Finalmente estrenamos en el Teatro Fray Mocho, de Buenos Aires. Esta es la crónica.
VIERNES 13 DE ABRIL
El viaje comenzó complicado. Mientras esperábamos Mariana (la actriz), Maga (técnica) y quien escribe (autor y director) para embarcar en Colonia, aparece Moira (una de las productoras) para decirnos que no podía cruzar porque en Migraciones le objetaron el estado de su documento de identidad. Gran bajón. Impotencia. Cantando bajito, Moira volvió sola en un ómnibus para Montevideo después de un periplo digno de una película neorrealista italiana. Nosotros embarcamos y llegamos amaneciendo a Buenos Aires. Ah… "Los edificios altos", como dice la protagonista de "El orgasmo de María". Nos esperaban en el puerto Lili (Directora de "Sade, el divino marques" en versión porteña, y su compañero, Oscar, (Dueño de Alfa Video Films y técnico de "Sade"). Fuimos al hotel en Medrano casi Corrientes (buenísimo, infinitas gracias a Sergio) y de allí a recorrer las calles. Fue un abuso para nuestros cuerpos pero valió la pena. A las 15, llegamos al teatro Fray Mocho. Hermoso, cálido. En la entrada, el cartel nuestro y el de Sade… Ah… Adentro nos esperaba ansioso Pocho, perdón, Ernesto Michel, ese vasco bonachón y rezongón que nos abrió las puertas de su teatro. Abrazos, alegría de conocernos más allá de lo virtual. Comienzo de búsqueda de objetos para la escenografía. Una hora después teníamos ya todo armado. Vino Martín, el técnico, que también trabaja en el San Martín. Conversación mía con él sobre la planta de luces (excelente trabajo de Martín, sobre idea de Enrique) y conocimiento somero de los pies para entrada y salida de los tracks de la música de la obra (de Alfredo). Ensayamos marcando las escenas, reconociendo al escenario, probando la voz. Luego, hotel, calles porteñas y vuelta al teatro. Reencuentro emotivo con Zuny, abrazo emotivo de encuentro con Julio Riccardi (de cartelerateatroff), amigos colombianos, mate argentino y mate uruguayo y ya los nervios del estreno. Antes, el reestreno de Sade, el divino marqués. Emoción personal de estar viendo en Argentina, mi obra. Muy buen trabajo de Kohan, poniendo todo en el escenario. Enseguida, el estreno absoluto (antes que en Montevideo) de El Orgasmo de María. Éste: estupendo. Poca gente pero entusiasta. Se filmó el DVD, lo que nos facilita en lo inmediato otras convocatorias. Felicitaciones de los espectadores por el guión y el trabajo de Mariana. Reflexiones sobre la protagonista. Lo que creíamos que no se iba a entender por localismos montevideanos, se comprendió perfectamente. Dolor de algunos espectadores por la vida de María y el que haya tantas Marías… Enseguida, mesa larga con amigos, a los que se sumó Norma, Alex y otra gente, con empanadas, vino y cerveza. Brindamos y nosotros tres (Mariana, Mara y yo) homenajeados, en el centro de la reunión. Levantar de vasos augurando más éxitos y comienzo de nuevas amistades. Hermoso. Descanso reparador en el hotel.
SÁBADO 14
Al día siguiente. Desayuno y calles porteñas. Lluvia. ¡Qué importa! Esguince en el tobillo izquierdo. ¡Qué importa! A seguir caminando. Corrientes. Florida. Santa Fe, Lavalle, librerías, subtes… De noche, vuelta a Fray Mocho. Previo a nuestra obra, un muy buen trabajo de gente de allá sobre una historia real: la huelga en los conventillos en 1927 por reclamo de mejor calidad de servicios y contra el abusivo alquiler de las piezas, con terrible represión policial. Descubrí que "maroma" se le decía por esos años a un banco largo que se alquilaba en las pensiones, que tenía dos cuerdas que se ataban al cuerpo de los que allí se sentaban, pagando previamente, para que pudieran dormir en ellos, amarrados… para no caerse… Luego, nuestra obra. Ahora sí, mucha gente. Salió (a nuestro gusto) mucho mejor. Alegría. Un crítico elogiándonos y prometiéndonos una pronta nota. Una pareja, emocionada, repetía que quería vernos en el San Martín. Otro señalaba las cualidades de la actriz; otra, lo real del texto… Terminamos junto a Ernesto y Sergio, el sábado, en una cantina comiendo asado, ensaladas, papas fritas, vino, y vino y vino y algún refresco. Domingo, salida del hotel y apartamento de Liliana y Oscar. Calidez total. Trabajamos sobre la edición del DVD. Mago total este hombre. Vimos otro trabajo de ellos en video. Luego, calles porteñas. Santa Fe, Florida, Lavalle. Comimos junto a hinchadas enfervorizadas por el clásico River - Boca. Compré un habano, ah… Ya a esa altura el tobillo… Llegada al apartamento y descanso obligado. Las chiquilinas van a un teatro. Yo me quedo conversando sobre teatro y producción con Lili y Oscar. La necesidad de generar la figura del productor. Interesantísimo. Entre medio, Wagner de fondo con sus Walkirias y mate… Porteño. Toman en mate chiquito y se les lava a los dos minutos… Ellos se asombran de nuestros mates con alero y tanta yerba… Después me enseñan una salsa de aceitunas… Ah… Farmacia para comprar tobillera. El pie pidiendo auxilio. Partida hacia Colonia. Todo pasa muy rápido.
LUNES 15
De pronto, Terminal de Tres Cruces en Montevideo. La alegría de un excelente viaje con el descubrimiento de nuevas amistades, y el reconocimiento del público porteño de nuestro trabajo. Gracias, Ernesto Michel, Sergio Kohan, Liliana Dragone, Oscar Viegas, toda la gente del Fray Mocho, Julio Riccardi, el público que aplaudió de pie. Gracias. Quedan las valijas prontas para volver a salir. Ahora, ¿quién nos invita? Escuchamos ofertas… Y Montevideo espera por El Orgasmo de María.
Andrés Caro Berta