TRASCRIPCIÓN DE LA ENTREVISTA DE JAIME CLARA, EN RADIO SARANDÍ 690AM, EL SÁBADO 25 DE FEBRERO, AL MEDIODÍA
Jaime Clara- "La Mejor Historia de Amor" Andrés Caro escribió y dirige esta obra que tiene a Raquel Gutiérrez y Enrique Martínez Pazos como protagonistas. Saludamos a la dama, primero, Andrés, ¿te parece? Bienvenida, Raquel, ¿cómo estás?
Raquel Gutiérrez- Muchas gracias, bien.
JC- Un micrófono no te es ajeno.
RG- No, para nada. Creo que he vivido mi vida, mi vida en un micrófono.
JC- La misma generación de Cristina Morán
RG- Sí, más o menos.
JC- Te la menciono porque hoy llamó la querida Cristina, formando parte además de momentos fascinantes de la radio uruguaya. ¿Qué les da a las locutoras por ser actrices?
RG- Bueno, puede ser a la inversa, una actriz que pasó a ser locutora. A mí siempre me gustó leer, de chiquita leía, me gustaba interpretar, primero fui actriz, después fui locutora.
JC- ¿Ah, sí?
RG- En mi caso fue a la inversa. Fue en Radio Carve que yo pedía hacer una prueba como locutora, y quedé.
JC- Andrés Caro, bienvenido, buen día… ¿cómo nació esta mejor historia de amor?
AC- Nació en el 2004. Habíamos estrenado "Sade" con Walter Rey, algo pesado en cuanto al drama que tenía Sade, como propuesta digo, y entonces se me ocurrió cambiar de rubro y pasar a una comedia romántica donde la intención fuera que uno puede enamorarse en cualquier momento de la vida, nunca es tarde para enamorarse. Entonces, empezó a salir sola esta Historia de Amor, y empecé a darme cuenta que además de una buena historia de amor, era cursi. Y empecé a rescatar el tema de ser cursi, cursi no en el mal sentido de la palabra sino esa sensibilidad que a veces uno tiene, que la tenemos siempre como tan trabada.
JC- Sí, digamos que el propio título dice entre paréntesis "cursi y con final feliz", y me pareció de una honestidad intelectual absoluta.
AC- Sí, además que termine bien. Las historias de amor… Tú sabés que lo que impera en el mundo no es el amor, lo que impera en el mundo es el desamor. Las canciones están siempre enfocadas a las pérdidas, al divorcio, la separación…
JC- Sí, tango alegre no es, está llorando algo…
AC- En "Alta fidelidad", el protagonista interpretado por John Cusak inicia la película hablando justamente… Dice, "¿Nadie se dio cuenta de cuántas historias terribles de amor se cuentan y nadie se percata de ello?" Esta es una historia de dos personas, de Amalia que la interpreta Raquel Gutiérrez, Amalia, una ex diva del radio teatro que vive arrumbada en un presente muy triste, en una habitación, y un día recibe por debajo de la puerta una invitación a una entrega de premios. Ella cree que es un homenaje a ella por su trayectoria y resulta que es para entregarle el premio a su peor enemiga, Rosita. Entra en depresión, y cuando entra en depresión… toca timbre alguien que es Pedro, hecho por Enrique Martínez Pazos, toca timbre y se presenta como su mayor admirador de toda su vida, que la buscó durante toda la vida y gracias a la televisión, la reencuentra. Y le ofrece matrimonio. Además es un hombre que sabe toda la historia de ella, mucho más que ella todavía y termina la obra en una especie de delirio en el que tú no sabés cuál es la realidad y cuál la fantasía. Pero, justamente rescatando todo lo cursi y rescatando, si tú querés lo que te decía en un principio, el sentir que uno puede enamorarse en cualquier momento de la vida, nunca es tarde.
JC- El tema ese lo puso en el tape un poco la película de China Zorrilla…
AC- Reconozcamos que nosotros empezamos antes que ellos… (Risas)
RG- Yo hace muchos años, recibí una mención por una obra de teatro que escribí, que precisamente hablaba de dos…
JC- No, no digo que el tema sea original…
RG- En el caso de mi madre, cuando ya tenía 77 años se enamoró de un hombre cinco años menor, vivieron muchos años, muy felices y ella no quiso casarse. Hablaban de la guerra del Paraguay, viajaban, cocinaban juntos y ella ya tenía 77 años.
En la obra de Caro, a mí me viene como anillo al dedo el personaje porque yo creo que lo que he hecho más en mi vida ha sido radioteatro. Lo hice aquí, lo hice en España, aquí en esta misma radio… Me siento muy consustanciada y además es un personaje muy querible y la historia es… MUY tierna… No hubo mujer que haya visto los ensayos que no haya lagrimeado… Es realmente enternecedora…
JC- A mí me interesaba mucho el tema de lo cursi, porque a veces cuando uno dice algo pide disculpas por ser cursi. "Perdoname por decirte esto pero, ta…"
AC- Sabés que cuenta la leyenda de que el término "cursi" comienza en el siglo XIX en Madrid, donde habían dos hermanas muy ridículas, que siempre salían muy ridículas a la calle, las hermanas Cursi y de ahí justamente empieza el "Ah, mirá, ahí van las cursi", y de esa forma queda esa asociación de ideas.
JC- Pero… quizás… Si algo es cursi… ¿y qué? No estoy haciendo un elogio a lo cursi, lo que está mal es que esté trabado, no salga porque en definitiva…
RG- ¿Y qué es cursi?
