7