AC- Es la sensibilidad o la sensiblería…
JC- Es la valoración que hace otro del sentimiento…
AC- Hay un miedo a la ternura, porque uno llega al límite del ridículo… En la obra estamos ahí. Yo como director lo he tenido que manejar junto a los actores de que no nos podemos pasar del límite y caer en el ridículo. Estamos en la cornisa entre lo cursi y lo ridículo. Nosotros tenemos mucho miedo a la ternura, porque la ternura nos desnuda frente a los demás, nos torna vulnerables, débiles, entonces nos formamos corazas en esto que tú decís, el miedo al ridículo pero Rubén Olivera cuando canta "Interiores" que habla de la calle Fray Bentos y cuenta todas las cositas que hay colgadas en la pared, está hablando de algo que de alguna forma tiene sus rasgos de cursi…
JC- Estoy pensando en la película "Historias Mínimas". ¿Qué es esa película sino el rescatar esas cosas simples, pequeñas, mínimas…
AC- "Viaje hacia el mar", también.
RG- Yo quería agregar algo de lo que dijo Andrés, que no solamente nos desnuda la ternura, sino que además tenemos miedo que los demás la ensucien… Voy a poner un ejemplo… Hay tres páginas musicales que no las puedo escuchar delante de nadie porque sé que se pueden reír, porque yo me ahogo de emoción y lloro. Entonces yo me niego a escuchar esas tres páginas delante de alguien, porque no quiero que me ensucien, no quiero desnudarme…
JC- ¿Y cuánto incide en esta situación personal de los protagonistas, la edad? Porque enamorarse a esa edad también forma parte de esa convención, de esa creencia de uno no puede enamorarse a esa edad o que enamorándose a esa edad hace el ridículo?
AC- Y sí, incide mucho porque la sexualidad tomada como algo global está prohibida, ya cuando uno tiene hijos, éstos muchas veces nos miran a los padres como asexuados, les chocan mucho gestos de ternura entre los padres, y claro, cuando avanza la edad hay como un mito, porque realmente es un mito de que la persona se torna asexuada. Yo recuerdo, con Cristina Morán estábamos en un programa de televisión hablando de la sexualidad en el adulto mayor y llamó una señora muy conflictuada porque estaba muy nerviosa porque había muerto su marido y con el recuerdo de su marido, se excitaba. Tomada la sexualidad como algo global, donde está el afecto, donde está el amor, uno nace y muere con los afectos y la sexualidad, y hay que empezar a fomentar de que la persona también tiene derecho a enamorarse. Porque aparte no necesitás enamorarte de otra persona… Podés enamorarte de las cosas que hacés… Enamorarte de ti mismo. Nuestra sociedad judeo cristiana ha sido muy castigadora, muy culpógena en cuanto a quererse uno mismo. Entonces uno dice "Ah, tú sos un narcisista". Pero también tiene que haber un amor hacia uno mismo como para poder trasmitir luego lo que uno hace con amor hacia los demás. No quedarse en el amor hacia uno mismo, pero a partir de él, entonces si tú no te querés a ti mismo, evidentemente el producto que tú vas a dar no va a ser el mejor. Yo creo que el adulto merece enamorarse, y en esta obra está muy claro eso.
JC- Hablemos un poco del ausente…
RG- Fundamental. Enrique Martínez Pazos además de su larga e importante trayectoria, a mí personalmente me da mucho en el escenario. Porque además lo hace tan natural, tan realista, y le agrega sus cositas, lo hace muy querible.
AC- Enrique, además, todo un señor de la Comedia Nacional y el Circular es asombrosa la sencillez y la humildad con que está en el escenario durante los ensayos, desde que le di el libreto le gustó mucho y participa… A mí me hace sentir muy contento en mi rol de director, porque yo no es que esté empezando pero casi, casi, y estas dos personas que tienen una trayectoria enorme, bueno, me permiten ser el director y me aguantan un montón de cosas. Y también está la música. Porque están Darío Iglesias, Walter Bordoni, Gastón Rodríguez haciendo música formidable, y Gastón compuso toda la música ambiental con un amor y un cariño que a mí me sorprende.
JC- La única forma que sabe… No sabe hacer otra cosa este tipo que hacer las cosas bien y con cariño, él es así además…
RG- Y hay un cuarto personaje que está aquí, Estela, que también ella ha aportado muchas cosas, la voz, canta en una de las canciones, es apuntadora…
JC- Es todo un riesgo para el autor decir que el final es feliz… Me parece bien, también. Estás contando el final.
AC- Justamente, a mí no me importa porque si entran en la página de la obra encuentran todo el texto. A mí no me importa que la gente sepa lo que ocurre porque lo importante es la compinchería, que logremos compinchería con el público. El público va a salir con una fuerza… Y se va a enamorar del que está al lado y si no va a salir a buscar a alguien al que hace mucho tiempo quería decirle algo y no se animaba. En eso me la juego.
JC- Seguramente ha enganchado mucho a la audiencia. El estreno es el sábado que viene. Entonces, a partir del sábado que viene "La Mejor Historia de Amor" ¿La mejor para los dos protagonistas?
AC- Sí, sí, sí… Los dos terminan… Ah, yo no te cuento el final pero tengo unas ganas…
RG- No, porque tiene una vueltita de tuerca…
JC- Entonces, sábados y domingos en el teatro AGADU, "La Mejor Historia de Amor" con Raquel Gutiérrez y Enrique Martínez Pazos, la dirección y la autoría de Andrés Caro Berta. Bueno, muchas gracias y buena suerte.